Salud

Herpes labial: ¿son eficaces las cremas y los parches?

Manuela Martín

Foto: Bigstock

Martes 8 de diciembre de 2020

1 minuto

Ambos nos ayudarán a reducir la sintomatología y a acelerar el proceso de curación de los herpes

Herpes labial: ¿son eficaces las cremas y los parches?
Manuela Martín

Foto: Bigstock

Martes 8 de diciembre de 2020

1 minuto

El herpes labial es una infección viral frecuente que sufre cerca del 70% de la población. Se trata de pequeñas ampollas llenas de líquido que se agrupan formando manchas y pueden durar varios días e incluso semanas.

Se trata de una infección molesta y, en ocasiones, antiestética. El herpes puede contagiarse de una persona a otra, al besarse o compartir un vaso o una toalla, por ejemplo.

El herpes es causado por el virus del herpes simple tipo 1. Al igual que sucede con otros virus, una vez logra infectar al organismo, jamás se cura: puede desaparecer y mantenerse latente, pero se reactivará con el paso del tiempo, especialmente en situaciones de estrés, fiebre, cansancio, cambios hormonales, exposiciones al sol o bajas temperaturas.

Las personas infectadas con el virus suelen sufrir un hormigueo o picazón alrededor de los labios durante los primeros días, a lo que le sigue la aparición de las ampollas y finalmente las costras. En un primer brote podría provocar incluso fiebre, dolor en las encías, garganta, cabeza o músculos, entre otros.

Existen en el marcado varios tratamientos destinados a reducir la sintomatología y acelerar el proceso de curación de las lesiones, como son:

  • Pastillas: son antivirales que requieren prescripción médica y suelen ser para lesiones graves.
  • Cremas: suelen estar recomendadas en aquellos casos muy localizados. En este apartado hay varios tipos. Las antivirales recetados por los médicos que tratan de luchar contra el virus, y las antinflamatorias o antisépticas que podemos adquirir en farmacias y son para la sintomatología. Este segundo tipo de cremas nos ayudarán a calmar los síntomas y acelerar la cicatrización.
  • Parches: existen varias marcas en el mercado con características muy similares. Todas ellas ayudan a aislar las lesiones y reducir los contagios, además de favorecer la cicatrización de manera más rápida. Los parches evitan la rotura de las costras reduciendo de ese modo el sangrado de las lesiones. Los parches no protegen frente a los rayos del sol, con lo cual, debes evitar exponerte a ellos. Suelen durar unas 8 horas y puedes llevarlos las 24 horas del día.
  • Apósitos líquidos: la ventaja de este tipo de tratamiento es que se adapta a cualquier tamaño de lesión. Actúa contra el hormigueo y quemazón de los primeros días, limitando la formación de ampollas. Es de fácil aplicación.

Tanto los parches como los apósitos líquidos nos ayudarán a delimitar las lesiones, reducir los contagios, calmar los síntomas y mejorar la cicatrización, además de disimular las lesiones.

Por todo ello, tanto las cremas como los parches son eficaces. No obstante, según el tipo de lesión será preferible un tipo u otro, aunque los parches podríamos decir que son algo más seguros en cuanto a contagios, protección de la lesión y disimulo de la infección.

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