Cinco hábitos mentales para reducir el sufrimiento innecesario
Autocompasión y agradecimiento para mejorar la salud mental
El psiquiatra Javier García Campayo asegura que gran parte del sufrimiento es evitable. En su libro Adiós al sufrimiento inútil, el especialista recoge cinco hábitos mentales que pueden ayudarnos a reducir el malestar innecesario y mejorar nuestra salud mental. El autor, referente internacional en mindfulness y salud mental, defiende que vivimos atrapados entre la nostalgia del pasado, el miedo al futuro y una autoexigencia constante que genera frustración y ansiedad. Frente a ello, propone herramientas psicológicas basadas en la evidencia científica y la tradición contemplativa.
1. Mindfulness para permanecer en el presente
“Una parte de nuestro sufrimiento se produce cuando nuestra mente nos secuestra y nos lleva al pasado, a pensar en cosas o personas que hemos perdido y nos produce tristeza, o nos lleva al futuro, a pensar en algo negativo que podría ocurrirnos, y nos genera miedo y ansiedad”. Explica el Dr. García Campayo. La práctica de Mindfulness, el entrenamiento de la atención nos enseña a anclar la mente en el momento presente para desengancharnos del sufrimiento del pasado y el futuro, que solo existe en nuestra mente.
2. Autocompasión para evitar el perfeccionismo
El psiquiatra advierte de que “muchas personas se exigen una perfección imposible en sus acciones, emociones y pensamientos. Esa comparación constante entre el “yo real” y un “yo ideal” inalcanzable se convierte en una fuente permanente de sufrimiento”. La autocompasión propone cambiar esa relación con uno mismo: tratarnos con la misma comprensión y cuidado que ofreceríamos a un buen amigo.

3. Aceptar lo que no podemos cambiar
Existen circunstancias inevitables —como la enfermedad, el envejecimiento o la muerte— frente a las que no sirve luchar continuamente, “Afirma el Doctor. Aceptar aquello que no podemos controlar no significa resignarse, sino dejar de pelear contra lo imposible. Para el especialista, esa aceptación es una de las mayores fuentes de paz psicológica.
4. Practicar el agradecimiento
La felicidad, explica el autor, no depende necesariamente de grandes logros, sino de la capacidad de apreciar pequeños momentos cotidianos. “El agradecimiento consiste en identificar esas situaciones positivas, saborearlas y valorar la posibilidad de vivirlas. Este hábito aumenta la sensación general de bienestar”, añade.
5. Encontrar un sentido vital
Las personas que tienen un propósito claro en la vida presentan menos malestar psicológico y desarrollan mayores fortalezas emocionales. Para García Campayo, encontrar sentido a lo que hacemos permite afrontar mejor el sufrimiento inevitable que forma parte de la vida y constituye uno de los pilares fundamentales de una buena salud mental.
