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La leucemia promielocítica aguda tiene una tasa de curación del 80-90%

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Lunes 5 de agosto de 2019

3 minutos

Las leucemias mieloides agudas del adulto son más habituales en mayores de entre 60 y 75 años

La leucemia promielocítica aguda tiene una tasa de curación del 80-90% gracias a los tratamientos dirigidos
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Lunes 5 de agosto de 2019

3 minutos

La leucemia promielocítica aguda (LPA) es uno de los tipos de leucemia mieloide aguda del adulto (LMA).  En conjunto las LMA de adultos representan el 40% de todas las leucemias que hay en el mundo occidental, según datos de la Fundación Josep Carreras (@fcarreras). La media de edad de los pacientes con LMA es de 64 años y la mayoría en general tienen entre 60 y 75 años.

Reordenación anómala del material genético

La leucemia promielocítica aguda representa por su parte entre el 10% y el 15% de todas las leucemias que se dan en el adulto. No es por tanto muy frecuente, y se produce un translocación de cromosomas; es decir, por una reordenación anómala del material genético de un cromosoma a otro, en este caso los cromosomas 15 y 17.

El pronóstico a día de hoy es favorable según los expertos, porque la mutación responde bien al tratamiento. No obstante hace unos 30 años era un de las leucemias agudas con peor pronóstico. Esto es así por el alto riesgo de hemorragias que presentan estos pacientes debido a los trastornos de coagulación que surgen por la baja cantidad de trombocitos y por la pérdida de proteínas que ayudan a que la sangre coagule bien. Además, también sufren un descenso de las plaquetas, y todo ello en su conjunto puede derivar en hemorragias cerebrales y trombosis.

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Terapias dirigidas a dianas moleculares

La situación de esta patología experimentó un cambio con la introducción en los años 90 de las terapias dirigidas a dianas moleculares. Estas son “el ácido all-trans-retinoico (ATRA, un derivado de la vitamina A que provoca la diferenciación de las células leucémicas inmaduras), y en el siglo XXI, con el trióxido de arsénico (ATO)”, según han explicado los doctores Pau Montesinos y Miguel Ángel Sanz, hematólogos del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia y coordinadores de LMA del Programa Español para Tratamientos en Hematología (Pethema), dentro del encuentro aTrium, que ha contado con el apoyo del laboratorio TEVA (@Teva_es).

Los expertos explican que no se trata de quimioterapias clásicas convencionales, aunque “son unos agentes diferenciadores muy eficaces en el tratamiento de esta enfermedad y han permitido que la LPA sea la LMA de mejor pronóstico, con tasas de curación de en torno al 80-90%”. Realmente se trata de fármacos que reestablecen las señales de diferenciación que ayudan a controlar las complicaciones iniciales, y a curar este tipo de tumor.