Salud

¿Las personas mayores también sufren el llamado síndrome posvacacional?

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Viernes 13 de septiembre de 2019

3 minutos

Durante el verano, pasan más tiempo con su familia por lo que luego se hace duro volver a la soledad

¿Las personas mayores también sufren el llamado síndrome posvacacional?
Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Viernes 13 de septiembre de 2019

3 minutos

Cuando las puertas de los colegios se abren, es cuando de un modo u otro se acaban las vacaciones. La vuelta a la rutina, a los horarios, los madrugones, el frío o las obligaciones diarias hacen que, en ocasiones, nos resulte un tanto cuesta arriba comenzar el nuevo curso.

Es lo que se conoce como el síndrome postvacacional y cuyos síntomas con la llegada del mes de septiembre se traducen en problemas a la hora de conciliar el sueño, pérdida de apetito, dolores musculares, apatía o tristeza e incluso una sensación de ansiedad

Señales que no solo aparecen en niños o en adultos en edad activa, sino que las personas mayores que ya no trabajan también pueden sentirse afectadas por este síndrome posvacacional. ¿De qué modo?

La vuelta a la rutina afecta también a las personas mayores

Las vacaciones no solo son el momento más esperado por los niños, dejan por unas semanas el colegio y los deberes, y sus padres, se olvidan de las obligaciones en la oficina y de su jefe; sino que para las personas mayores (sobre todo aquellos que son abuelos), supone una época feliz ya que se pasa más tiempo con la familia. Al contrario que el resto del año, cuando la soledad es más frecuente debido a la distancia o a las obligaciones de los hijos y nietos.

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Un tiempo todos juntos que, además, en algunos casos y para facilitar la conciliación laboral de los padres "obliga" a muchos mayores a encargarse de sus nietos durante varias horas al día. Por ese motivo, como explican desde la Sociedad Española de Neurología (@seneurologia), "el síndrome posvacacional puede afectar también a los abuelos que se han involucrado mucho en el cuidado de sus nietos durante el verano".  

Además, en el caso de los mayores dependientes, con las vacaciones de su familia puede que durante unas semanas en verano regresen a su pueblo de origen o se marchen todos juntos a un destino vacacional. Un cambio de aires y de rutinas que favorece física y emocionalmente a unas personas que, durante el resto del año, quizá se encuentren viviendo en una residencia

Por eso, cuando estos mayores deben volver a su rutina diaria, es cuando afloran ciertos sentimientos de melancolía (dentro de ese síndrome posvacacional), ya que lo perciben como un regreso a ese silencio sin la familia cerca. Una sensación que, en la mayoría de los casos, se solventa al cabo de unos días o un par de semanas con la adaptación progresiva a la vida diaria. Si pasa más tiempo y esa sintomatología antes señalada persiste, es importante entonces acudir al médico, tal y como recuerdan dichos expertos.