Experiencia

Charo López, la inolvidable Clara Aldán en 'Los gozos y las sombras'

Antonio Castillejo

Lunes 3 de febrero de 2020

6 minutos

Una actriz referencia del cine, la televisión y el teatro español

Charo López. Fotografía:  Sergio Parra
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Nuria Espert  I Lola Herrera I María Galiana Concha Velasco I Rosa María Sardà I Carmen Maura I Loles León

María del Rosario López Piñuelas, Charo López, llegó al mundo en Salamanca el año 1943. Allí fue donde hizo sus primeros pinitos en el teatro universitario mientras estudiaba Filosofía y Letras. “Los estudiantes de derecho y medicina hacían mucho teatro y cuando estaba en tercero me propusieron colaborar con ellos y representamos Los Inocentes de la Moncloa de José María Rodríguez Méndez y también Final de partida de Samuel Beckett”, recuerda charlando con 65Ymás la actriz que más tarde trasladó su matrícula a Madrid, donde acabó la carrera, mientras compatibilizaba sus estudios con las clases que seguía en la Escuela Oficial de Cine

Con Gonzalo Suárez sí, con Luis Buñuel no

Lo cierto es que Charo López entró por la puerta grande en la profesión. Su primera película fue una obra de culto, Ditirambo, dirigida por Gonzalo Suárez. La actriz  había acudido con su marido a un festival de jazz en Barcelona y les invitaron a cenar en casa de Suárez. El director la dijo que quería que hiciese la película, pero ella le contestó que estaba en la Escuela de Cine y aún no era actriz. Sin embargo, al salir a la calle Charo le preguntó a su marido que si pensaba que debía hacerlo y cuenta que él la contestó: “Acostúmbrate a no preguntarme. Tu haces con tu vida lo que quieras hacer. Por primera vez alguien me decía que podía ser una mujer independiente. A la mañana siguiente llamé a Gonzalo Suárez” y allí empezó todo

Charo López en Ditirambo

Después fue el gran Luis Buñuel quien se interesó por Charo López. Quería que trabajase a sus órdenes en La Vía Láctea, pero el sindicato de actores franceses se opuso. Hoy es de lo más normal que los repartos sean internacionales pero en la de los últimos sesenta y primeros setenta los franceses protegían mucho a sus actores. “Yo fui, me probé mi traje de monja, me hicieron las fotografías que aún conservo y pensé que don Luis estaba contento, pero cuando volví recibí una carta en la que se decía que los actores se habían puesto de acuerdo y no permitían que una actriz extranjera hiciera un papel tan importante. Fue un golpe muy duro para mi”, recuerda la actriz.

Charo López en Los gozos y las sombras

Fortunata y Jacinta y Los gozos y las sombras

A pesar de todo, el talento de Charo López no pasaba desapercibido para nadie y empezó a trabajar mucho, sobre todo en series de televisión, llegó a trabajar en más de 40 entre series, ficciones y Estudios 1, como Los camioneros y Fortunata y Jacinta, ambas dirigidas por Mario Camus, El pícaro con Fernando Fernán Gómez Los gozos y las sombras dirigida por Rafael Moreno Alba. Pero fueron Fortunata y Jacinta y Los gozos y las sombras los trabajos que la consagraron. Charo López está convencida de que si no hubiera hecho el papel de Mauricia la Dura en Fortunata y Jacinta de Galdós con Mario Camus “no hubiera llegado nunca a hacer la Clara Aldán de Los gozos y las sombras porque Mauricia la Dura era un personaje muy carismático, con mucha fuerza”.

Era un papel estupendo, aunque lo cierto es que Mario Camus le había prometido el de Fortunata, pero un día le preguntó si no le importaría que el rol lo hiciese Ana Belén. Charo le contestó que “sí porque él me lo había dicho y yo, que he sido muy galdosiana, conocía perfectamente al personaje. Me llevé uno de mis primeros disgustos en la profesión. Pero como ha pasado ya mucho tiempo y Ana estuvo realmente genial, lo puedo contar”, cuenta la actriz.

En los años ochenta Charo enlazó un éxito tras otro como La colmena y La vieja música, de Camus; Los paraísos perdidos, de Basilio Martín Patino; Tiempo de silencio, de Vicente Aranda; Lo más natural, de Josefina Molina; y con Gonzalo Suárez Los pazos de Ulloa, Epílogo, Don Juan en los infiernos y El detective y la muerte. Y es que principios de aquella década fue cuando se vio en televisión Los gozos y las sombras. Hasta entonces los directores veían en la salmantina una chica joven y muy guapa, pero no la veían en sus repartos hasta que vieron la serie “y ha sido así hasta el día de hoy”, nos cuenta.

Entre 1987 y 1989 estuvo de gira en Argentina con Hay que deshacer la casa y Una jornada particular. Cuándo llegó a Buenos Aires estaban programando en la televisión argentina Los gozos y las sombras y como ella misma reconoce, “se lió algo muy grande cuando se estrenó Una jornada particular. Aquella serie fue muy dura de hacer pero me dio muchísima suerte y ha sido el pilar más importante de mi carrera”.

