Salud

Un nutricionista advierte del error que cometes al comer mandarinas

Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Sábado 14 de marzo de 2026

8 minutos

Los hilos blancos del cítrico concentran más antioxidantes y vitamina C

El truco viral que seguramente desconocías para comer las mandarinas sin tener que pelarlas. Foto: Bigstock
Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Sábado 14 de marzo de 2026

8 minutos

La mandarina es una de las frutas más populares en España gracias a su sabor dulce con un ligero toque ácido, su tamaño pequeño y la facilidad con la que se puede pelar. Aunque su consumo aumenta especialmente durante los meses de otoño e invierno, la gran variedad de tipos cultivados permite que su temporada de maduración se extienda prácticamente a lo largo de todo el año.

Desde el punto de vista nutricional, se trata de una fruta muy completa. Según la Fundación Española de la Nutrición, las mandarinas contienen vitamina A, vitamina C, ácidos orgánicos y flavonoides, nutrientes que ayudan a reforzar el sistema inmunológico y favorecen una buena digestión.

Sin embargo, muchos consumidores cometen un error habitual al comerlas que puede reducir parte de sus beneficios. Con frecuencia, al pelar la fruta se eliminan algunas partes que resultan poco atractivas visualmente, pero que en realidad tienen un gran valor nutricional.

El nutricionista Manuel Viso alertó de esta práctica en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, donde explicó que muchas personas retiran los hilos blancos de la mandarina por incomodidad sin saber que se trata de una de las partes más saludables del fruto.

 

Estos filamentos blancos reciben el nombre de albedo y se encuentran entre la pulpa y la piel del cítrico. Aunque muchas personas los retiran antes de comer los gajos, el especialista explica que concentran una gran cantidad de flavonoides, antioxidantes y vitamina C, incluso en mayor proporción que la propia pulpa.

El albedo no es exclusivo de las mandarinas. Según el nutricionista, también está presente en otras frutas como el plátano, donde desempeña un papel importante en el transporte de nutrientes. En estas fibras se concentran antioxidantes, compuestos antiinflamatorios y minerales como el potasio y el magnesio, además de sustancias como el triptófano.

Por ello, los expertos recomiendan evitar retirar estos hilos blancos y consumir la fruta completa para aprovechar al máximo sus propiedades.

Más allá de este detalle, la mandarina aporta importantes beneficios para la salud. Aunque su contenido en vitamina C es algo menor que el de la naranja, sigue siendo una fuente relevante de este nutriente. Además, contiene ácido fólico, que contribuye a la formación de glóbulos rojos y blancos, así como provitamina A.

Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, también destaca la presencia de criptoxantina, un caroteno con efecto antioxidante que el organismo puede transformar en vitamina A y al que se atribuyen posibles efectos preventivos frente a enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

A esto se suman distintos flavonoides presentes en la fruta, como la hesperidina, la neohesperidina, la nobiletina o la tangeritina. Diversos estudios señalan que estos compuestos podrían tener efectos antiinflamatorios, analgésicos, antihipertensivos y diuréticos, lo que refuerza el valor de la mandarina como parte de una dieta equilibrada.

Sobre el autor:

Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Redactora en prácticas

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