Los mayores reclaman que se les incluya en la ayuda del Gobierno para comprar gafas
Piden un Plan VEO Mayores, al igual que existe uno para menores de 16 años
El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes el lanzamiento de la segunda fase del Plan VEO con una aportación suplementaria de 23 millones de euros para la financiación de gafas y lentillas en menores de 16 años –hasta 100 euros anuales por persona–, que ha alcanzado ya a más de 454.000 beneficiarios.
A raíz de esta medida, varias de las principales asociaciones de mayores del país, respresentadas en el Comité Asesor de 65YMÁS, han recordado que el colectivo sigue sin contar con una ayuda a nivel nacional, pese a ser el principal usuario de lentes. Se calcula que más del 70% de quienes superan los 65 años necesita algún tipo de corrección para la visión –sobre todo para la prescibia–.
Y esta exclusión es especialmente grave, han apostillado las fuentes consultadas, teniendo en cuenta que cerca de dos millones de pensionistas están en riesgo de pobreza.
Cabe recordar que actualmente en España existen ciertas ayudas que dan los Servicios Sociales de algunas comunidades o localidades para personas muy vulnerables. Además, las tarjetas para mayores de 65 suelen ofrecer descuentos en ópticas para sus usuarios. No obstante, a nivel de todo el país, no existe una ayuda especial para el colectivo sénior.
Por ello, el presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), José Luis Fernández, plantea la necesidad de "estudiar la creación de una prestación específica de salud visual", recordando la importancia que esta tiene para mantener la autonomía personal, realizar las tareas diarias, evitar accidentes y prevenir la dependencia.
"Si se reconoce que las gafas y otros sistemas de corrección constituyen un gasto sanitario importante que puede generar barreras económicas, resulta razonable preguntarse por qué esta protección termina a los 16 años y no contempla también a los mayores", indica.
Además, critica que la ayuda del Plan VEO beneficie tanto a rentas altas como bajas. "Esos 100 euros le llegan por igual a una familia con ingresos de 6.000 euros mensuales que a una de 2.000", señala. Mientras, puntualiza, "hay muchos pensionistas" con bajos ingresos, "que no cambian las gafas o no acceden a unas nuevas porque no tienen recursos".

El secretario general de la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT (UJP-UGT), Anatolio Díez, también solicita la puesta en marcha de un programa estatal para el colectivo. En particular, realiza las siguientes peticiones:
- Creación de una ayuda estatal: subvención directa para gafas y lentes correctoras dirigida a personas mayores de 65 años.
- Gratuidad total para bajas rentas: acceso 100% gratuito para perceptores de pensiones mínimas, no contributivas o con ingresos por debajo del umbral de vulnerabilidad.
- Cobertura de al menos 150 euros: una ayuda mínima de 150 euros, ampliable en prescripciones complejas como lentes progresivas o tratamientos especiales.
- Inclusión en el Sistema Nacional de Salud: incorporación progresiva de la corrección visual en la cartera común de prestaciones públicas de la sanidad.
- Revisiones periódicas gratuitas: establecimiento de revisiones de salud visual a partir de los 65 años para detectar tanto errores de graduación como patologías asociadas a la edad.
- Atención a personas dependientes: programas específicos para revisiones en residencias de ancianos y para personas con movilidad reducida.
- Equidad en el medio rural: despliegue de servicios móviles e itinerantes para evitar que residir en pequeños municipios dificulte la atención óptica.
- Prevención de la brecha digital: tramitación de solicitudes sencilla, presencial y accesible, evitando trámites exclusivamente telemáticos.
Finalmente, la presidenta de la Confederación Estatal De Mayores Activos (Confemac), Gloria Veiga, comparte con el resto de representantes de los mayores que "una mala salud visual incrementa drásticamente el riesgo de caídas domésticas y el aislamiento social por incapacidad de leer o pasear". Y, pese a que comparte que las ayudas para los más jóvenes son necesarias, asegura que no se deben olvidar las "obvias necesidades" de los mayores.

