Fisioterapia

Ejercicios de fisioterapia para combatir el dolor de ciática

Carlos Zapatero

Viernes 3 de enero de 2020

2 minutos

En la prevención encontramos la solución para lidiar con esta lesión

Ejercicios de fisioterapia para combatir el dolor de ciática (Big stock)

El dolor de ciática se ramifica desde la parte inferior de la espalda hasta el inicio de las extremidades, tal y como afirma la Clínica Mayo. Pese a la incomodidad de su dolor y al trastorno que supone para afrontar con normalidad nuestro día a día, en la mayoría de los casos no reviste una mayor gravedad. 

La prevención como remedio para la ciática

Una vez notamos los primeros síntomas, la única forma de tratar el dolor es por medio de la medicación y el descanso, procurando que nuestra columna, y especialmente nuestra zona lumbar, esté en completo reposo. Por ello, la mejor manera de lidiar con este tipo de dolor es por medio de la prevención. La fisioterapia puede ayudarnos a través de dos vías:

  • Ejercicios de fortalecimiento: trabajando sobre la zona que se puede ver afectada, como los glúteos y los abdominales, lograremos proteger a nuestra columna y minimizar su esfuerzo en cada movimiento. Este tipo de ejercicios nos permitirán aliviar tensión y mejorar el estado de nuestra musculatura.
  • Ejercicios de estiramientos: es importante prestar atención a los estiramientos de la zona lumbar, especialmente si vamos a hacer deporte u otro esfuerzo físico. A través de ellos, prepararemos a nuestro cuerpo para un ejercicio más exigente ampliando, además, su rango de movimiento. 

Ejercicios para el dolor

La Asociación Española de Fisioterapeutas recomienda una serie de ejercicios para evitar la aparición del dolor lumbar: 

  • Estabilización de la columna: tumbados en una superficie completamente lisa y estando estirados sobre ella hacia arriba, tenemos que coger aire y levantar la parta baja de la espalda lo máximo que podamos, separándola del suelo y curvando nuestra columna al máximo. Una vez no podamos subir más, iremos soltando aire poco a poco hasta que nuestra zona lumbar vuelva a estar en contacto con el suelo. 
  • Flexibilización lumbar: en una posición con las rodillas y las manos sobre el suelo, tendremos que poner a la misma altura sendas manos y hombros. Las rodillas deben estar alineadas con la cadera. Se trata de coger aire con la espalda completamente recta mientras levantamos la cabeza hacia arriba. Acto seguido, al soltar el aire realizaremos el movimiento inverso. Iremos exhalando poco a poco mientras curvamos la espalda todo lo que podamos al mismo tiempo que agachamos la cabeza.
  • Estiramiento de muslo: nos tenemos que poner de pie frente a una pared y, con la ayuda de la mano, coger nuestro pie y llevarlo hacia detrás, hasta que toque la nalga. Es importante que la cabeza, la cadera y el pie que tenemos en el suelo formen una línea recta, asegurando que nuestra columna también lo esté. Tenemos que contar hasta 20 segundos antes de poder soltar el pie y realizar el mismo ejercicio con la pierna contraria. 
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