Experiencia

Nuria Espert, el gran referente cultural español

Antonio Castillejo

Martes 14 de enero de 2020

5 minutos

A sus 84 años la actriz continúa sobre el escenario

Nuria Espert   'Romancero gitano'
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Lola Herrera I María Galiana I Carmen Maura I Loles León I Charo López I Concha Velasco

A pesar de que recientemente ha declarado que “sin Federico García Lorca, yo hubiese sido una actriz pequeña”, nadie pone en duda que Nuria Espert es la gran dama del teatro español, una mujer que ha marcado la historia de la escena española de la segunda mitad del siglo XX y lo sigue haciendo en el XXI.

Nuria Espert durante la presentación de la obra de Federico García Lorca 'Romancero gitano' cuyos versos recitará la veterana actriz en el Teatro Romea hasta el próximo 14 de enero en Barcelona a 7 de enero de 2020

Nacida el 11 de junio de 1935 en Hospitalet de Llobregat continúa sobre los escenarios, su último trabajo 18 poemas del Romancero gitano de Federico García Lorca, un espectáculo en el que los escenifica, recita y comenta relacionándolos con sus propias vivencias.

Nuria Espert

La actriz y directora escénica, cuyos padres se conocieron en una obra de aficionados y que solían llevar a su hija con ellos para presenciar estas representaciones, cursó el Bachillerato en el Instituto Poeta Maragall de Barcelona mientras desde los 13 años formó parte de la compañía infantil del Teatro Romea.

A los 16 ya actuaba con regularidad en clásicos como La vida es sueño, Los empeños de una casa o Romeo y Julieta mientras también estudiaba música e idiomas y un año después, a los 17 cosechó su primer éxito sustituyendo a Elvira Noriega en una representación de Medea. En aquel momento, Nuria Espert decidió dedicarse profesionalmente al teatro.

Nuria Espert en María Rosa (1965), película dirigida por su marido Edmundo Moreno

Con tan solo 19 años contrajo matrimonio con el actor, ya tristemente desaparecido, Armando Moreno, que posteriormente se convertiría en su empresario y manager. De hecho, en 1959 fundaron su propia compañía cuyo primer montaje Gigí y se representó en el desaparecido Teatro Recoletos de Madrid.

La idea del matrimonio era dar a conocer la obra teatral de Federico García Lorca, pero la censura franquista lo impidió. "Dos o tres días antes, nos prohibieron el espectáculo. Si recitábamos a Lorca no pasaba nada pero sus obras teatrales se consideraban subversivas, como un acto político. Finalmente alguien vio más allá y en 1971 pudimos montar Yerma con la policía en los camerinos. Fue todo un éxito teatral y el público sintió que se había abierto al fin una puerta", declaró años después Nuria Espert.

Yerma

Aquella Yerma la dirigió, al igual que había hecho dos años antes con Las criadas, la dirigió Víctor García y fue con estos espectáculos con los que recorrió medio mundo, Europa, Asia, América..., una experiencia que repetiría en 1976 con Divinas Palabras de Valle Inclán también dirigida por García

En su labor teatral ha trabajado en un interminable listado de obras como Biotraxia, A las cinco de la tarde, La tirana o Trigo Limpio, sin olvidar su paso los espacios dramáticos de TVE como El mito de Fausto dirigido y realizado por Claudio Guerin Hill o Salomé de Oscar Wilde, su primera interpretación en catalán

Nuria Espert.

Fue en junio de 1979 cuando Espert fue nombrada Directora del Centro Dramático Nacional (CDN) junto a José Luis Gómez y Ramón Tamayo, un cargo que ocupó durante dos años hasta su dimisión en 1981. “He decidido dejar el Centro Dramático, eso es todo. Desde el principio anuncié que no pensaba permanecer en el Centro Dramático más que, a lo sumo, dos años. El tiempo se ha cumplido y sigo pensando igual que antes”, declaró entonces la actriz.

