Las olas de calor marinas podrían afectar a la salud mental
Expertos piden que se reconozca como un problema de salud pública
Durante este verano, nuestro país ha pasado por distintos episodios de olas de calor intensas que han elevado las temperaturas por encima de la media, algo que ha afectado además a la temperatura del mar, desencadenando problemas al ecosistema marino y puede llegar a incidir en la salud mental humana.
Según un estudio publicado en la revista especializada Nature Sustainability, un grupo de investigadores de Adelaida (Australia) y de Hong Kong (China) ha afirmado que las olas de calor marinas "pueden desencadenar una cascada de efectos que, en última instancia, afectan la salud humana".
Como informa Infosalus, de manera escalada este fenómeno meterológico adverso podría, desde reducir el suministro de productos marinos hasta aumentar el número de casos de problemas de salud mental en aquellas personas que viven en territorios costeros.
Un problema para la salud pública
Reconocer este problema como una amenaza para la salud pública, según los especialistas, podría ayudar a reconocer una situación que se ha pasado por alto pese a que la evidencia de sus consecuencias es ya visible en la sociedad.
"Si bien los científicos conocen desde hace tiempo el daño ambiental causado por las olas de calor marinas, sus efectos en las personas han recibido mucha menos atención", según Laura Falkenberg, colaboradora en el estudio.

El artículo hace hincapié en las consecuencias, tanto directa como indirectamente, que podrian tener en la salud de las personas. "Pueden intensificar tormentas y olas de calor atmosféricas, afectar la disponibilidad y la seguridad de los productos del mar, perturbar los medios de subsistencia y contribuir a la ansiedad", ha insistido la experta.
Contaminación de los productos marinos
Indirectamente, los productos marinos que los seres humanos consumimos de manera constante podrían verse afectados por las sustancias nocivas contaminantes derivadas del calor, suponiendo graves riesgos para la salud. Por otro lado, el daño climatológico aumenta "el riesgo de lesiones, muertes y desplazamientos por tormentas e inundaciones".
Consecuentemente, afirman que la crisis climática marina debería abordarse de igual manera que la terrestre por parte de los Gobiernos a la hora de tomar medidas y planificar la salud pública, teniendo en cuenta los efectos que pueden tener. Además, la colaboración entre cientificos y autoridades es vital para el buen tratamiento del problema.
Teniendo en cuenta las posibles consecuencias en la salud mental de las personas, Falkenberg explica que un océano sano influye en la obtención de alimentos e ingresos de muchas personas, además de su "recreación, identidad cultural y su bienestar general".
"Cada vez hay más pruebas de que estos cambios pueden contribuir a la 'ecoansiedad', el duelo y otros problemas de Salud Mental, sobre todo en personas que se sienten profundamente conectadas con el medio marino", ha incidido.
