Medicina preventiva

Conoce los síntomas de la deshidratación en las personas mayores

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Sábado 6 de julio de 2019

2 minutos

Con el verano, los golpes de calor y la deshidratación son dos problemas que debes combatir

Síntomas de la deshidratación en las personas mayores

Con la llegada del verano y el calor sofocante que siempre le acompaña, debes extremar las precauciones en lo que a tu salud se refiere, pues a medida que cumplimos años somos más sensibles a la exposición del sol y la incidencia directa de los rayos UVA. Uno de los principales efectos es la dermoporosis, un proceso que conlleva cambios en la dermis y la epidermis como consecuencia de los rayos solares y que provoca que la piel pierda consistencia y se vuelva más frágil frente a los agentes externos.

Sin embargo, el principal problema de esta época del año es la deshidratación, que motiva la pérdida de agua de nuestro organismo e incluso aumenta el riesgo de mareos. Estos pueden parecer dos síntomas sin importancia, pero si se extienden en el tiempo pueden incluso provocar la muerte del sujeto. ¿Cuáles son los signos propios de la deshidratación en personas mayores? Toma nota e intenta combatirla a tiempo.

Aprende y controla los síntomas de la deshidratación

Si en una situación normal el ser humano pierde con el sudor medio litro de agua, en verano, cuando las temperaturas suben considerablemente, esta cantidad puede aumentar hasta el litro y medio, causando entonces un cuadro de deshidratación que es preciso tratar de inmediato. Pero, ¿cómo puedes identificar esta reacción?

Mujer bebiendo agua
  • “Las molestias o síntomas de la deshidratación se inician con sensación de cansancio, mareos, cifras bajas de presión arterial taquicardia, seguidas de contracturas musculares o calambres, y pueden llegar a aparecer convulsiones, entrada en coma o pérdida total del conocimiento y en casos extremos provocar la muerte”, explica la Fundación Española del Corazón.

  • La deshidratación no solo afecta al cuerpo, también a la mente, más concretamente a la respuesta de nuestro cerebro a una actividad intelectual, como el aprendizaje, la atención o la memoria. Y es que la falta de agua puede causar una contracción del tejido cerebral y, como consecuencia, el aumento del volumen ventricular.

  • En las personas mayores, la disminución del estímulo de la sed puede provocar la pérdida de control de líquidos y el estreñimiento.

  • En algunos casos, la orina puede volverse más oscura y puedes perder peso súbitamente y sin explicación aparente.

  • Una vez que la deshidratación ha alcanzado cotas preocupantes, puedes experimentar una respiración más agitada, apatía, confusión, irritabilidad o incluso tener la piel seca y arrugada y los ojos hundidos. Ante esta situación, es importante que acudas cuanto antes al centro de salud más cercano.

 

Cómo prevenir la deshidratación

Bajo esta premisa, ¿cómo puedes prevenir este conjunto de síntomas? Como bien es sabido, lo primero es beber diariamente 2 litros de agua. También debes intentar ir siempre por la sombra y evitar las horas de mayor calor. Para aliviar los sofocos, puedes vestir ropa más ligera, cubrir la cabeza con un sombrero o usar gafas de sol.

La alimentación es igualmente un factor determinante para prevenir la deshidratación, dando mayor protagonismo a productos ricos en agua y evitando el consumo de alcohol, bebidas con cafeína o comidas demasiado calientes. Además, intenta tener siempre a mano un teléfono y el contacto de alguna persona cercana en el caso de sufrir alguno de los signos expuestos anteriormente.

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