Región de Murcia

Receta de Mona de Pascua tradicional

Beatriz Torija

Viernes 15 de abril de 2022

4 minutos

Cómo hacer una Mona de Pascual de pan con huevo duro, tradicional de Semana Santa

Receta de Mona de Pascua tradicional.Foto: Bigstock
Beatriz Torija

Viernes 15 de abril de 2022

4 minutos

Se trata de un pan dulce, aromático y esponjoso, rematado con azúcar por encima y que se cocina con un huevo cocido en medio. Esta mona de Pascua, tradicional en todo Levante, y en la Región de Murcia, no tiene nada tiene que ver con esos huevos de chocolate y otras auténticas obras de arte talladas en chocolate tan tradicionales hoy en día, especialmente en Cataluña. Ahora bien, el origen sí que es el mismo: la antigua tradición de regalar huevos el domingo de Pascua.

Pero hoy, nos quedamos con este tradicional pan dulce… muy fácil de elaborar, para que lo hagas en casa esta Pascua.

Ingredientes:

  • 300 ml. de leche
  • 25 gr. de levadura fresca de panadería
  • 120 gr de azúcar
  • 30 gr. de azúcar para adornar
  • Un limón
  • Una naranja
  • Una pizca de sal
  • 600 gr. de harina de fuerza
  • 2 huevos grandes
  • 240 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 huevo duro por cada mona que vayas a preparar
  • 1 huevo, solo la yema (para pintar)
  • 30 gr de azúcar, para decorar
Receta de Mona de Pascua tradicional

Elaboración:

Calienta ligeramente la leche. Solo ha de estar ligeramente tibia, no caliente. El objetivo es deshacer la levadura en esa leche, por eso, si está muy caliente la leche, podría ‘matar’ a la levadura. En esa lecha tibia, deshaz la levadura y añade también una pequeña parte del azúcar, como unas dos cucharadas. Mezcla bien y deja fermentar a temperatura ambiente durante media hora.

Saca la ralladura del límón y de media naranja. Hazlo con cuidado para tomar solo la parte amarilla y naranja de la cáscara, que es donde se concentra el aroma cítrico y los aceites esenciales. Evita la parte blanca, que resulta amarga. Pon ambas ralladuras en un bol amplio.

Tamiza la harina de fuerza sobre ese mismo bol. Tamizar no es más que pasar la harina por un colador de trama fina o cedazo con el objetivo de que quede más suelta y aireada.

Añade también el resto del azúcar y la pizca de sal y mezcla un poco.

Añade también los dos huevos batidos y mezcla todo. Incorpora la leche con la levadura y comienza a mezclar todo en conjunto, primero con una espátula de madera o silicona y, después, ya con la mano. Comienza a amasar y cuando vaya tomando un poco de consistencia añade el aceite de oliva.

Ahora sí, toca amasar con las manos, vigorosamente, durante 10 o 15 minutos (si, el gimnasio hoy te lo puedes ahorrar). Un truco para que el amasado sea más sencillo es amasar cinco minutos, dejar la masa reposar media hora, a temperatura ambiente y bien tapada con papel film y después retomar el amasado. Poco a poco, se irá volviendo manejable, lisa y homogénea.

En ese momento, formamos una bola, la ponemos dentro del bol, al cubrimos con plástico film y la dejamos fermentar, hasta que doble su volumen, lo que le llevará un par de horas (o quizá un poco más si el clima es fresco).

Pasado ese tiempo, desgasifica la masa, apretándola un poco con los dedos. Parte en varias porciones la masa, por si quieres hacer varias monas un poco más pequeñas. Puedes partir en cuatro, por ejemplo, pero también podrías hacer alguna más, unas seis monas de menor tamaño. Si quieres tus monas con la cruz tradicional por encima, reserva una bolita pequeña de masa para luego hacer tiritas de masa.

Forma bolitas y aplánalas ligeramente. Coloca las monas sobre la bandeja de horno, cubierta con papel de horno bien separadas unas de otras (si haces más de cuatro monas necesitarás más de una bandeja). Pinta la superficie de la masa con la yema, ligeramente batida y deja fermentar de nuevo la masa, hasta que vuelva a  duplicar su tamaño.

Pasado ese tiempo, vuelve a pintar con yema  y coloca un huevo duro, sin pelar ni nada, en el centro y espolvorea azúcar alrededor. Si previamente has reservado un poco de masa, puedes formar dos tiras por cada mona y ponerlas encima en forma de cruz. Es la forma más tradicional, aunque es opcional.

Mete en el horno, que ya estará precalentado a 220°C. Una vez que hayas metido las monas y cerrado el horno, baja la temperatura a 180°C y cocina durante 25 o 30 minutos. Pasado ese tiempo, saca las monas, pásalas a una rejilla y deja enfriar por completo antes de degustar.

Sobre el autor:

Beatriz Torija

Beatriz Torija es periodista y documentalista, especializada en información económica. Lleva 20 años contando la actualidad de la economía y los mercados financieros a través de la radio, la televisión y la prensa escrita. Además, cocina y fotografía.

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