Tengo afasia progresiva primaria

1 min
Tengo afasia progresiva primaria Miia

Tener afasia significa convivir con un cambio profundo en la manera en que me comunico con el mundo. La afasia es una enfermedad neurológica poco conocida; no es una falta de inteligencia ni una pérdida de mis ideas. Es una condición que afecta a mi capacidad para expresar o comprender el lenguaje después de una enfermedad neurológica. Aunque a veces las palabras se escapan, mis pensamientos siguen intactos.

Desde fuera, la afasia que tengo y por la que me tratan en el Hospital Clínico, con un especialista llamado Jordi A. Matías-Guiu, puede parecer simplemente un problema para hablar, pero para mí es mucho más complejo. A veces sé exactamente lo que quiero decir, pero no me salen las palabras. Otras veces entiendo lo que escucho, pero necesito más tiempo para procesarlo. Leer y escribir también pueden convertirse en un desafío, incluso en tareas cotidianas que antes hacía sin esfuerzo.

La experiencia puede ser frustrante. Sentir que el mundo se mueve demasiado rápido y que mis respuestas llegan con retraso. Sin embargo, también he aprendido que la comunicación no es solo palabras. Los gestos, las miradas y las pausas se han convertido en nuestros aliados. La paciencia propia y la de quienes me rodean es fundamental.

La terapia del lenguaje, el apoyo familiar y la práctica constante me han demostrado que puedo mantener la comunicación pese a la afasia progresiva primaria que tengo. La afasia no define quién soy: sigo siendo una persona con pensamientos, emociones, historias y sueños. Solo necesito que los demás me escuchen más atentamente y me den más tiempo para expresarme.

Vivir con afasia implica adaptarse, pero también resiliencia. Gracias a la atención de la Asociación Afasia, donde voy tres veces a la semana a clase de logopedia, puedo mantener la comunicación. Cada palabra recuperada, cada frase lograda y cada conversación compartida es una victoria.

Yo tengo afasia, sí; pero también tengo voz, aunque sea diferente.