Salud

Factores de riesgo cardiovascular y cómo controlarlos

Ignacio Casanueva

Lunes 12 de octubre de 2020

1 minuto

Un grupo de científicos crea un nuevo parche que ayudaría a la reparación de corazones dañados (CEOMA: Envejecimiento activo y saludable, papel del corazón)
Ignacio Casanueva

Lunes 12 de octubre de 2020

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Las enfermedades cardiovasculares pueden perder protagonismo frente a otras, pero siguen siendo la primera causa de muerte en nuestro país. El 28,3% de las muertes en 2018 fueron causadas por enfermedades del sistema circulatorio, según los últimos datos de mortalidad publicados por el INE (Instituto Nacional de Estadística). Son casi dos puntos por encima del siguiente grupo, las enfermedades del sistema respiratorio, que suponen el 12,2% del total de fallecimientos.

Más allá de las tasas de mortalidad, las enfermedades cardiovasculares suponen una gran carga para el sistema sanitario pero también para la persona que las sufre, ya que afectan de forma importante a su calidad de vida. Por ello, los cardiólogos recuerdan la importancia de modificar ciertos hábitos que repercuten directamente en nuestra salud cardiovascular.

Las enfermedades cardiovasculares se producen por una serie de factores de riesgo. Algunos no se pueden modificar, caso de la edad o la herencia, pero muchos otros sí. Entre estos útlimos podemos encontrar algunos, ya famosos por su relación con otras enfermedades como el tabaco, el colesterol, la hipertensión arterial o la diabetes.

Además, los efectos del confinamiento por la pandemia del COVID-19 han provocado que en algunos casos aumenten hábitos poco saludables, que pueden tener impacto sobre la salud cardiovascular como una alimentación menos cuidada, el sedentarismo o el tabaquismo.

Corazón


 

CONSEJOS PARA REDUCIR EL RIESGO CARDIOVASCULAR

Los buenos hábitos deben comenzar desde la niñez, llevando una dieta sana y equilibrada. Se debe reducir al mínimo el consumo de sal y la ingesta de grasa de origen animal y aumentar el ejercicio físico. Hacer deporte, no puntualmente sino como un hábito diario, nos ayudará a evitar complicaciones; asi como preocuparnos por nuestro nivel de colesterol no solamente cuando somos aultos, sino a lo largo de toda nuestra vida.

Otro consejo esencial es evitar completamente el tabaco que activa la coagulación sanguínea y puede provocar una catástrofe con un pequeño daño vascular, incluso siendo joven. Asimismo, las mujeres que han sufrido hipertensión arterial o glucosa elevada en el embarazo deben estar atentas porque podrían volver a alterarse. Y en caso de tener algún familiar de primer grado joven o de edad media que falleció súbitamente es necesario ponerlo en conocimientodel médico porque es un factor de riesgo muy importante para muchas enfermedades cardiovasculares.
 

A PARTIR DE LOS 50 AÑOS

En este momento de la vida debemos prestar especial atención al peso, a la glucosa y a la presión arterial, ya que la hipertensión arterial es como una plaga en estas edades. Por ejemplo, si supera 130/80 hay que reducir el consumo de sal y si sube mucho de estos valores, tendremos que acurid al médico.

Se debe continuar haciendo ejercicio pero bajando un poco la intensidad, además de aprender a relajarnos porque nuestro cuerpo tolera peor el estrés. 

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