Tras su paso por el CDN realizó una gira por la antigua Unión Soviética al frente de su propia compañía y representando la obra de Federico García Lorca Doña Rosita la soltera, con atronador éxito de crítica y público. Uno año más tarde, el Ministerio de Cultura reconoció su trabajo con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y en 1986 le fue concedido, junto a Fernando Fernán Gómez, el Premio Nacional de Teatro, también por el Ministerio de Cultura. Aquel fue también el año de su debut como directora con la obra de García Lorca, La casa de Bernarda Alba, que estrenó en el Liric Theatre de Londres

En 1988 volvió a televisión con el largometraje El rey y la reina, una coproducción hispano-británica dirigida por José Antonio Páramo y también montó en el Teatro La Monnaie de Bruselas Elektra de Richard Strauss, su segundo montaje operístico tras el éxito alcanzado fue con Madama Butterfly presentada en la Opera de Glasgow. Poco después montó en el Teatro Cameri de Israel y con actrices israelíes, La casa de Bernarda Alba, antes de intervenir en el Festival Internacional de Teatro de Tokio, con Yerma, también de Lorca y estrenar en el Royal Opera House de Londres su versión decimonónica de Rigoletto.

1990 fue el año en que debutó en España como directora de ópera con Elektra, estrenada en el Liceu de Barcelona, y también dirigió La Traviata en el Teatro Lírico Nacional de Madrid. Además, aquel mismo año volvió a trabajar como actriz tras cinco años dedicada íntegramente a la dirección, con el monólogo Maquillaje del dramaturgo japonés Hisashi Inoue y con los montajes de La gaviota, Master class o ¿Quién teme a Virginia Wolf?

¿Quién teme a Virginia Wolf?

Pero continuó su romance con la ópera y después dirigió Carmen en la Royal Opera House en el corazón del londinense Covent Garden y en 1995 para en Teatro de la Zarzuela dirigió Stiffelio y La Traviata de Verdi, con un reparto encabezado por Alfredo Kraus, Cheryl Studer y Fiorella Burato y con la coproducción del propio teatro y la Scottish Opera

Los 2000, no podía ser de otra forma, también sonrieron a Nuria Espert que en 2002 vio publicado su libro de memorias titulado De aire y fuego. Además, dirigió Tosca en el Teatro Real, protagonizó La Celestina en el Teatre Lliure y también La violación de Lucrecia, el poema de Shakespeare, otro de cuyos personajes encarnó en 2014 encarnó otro personaje del dramaturgo inglés en El rey Lear

A pesar de que en 2011 abandonó la ópera. Declaró entonces: "No tengo ganas de abordar nuevos proyectos. Creo que este momento dorado de mi vida como intérprete es lo que me hace más feliz. La vida nómada del mundo de la ópera no me seduce ya".

Y ese “momento dorado” le trajo otros como el Premio Princesa de Asturias de las Artes en 2016 porque "con su estilo propio y maestría como actriz y directora, además de con su sensibilidad artística y humana, Núria Espert se ha convertido en una de las personalidades más sobresalientes y prolíficas del panorama interpretativo, trascendiendo todos los géneros escénicos" y en 2018 el Premio Europa de Teatro. "Gracias en nombre del teatro español, del cual, con este premio, me han hecho su representante", declaró entonces.

Nuria Espert y Julieta Serrano

Ahora, la que posiblemente nadie se atreva a retirar de su pedestal de mejor actriz de la escena española de los últimos 70 años, sigue donde siempre ha estado, reinando sobre los escenarios, lo último con Romancero gitano de Federico García Lorca que Lluís Pasqual le dirigió el pasado mes de enero en Barcelona, en el mismo Teatre Romea en el que debutó con 13 años y cuyo director, el también actor Josep Maria Pou, se refirió a Nuria Espert como “el gran referente cultural de este país”.  Por su parte la actriz se declaró emocionada en esta ocasión que Julieta Serrano y ella compartieron camerino en este teatro cuando aún eran niñas y salieron de allí “convertidas en actrices”.

 

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