Experiencia

Lola Herrera, más de seis décadas de carrera: De cantar en la radio a pasar 'Cinco horas con Mario'

Antonio Castillejo

Jueves 16 de enero de 2020

4 minutos

Repasamos la vida y la obra de la gran actriz vallisoletana que se mantiene en activo

Lola Herrera
Antonio Castillejo

Jueves 16 de enero de 2020

5 minutos

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Nuria Espert I María Galiana Concha Velasco Rosa María Sardà I Carmen Maura I Loles León I Charo López

María Dolores Herrera Arranz, Lola Herrera, lleva más de seis décadas sobre los escenarios y gracias a su exquisita versatilidad y amplísimo registro esta actriz imprescindible ha paseado su inmenso talento tanto por teatros como por platós de cine y televisión.

Nació el 30 de junio de 1935 en el vallisoletano Barrio de las Delicias y dio sus primeros pasos en el mundillo de la farándula cantando en los concursos radiofónicos y más tarde trabajando en Radio Valladolid.

Lola Herrera

En el teatro comenzó a los 20 años con El campanero, del británico Edgar Wallace en el madrileño Teatro de La Comedia. Desde aquel primer papel, la actriz ha interpretado centenares de roles. Para ello fue importante al principio de su carrera el encuentro con Vicente Parra en los primeros sesenta, junto a él interpretó dos obras que la hicieron tremendamente popular Cherie, una de las obras más conocidas de Colett, y Rebelde del añorado dramaturgo Alfonso Paso.

Lola Herrera y Vicente Parra en 'Rebelde'

 

El último día del año 1960 se casó con el también actor e hijo del actor Manuel Dicenta, Daniel Dicenta. Pero la felicidad del matrimonio no duró mucho. Mientras Lola Herrera estaba de gira, su marido se exhibía por Madrid sus compañía de sus conquistas. Además, ambos estaban comenzando sus carreras y no les sobraba el dinero, a pesar de lo cual, cuando la actriz regresaba de sus giras encontraba un montón de deudas contraídas por el ritmo de vida que llevaba Dicenta.

En 1962 cuando nació su hija Natalia, Lola Herrera tuvo que dejar a su marido un recado en el Café Gijón porque no aparecía por ningún lado y finalmente Dicenta abandonó a su familia el día de reyes de 1967 cuando su segundo hijo, Daniel, apenas tenía 14 meses.

Lola Herrera y Daniel Dicenta

Para Lola Herrera fueron tiempos muy duros, durante el Franquismo no estaba permitido el divorcio. Sin embargo, años después la actriz declaró sobre quien fuese su único marido: "Fue una persona con la que hice un tramo de vida, no se puede tirar por la ventana lo que has vivido. No sé lo que le pasará ahora por la cabeza, pero espero que sean cosas buenas".

Daniel Dicenta murió en 2014, a los 76 años en un hostal, en el que se alojaba habitualmente gracias a la ayuda para su manutención que le ofrecían los servicios de Fundación Aisge

Desde mediados de los sesenta a mediados de los setenta, Lola Herrera compagina su trabajo en teatro con el plató de televisión. Durante aquella década trabajó con los mejores directores y realizadores representado obras de autores clásicos y contemporáneos y recibiendo constantemente premios y reconocimientos por su labor. Quién no recuerda sus colaboraciones con Chicho Ibáñez Serrador en Historias para no dormir o su participación en grandes Estudios 1 como La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde, Puebla de las mujeres de los hermanos Álvarez Quintero, El avaro de Molière o inolvidables programas de Teatro de siempre con La Celestina de Fernando de Rojas, Las tres hermanas de Chéjov o La Barraca de Vicente Blasco Ibáñez.

Lola Herrera Estudio 1

También en televisión son memorables sus participaciones en La casa de los líos junto al tristemente desaparecido Arturo Fernández, Paraíso de Javier Elorrieta, El grupo de Ana Maroto y Juan Carlos Cueto, Un paso adelante o Las chicas de oro.

Durante aquellos años también sacó tiempo para encerrarse en estudios de doblaje como los legendarios Cineson y Exa para doblar con su voz a actrices de la categoría de Jane Fonda en Casa de muñecas, Liv Ullman en Gritos y susurros o la oscarizada Ellen Burstyn por su actuación en Alicia ya no vive aquí.

Lola Herrera

Tras recorrer Europa el año 1976 en gira con la Compañía Tirso de Molina, en 1978 consigue un rotundo éxito de crítica y público con Alicia en el país de las maravillas de Miguel Sierra por la que recibió la Medalla del Teatro de Valladolid.

Pero si hay un papel con el siempre se identificará a Lola Herrera es el que comenzó a interpretar, y aún continúa haciéndolo, en 1979 en el Teatro Marquina de Madrid, el tremendo y antológico monólogo del también vallisoletano Miguel Delibes, Cinco horas con Mario.

Otros hitos también muy importantes en su carrera fueron sus trabajos en Juana del amor hermoso de Manuel Martínez Mediero (1983), Las amargas lágrimas de Petra von Kant de Rainer Werner Fassbinder (1985), Jugando a vivir de Roberto Romero (1988) o Los últimos días de Enmanuel Kant de Alfonso Sastre, principal exponente de la Generación de los 50 (1990). Y tras ello trabajó durante cuatro años en la compañía del director Ángel García Moreno.

Lola Herrera.

En comparación con su vasta producción teatral y televisiva, su trabajo en cine no fue tan abundante, pero aún así nos dejó títulos como Función de noche, junto a su exmarido Daniel Dicenta y dirigida en 1981 por Josefina Molina, interpretación por la que recibió el premio a la Mejor Actriz del Festival de Cine de Cartagena de Indias, La próxima estación de Antonio Mercero, El amor perjudica seriamente la salud de Manuel Gómez Pereira o Pasaje al amanecer de Andreu Castro.

En 1998, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Federico García Lorca obtuvo un nuevo éxito en Un rato, un minuto, un siglo… escrita por José Sámano que también dirigió a Lola Herrera en Canción para 48 voces.

Premio Max Foto  Daniel Dicenta Herrera

En 2006 volvió a triunfar rotundamente en el teatro con Solas, de Benito Zambrano y bajo la dirección de José Carlos Plaza, una actuación por la que recibió el Premio Max de Teatro a la Mejor Actriz al que se uniría en 2016 el Premio Max de Honor por ser "una figura clave" en la historia de las Artes Escénicas.

Aquel mismo año 2006 rodó a las órdenes de Álvaro Begines ¿Por qué se frotan las patitas? y en 2007 representa Seis clases de baile en seis semanas, dirigida por la británica Tamzin Townsend

“Si me molestase ser vieja sería una imbécil. Del escenario me tendrá que jubilar la vida” ha declarado una Lola Herrera, que no ha parado de trabajar en ningún momento y durante los últimos años ha actuado en Querida Matilde, dirigida por José Luis Iborra, En el estanque dorado junto a Héctor Alterio, La velocidad del otoño con Juanjo Artero y dirección de Magüi Mira, Maestro, oda a Miguel Delibes, obra para narrador, coro y orquesta sinfónica con música de Ernesto Monsalve y letra de Carlos Aganzo dirigida por José Luis Alonso de Santos y, por supuesto, su siempre indispensable Cinco horas con Mario, porque como dice el personaje que la gran Lola Herrera interpreta en La velocidad del otoño: "En la vejez también hay belleza".

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