Salud

Los cambios en el clima también afectan a tu salud

Ignacio Casanueva

Jueves 28 de mayo de 2020

2 minutos

Los cambios en el clima también afectan a tu salud

Puede que mientras leas esto entren los rayos de sol por la ventana, y que cuando termines esté lloviendo a cántaros. O puede que hoy leas esto con un día fresco, y dentro de 2 días tengamos una ola de calor.

Los cambios bruscos en nuestro clima ya no son una novedad para nosotros y aunque nos estemos acostumbrando a ellos, nuestro cuerpo no se adapta con la misma rapidez. Famosas son ya las frases en las que relacionamos los dolores de hueso con la humedad, o el dolor de rodilla con la cercanía de una tormenta.

Y estas frases no son dichos sin fundamento, sino que ya hay evidencias que encuentran una relación de los cambios del tiempo meteorológico y los efectos en nuestro cuerpo y por tanto en nuestra salud.

Una de las claves de la supervivencia de nuestra especie es la capacidad de nuestro sistema inmunológico para adaptarse a los cambios ambientales y a los cambios de temperatura de nuestro cuerpo. En concreto, es el hipotálamo el encargado de mantener la temperatura estable en nuestro organismo a pesar de la inestabilidad fuera de nuestro techo.

Y es esta lucha diaria por parte de nuestro hipotálamo la que a veces causa que nuestra salud se vea alterada. Para esta parte de nuestro organismo, dedicar esfuerzos extra a regular nuestra temperatura de manera brusca, le lleva a generar que haya alteraciones, entre las más comunes el que nos sintamos más cansados.

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Pero los cambios de temperatura bruscos no solo se notan en el hipotálamo, sino también en otras zonas de nuestro cuerpo. Aparentemente, estos cambios pueden provocar que nuestras arterias se cierren y ocurra una cierta vasoconstricción, el estrechamiento de vasos sangúineos por parte de pequeños músculos en sus paredes. Tanto es así que algunas investigaciones han encontrado que las fluctuaciones térmicas podían afectar al riesgo de sufrir un ataque al corazón, especialmente cuando pasamos de calor a frío.

Igual que ocurre con la vasoconstricción, encontramos que con los cambios de temperatura se dan también cambios en la presión sanguínea. Esto puede afectar especialmente a las personas con hipertensión y dificultar el control de la misma.

Pero no hay que ser alarmistas, ya que estas situaciones son altamente improbables. La mejor forma de prevenirlas será estar preparados a estos cambios y echar de ropa o medidas en el hogar para ayudar a regular nuestro cuerpo.

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