Preguntas

Cómo respirar para relajarse y disminuir el estrés

Teresa Rey

Martes 23 de abril de 2019

2 minutos

Con técnicas precisas, paciencia y constancia, las respiración es una herramienta para calmarnos

Cómo respirar para relajarse y disminuir el estrés (Bigstock)

Respirar es un acto mecánico, inconsciente, en el que no nos solemos detener, pero ¿y si nos paramos un segundo y empezamos a tomar conciencia de este acto? Brigitte Hansmann, autora del libro Respirar con árboles (Ed. Urano), asegura que de todos los actos fisiológicos la respiración es la más accesible a la conciencia, pero a la par focalizar nuestra atención en ella es un proceso complejo que necesita mucha práctica y paciencia. Hay técnicas de relajación que nos pueden ayudar, y según respiremos incluso podemos reducir tensiones físicas y emocionales, apuntan desde la Academia Internacional de Sofrología Caycediana (Sofrocay).

Beneficios de respirar bien

Si controlamos nuestra respiración de forma consciente podremos conseguir diversos objetivos, uno de ellos es el de disminuir nuestros niveles de estrés y ansiedad. Oxigenar el organismo adecuadamente para que la sangre obtenga la cantidad suficiente de este elemento, es vital para que no se llene de sustancias nocivas o tóxicas. De hecho, la respiración efectúa el 70% de la función excretora del cuerpo, lo que significa que elimina en este porcentaje las toxinas que contiene, según explican en la Escuela Canaria de Respiración.

Con la respiración consciente podemos conseguir en general un mayor bienestar. Además, si aprendemos a usar la respiración en la práctica deportiva el rendimiento será mayor también, dicen los expertos. La respiración se trabaja de forma consciente en muchas disciplinas como yoga, pilates, tai-chi, etcétera.

Respiración diafragmática y pulmonar

Para conseguir una mayor relajación, hay expertos que se apoyan en la respiración diafragmática. El diafragma es ese músculo que regula la respiración y que se encuentra entre la cavidad pectoral y torácica. Se le vincula también con las emociones, de modo que cuando una persona presenta una tensión emocional el diafragma se contrae con mayor intensidad y de ahí proviene esa sensación de “bola en el estómago” en las situaciones que nos afectan psicológicamente.

Es por ello que controlando este músculo al respirar se puede aprender a disminuir esas sensaciones y nos sentiremos más calmados y relajados. La respiración focalizada en el diafragma consiste en hinchar el vientre durante la inspiración, es decir hay que dirigir la entrada de aire a esta parte del cuerpo. Siempre de forma lenta y pausada, y evitando el movimiento del tórax. Después expulsaremos lentamente.

Además, podemos combinarla con la respiración pulmonar. En este caso al inspirar deberemos focalizar nuestra atención en la parte superior de los pulmones, que es la que se tiene que elevar. El vientre debe permanecer quieto. Para comprobar que lo estamos haciendo bien podemos colocar una mano en el vientre y otra en el pecho.

Ambas respiraciones se pueden hacer solas o combinadas. Para ir adquiriendo práctica lo ideal es dedicar todos los días unos 20 minutos.

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