Alimentación

Dependencia a la cafeína en personas mayores: cómo solucionar este problema

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Sábado 5 de octubre de 2019

2 minutos

Las bebidas estimulantes, como el café o el té, pueden provocar una dependencia nada recomendable

Dependencia a la cafeína: cómo solucionar este problema

El café es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo, debido a su capacidad para mantenernos despiertos y proporcionarnos un extra de energía. Este pilar fundamental de nuestro desayuno va acompañado de otros beneficios como la mejora de las funciones cognitivas, la aceleración del metabolismo, la disminución del riesgo de diabetes o enfermedades cardiovasculares y su gran cantidad de antioxidantes.

Sin embargo, como también es sabido, se trata de una bebida estimulante que debe tomarse con moderación para poder aprovechar todas estas ventajas, de lo contrario podría provocar graves perjuicios en tu salud. Especialmente si ya cumples más de 60 años y tu cuerpo está más sensible a este tipo de agentes.

Y es que, según los expertos, el café en exceso puede provocar una dependencia cuyos síntomas y tratamiento son muy similares a los de otras drogas, como el alcohol o algunos narcóticos. Esto se debe a la sensación de satisfacción y bienestar que produce en el individuo, y a la que es muy fácil acostumbrarse.

¿Podemos librarnos de esa dependencia?

Si consumes a diario más de cuatro tazas de café, podrías correr el riesgo de sufrir este problema. De hecho, si crees que tu bienestar depende ya de dicha sustancia, quizás deberías ponerte manos a la obra para reducir su consumo o incluso eliminarlo. Sin embargo, esto debe ocurrir progresivamente, pues el “síndrome de abstinencia” que provoca la falta de cafeína puede hacer mella en tu salud a través de síntomas como el dolor de cabeza, la irritabilidad o una somnolencia inusitada.

Cafeína

Nada que ver con los problemas que puedes desencadenar si continúas con este hábito. El consumo desmesurado de café aumenta el riesgo de taquicardias, insomnio, ansiedad, temblores en las extremidades o molestias gástricas.

Por eso, además de pedir ayuda a un médico especialista, puedes llevar a cabo algunas medidas que faciliten tu objetivo y que te permitan, de una vez por todas, deshacerte de dicha adicción. ¿Cuáles son?

  • Como acabamos de ver, este cambio debe producirse de manera progresiva, por lo que puedes comenzar reduciendo el número de tazas diarias, optar por recipientes más pequeños y, finalmente, sustituir dicha bebida por otras más saludables para seguir manteniéndote activo. Las infusiones son la mejor alternativa, sobre todo las de maca, achicoria, kola o ginseng. El té verde o el té matcha también son muy efectivos.
  • Puedes ampliar estas restricciones a los alimentos con cafeína que formen parte de tu dieta como el chocolate negro, la avena instantánea o las semillas de girasol.
  • Asimismo, incorpora alguna actividad deportiva a tu rutina diaria, no solo para aliviar los síntomas de la abstinencia, también para liberar endorfinas, conocidas como la hormona de la felicidad.
  • El descanso es fundamental, así no te sentirás tan casando por la mañana y tus ganas de tomar cantidades ingentes de café se verán reducidas. En este sentido, pueden ayudarte los ejercicios de relajación, el yoga o la meditación.
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