Salud

Qué enfermedades afectan tu vida sexual

Olga Selma

Foto: Bigstock

Lunes 26 de octubre de 2020

1 minuto

Algunas enfermedades, medicamentos y cirugías pueden afectar las relaciones sexuales

Qué enfermedades afectan tu vida sexual

Las enfermedades crónicas con frecuencia están asociadas a las disfunciones sexuales, puesto que sobre nuestra respuesta sexual influyen factores físicos y psicológicos. Los factores físicos incluyen los derivados de la propia enfermedad y las terapias que seguimos, mientras que entre los factores psicológicos pueden aparecer problemas de autoestima, de ansiedad, y depresión asociados con el problema que estamos viviendo. Además, debemos tener en cuenta las diferencias individuales de cada persona y su historia personal.

En general, las enfermedades crónicas tienden a alterar las fases de deseo y excitación sexual. Por lo que es importante hablarlo con el médico para recibir una atención integral, tanto en lo que se refiere a la enfermedad como a los problemas derivados. Al mismo tiempo, puede ser necesario redefinir la intimidad sexual en la pareja, lo que puede ser un reto porque deben tomarse en cuenta las necesidades de los dos

Enfermedades y sexualidad

Algunos trastornos de salud que pueden causar problemas

-El dolor crónico: si tu dolor el tan fuerte que automáticamente descartas las relaciones sexuales, es preferible hablar con el médico. El médico podría recomendarte un medicamento alternativo o ajustar la dosis de tu medicamento actual. Como decíamos, es posible que tengas que ajustar el momento de tomar los medicamentos, o crear un plan de control del dolor más intenso. Además, oara tener relaciones sexuales placenteras, es necesario que te sientas bien contigo mismo. Así que empieza examinando tus propias emociones.

-Las enfermedades cardiacas: las disfunciones en la vida sexual de los pacientes coronarios suelen tener tres orígenes diferenciados pero relacionados entre sí. Por una parte, está el propio proceso orgánico de la arteriosclerosis y los factores de riesgo que la desencadenan; por otra, están los factores psicológicos, como la ansiedad y la depresión, y finalmente, algunos fármacos que pueden alterar la función sexual. La actividad física que requiere una relación sexual se compara con la necesaria para subir dos pisos de escaleras. Si eres capaz de subir dos pisos de escaleras sin tener dolor en el pecho o fatiga excesiva, serás capaz, desde el punto de vista físico, de mantener relaciones sexuales plenas.

-La demencia. La sexualidad es una necesidad básica que las personas con demencia y sus cuidadores deben ser capaces de expresar sin miedo ni desaprobación comenta el Instituto Nacional de Geriatría. La demencia incrementa la dependencia tanto emocional como física de las parejas, para algunas personas, ser cuidadas íntimamente por un ser querido puede ser una experiencia emocional positiva, mientras para otras puede representar una pérdida de su dignidad. No existen soluciones fáciles para lidiar con los progresivos cambios que implica la demencia; sin embargo, conocer las causas puede ser de gran ayuda. En este caso también puede ser útil hablar con un especialista.

-La diabetes: si mantienes un nivel adecuado de glucemia, el riesgo de padecer algún problema sexual como la disfunción eréctil u otros problemas sexuales derivados de la diabetes se reducen considerablemente. Por eso lo primero, es mantener la glucemia y la presión arterial bajo control.  

-La artritis: el dolor en las articulaciones provocado por la artritis puede generar incomodidad durante el sexo. Es vital que la pareja que enfrenta dolor crónico (tanto el que percibe el dolor como su pareja), entienda claramente lo que cada persona siente y lo que causa malestar. Algunas recomendaciones son seguir una rutina de ejercicio físico, descansar, tomar baños tibios y cambiar la posición o el momento de la actividad sexual. Por ejemplo, tomar los medicamentos para el dolor de manera que surtan efecto justo cuando anticipas el encuentro sexual puede ser útil. Si ingieres analgésicos cada 12 horas, por ejemplo, calcula de cuatro a seis horas de consumida la dosis, comenta Arthritis Foundation

-La incontinencia: la presión extra en el vientre durante las relaciones sexuales puede causar un escape de orina. Cambiar las posiciones o vaciar la vejiga antes y después de las relaciones sexuales puede ayudar con esa situación. La buena noticia es que la incontinencia generalmente puede ser tratada.

-La depresión: Es muy común que, en la depresión, haya ausencia de deseo sexual tanto en hombres como en mujeres. Es importante acudir a la consulta del médico especialista.

-La cirugía: cualquier tipo de cirugía puede generar una preocupación. En el caso de las histerectomías (cirugía para extirpar el útero de una mujer debido a dolor, sangrado, fibromas u otras razones), mastectomía (para extirpar todo o parte del seno de una mujer debido al cáncer de mama) y prostatectomía (cirugía que extirpa toda o parte de próstata de un hombre debido al cáncer o a una próstata agrandada), debemos saber que muchas personas vuelven a disfrutar de su vida sexual tras la operación. 

Además, debemos tener en cuenta que algunos medicamentos pueden causar problemas sexuales, como son los medicamentos para la presión arterial, los antihistamínicos, los antidepresivos, tranquilizantes, medicamentos para la enfermedad de Parkinson o para el cáncer, supresores del apetito, medicamentos para problemas mentales y medicamentos para las úlceras. Consulte con el médico para averiguar si hay una alternativo que no tenga estos efectos secundarios.

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ALFREDO SOTO Hace 1 mes
MUY BUENAS TARDES, A PARTIR DE QUE EDAD SE CONSIDERA ADULTO MAYOR,