Almododóvar y Montxo Armendáriz

Charo López  en Kika

Charo López estaba en lo más alto y en 1986 la llamó Pedro Almodóvar para rodar Matador y tras hablar actriz y director durante mucho tiempo, ella le dijo al manchego que no. “Fue el segundo golpe duro en mi carrera tras lo de Buñuel. Pero luego me volvió a llamar para Kika y le dije que sí aunque lo hice un poco contrariada. Es que Pedro tiene mucho peso y mucha personalidad y pienso que los actores, por lo menos yo, se hacen pequeños ante él. Es otra anécdota, no pasa nada, sigo admirando y queriendo a Pedro, no pasa absolutamente nada. Como Buñuel, Almodóvar es un genio”, explica para aclarar lo sucedido.

Charo Lóèz recibe el Goya

Uno de los títulos más destacados de sus más de 60 películas fue Secretos del corazón, de Montxo Armendáriz, candidata a los Oscar y que a Charo le valió el Premio Goya por su trabajo en la película. “Fue un trabajo lleno de anécdotas, recuerdo que  Montxo me pidió que cantara y yo le dije que no sabía y la gran Vicky Peña, que canta como un ángel, me dijo que cantase”. Así que lo hizo “con una terrible vergüenza mientras miraba a Vicky a los ojos y la vi sonriente. Ella es extraordinaria, un portento, y Montxo creo que sentía por nosotras un cariño especial, todo transcurrió muy bien e incluso me daba tiempo para hacer bromas con él. Después me dijeron que estaba seleccionada para el Goya y gané, fue otro golpe de suerte”, asegura.

Spaghetti western y el sexo en paz

Otros títulos imprescindibles para disfrutar el cine de Charo López son El detective y la muerte y Epílogo ambas rodadas también a las órdenes de Gonzalo SuárezÚltimas tardes con Teresa, de Gonzalo Herralde, Los paraísos perdidos de Basilio Martín Patino, Plenilunio, de Imanol UribeÁnima, Symphonie phantastique, rodada en Austria con Titus Leber, una estupenda película experimental que ha tenido muchos premios internacionales pero que, por desgracia, en España no se ha estrenado… y tantas y tantas otras.

Pero quizá algo que no mucha gente conoce es que Charo López, en sus comienzos, también hizo Spaghetti western en Italia con Aldo Florio, con Giuseppe Scotese... “eran unas películas muy malas, pero aprendí mucho, italiano, a montar a caballo… aún conservo amigos de esa época, fue una experiencia muy rica”, rememora la actriz.

Charo López en Los ojos del agua

Pero su actividad en cine y televisión no eclipsó a su trabajo sobre los escenarios teatrales empezando por Tengamos el sexo en paz, una adaptación que hizo José Carlos Plaza en España de la obra de Darío Fo; Ojos de agua, un monólogo basado en La Celestina con dramaturgia de Álvaro Tato y dirección de Yayo Cáceres; Una jornada particular y Hay que deshacer la casa, junto a José Sacristán y dirigidas por Carlos Gandolfo; La laguna dorada de Ernest Thompson…

La actriz más bella

Charo López

Muchas actrices encuentran demasiados obstáculos en sus carreras a partir de los 50 años, pero Charo López siempre ha conseguido papeles a su medida, sobre todo desde su soberbia interpretación en Secretos del corazón. Es innegable que cuando una actriz cumple años empieza a quedarse un poquito al lado pero ese no ha sido el caso de la gran Charo López, una artista a la que año tras año, con todo merecimiento, todos los medios señalaban como la actriz más bella, aunque ella, con toda modestia apunta que es algo que agradece, “pero que es normal, el cine es imagen y los directores siempre han estado fascinados por la belleza. Luego es difícil hacer un papel en el que no eres bella, muy difícil, yo estoy empezando a hacerlos ahora. Acabo de hacer una película con Juanma Bajo Ulloa en la que me ha ayudado muchísimo ser destrozona, despeinada y sin maquillar, aunque eso es duro, pero lo de ser guapa ya lo he superado”, aclara.

Charo López. Foto: Sergio Parra. "Lo único que me da pena es que la vida no dure 80 o 90 años más"

Charo López se casó dos veces porque “mi opción ha sido vivir mi vida como he querido y tuve mucha suerte con mis matrimonios, viví con uno ocho años y con otro seis y han sido estupendos. Yo no creo que la suerte de un matrimonio sea que dure mucho, sino que esos años se vivan bien y yo los he vivido de maravilla”.

Una mujer, una actriz con mayúsculas, un icono de nuestra escena que, nadie lo dude, continuará pertrechando ideas y proyectos porque la escena es su vida y su vida es feliz, lo único que la apena es "que la vida no dure 80 o 90 años más". 

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