Fernando Ónega
Opinión

Un monstruo en las manos

Fernando Ónega
Sede de la empresa Iveco en Madrid donde trabajaba la mujer que se quitó la vida después de la difusión entre los empleados de un vídeo suyo de carácter sexual

Hemos creado un monstruo con forma de teléfono móvil cuando se usa para grabar imágenes. Estos días es noticia esa pobre mujer que se suicidó porque alguien difundió un antiguo vídeo suyo de contenido sexual. Ayer vi en la tele a jóvenes que graban el juego de asfixiarse, con grave riesgo de muerte o daños cerebrales. Me escandalizó una madre que pone a fumar y graba a su bebé de once meses. Hay testimonios de acosos sexuales a través del móvil, agresiones que se hacen en busca del placer de difundirlas por Internet, videos utilizados para el chantaje o la intimidación, violaciones de las “manadas”… Sí, hemos creado un monstruo que devora a toda la sociedad. Pido legítima defensa. Propongo volver a móviles que solo sirvan para hablar.

0

No hay comentarios ¿Te animas?