Medicina preventiva

La importancia del cuidado de los pies en las personas diabéticas

Mariola Báez

Domingo 21 de abril de 2019

2 minutos

Revisión diaria y visitas al podólogo pueden evitar las complicaciones derivadas del pie diabético

Importancia del cuidado de los pies en personas diabéticas (Big stock)

Igual que es necesario controlar la alimentación y comprobar el índice glucémico para evitar las consecuencias de la enfermedad de la diabetes, también los pies de quien la sufre requieren atención diaria y cuidados específicos.

La Sociedad Española de Diabetes explica que el pie diabético es un ejemplo de las complicaciones arteriales, neurológicas e infecciosas que puede llegar a provocar esta enfermedad. Llevadas a su extremo y si se convierten en crónicas, estas complicaciones suponen un riesgo para la propia integridad del pie.

El cuidado de los pies en una persona diabética es esencial de cara a poder detectar, de manera precoz, cualquier patología relacionada tanto con la mala circulación (arteriopatía periférica) como con la pérdida de sensibilidad en los pies. Estas son las dos principales causas de aparición de úlceras en los pies de las personas con diabetes, especialmente si la enfermedad lleva desarrollándose más de 10 años.

Qué cuidados básicos necesita el pie diabético

La Fundación para la Diabetes recuerda la importancia de prevenir la aparición de posibles úlceras en el pie de una persona que sufra la enfermedad. Además, insiste en la necesidad de una adecuada atención si estas se presentan, ya que, es posible su curación completa en el 90% de los casos.

En colaboración con la plataforma Pacientesycuidadores.com, la citada Fundación, a través de la Guía de prevención y cuidados de las úlceras del pie diabético, ofrece una serie de consejos importantes a la hora de intentar evitarlas y saber tratarlas. Según sus datos, la posibilidad de que una persona con diabetes acabe desarrollando una herida o úlcera en el pie, oscila entre el 15% y el 25%. Las Medidas para reducir las posibilidades son:

  • Revisar los pies a diario para detectar cualquier anomalía, incluso con ayuda de un espejo: callosidades, pequeños cortes, ampollas o llagas, deformidades… observar también las uñas, por si se detecta cualquier cambio en su grosor o color que indique una posible infección.
  • Vigilar el color y la temperatura de los pies en su conjunto. Un anormal tono azulado podría indicar mala circulación y un enrojecimiento podría estar relacionado con un proceso inflamatorio.

Además de la detallada revisión diaria, entre las medidas preventivas para el cuidado del pie diabético, tanto la fundación como el Colegio Profesional de Podología de la Comunidad de Madrid destacan la importancia de:

  • Lavado diario de los pies, no más de 10 minutos, con jabón neutro y agua templada, con especial incidencia en el secado meticuloso.
  • Corte y/o limano de las uñas siempre en línea recta para evitar uñas encarnadas u otras posibles heridas.
  • Uso de calzado cómodo, que no oprima los dedos al igual que calcetines que sujeten sin aprisionar el pie.
  • No andar descalzo para minimizar el riesgo de heridas
  • Mantenimiento de una buena hidratación, que evite la aparición de sequedad y grietas, utilizando cremas específicas aunque sin aplicarlas entre los dedos.
  • Proteger los pies del frío y evitar su exposición directa a fuentes de calor (calefactores, mantas eléctricas…).

Ante cualquier herida o alteración visible en el pie, acudir al médico o al podólogo para recibir la atención adecuada lo antes posible.

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