Preguntas

¿Cuáles son los beneficios de las aguas mineromedicinales para los pacientes con Parkinson?

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Viernes 14 de febrero de 2020

3 minutos

Algunos estudios han reflejado que experimentan en general una mejoría funcional y psicológica

Cuáles son los beneficios de las aguas mineromedicinales para los pacientes con Parkinson

La aplicación de las aguas mineromedicinales con fines terapéuticos tiene diversos campos de actuación. Cuando este tipo de aguas, que son aquellas compuestas de diversos elementos químicos, físicos y físico-químicos, se utilizan con una finalidad terapéutica, se llama crenoterapia. Por otra parte, la balneoterapia es la utilización terapéutica de los baños medicinales. Dentro de las distintas aplicaciones que existen en este sentido, una de ellas es el abordaje de pacientes con enfermedad de Parkinson. Aquí se incluyen varias actuaciones y hay diversos estudios sobre los beneficios que pueden experimentar estos pacientes.

Mejoría funcional y psicológica

Una de estas investigaciones la efectuó el equipo médico del Gran Hotel Balneario de Puente Viesgo (Cantabria), y de ella se desprendió que las personas afectadas por esta patología presentan una mejoría funcional notable además de psicológica tras someterse a distintas curas balnearias. Este estudio, publicado en Balnea, revista científica especializada en hidrología médica editada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM @unicomplutense), aportó una base científica a lo que muchos pacientes de Parkinson aseguraban manifestar tras someterse a tratamientos con aguas mineromedicinales.

Los voluntarios del estudio fueron un total de ocho hombres y tres mujeres, de entre 56 y 80 años, y que siguieron un tratamiento a lo largo de diez días seguidos. Este consistió en recibir baños de inmersión por parte de todos. Luego, cinco de ellos realizaron gimnasia en la piscina combinándola con técnicas inhalatorias o duchas, y otros seis se sometieron a un baño termal con chorro, ducha o diferentes métodos respiratorios. Tras pasar el periodo de experimentación, el 73% de los pacientes manifestó una mejoría de su estado general, el cien por cien declaró estar a gusto con la cura termal que recibieron, haciendo una valoración muy positiva de los ejercicios acuáticos. Por último, el 90,5% calificaron la terapia como adecuada o muy adecuada.

distonía al Parkinson

Entre las conclusiones manifestadas por los médicos que realizaron el estudio destacaron que los tratamientos termales se han de aplicar como terapias complementarias y que, por tanto, no han de sustituir a las opciones farmacológicas o quirúrgicas. De este modo, han de poseer un carácter coadyuvante y no curativo. Al mismo insistieron en que su estudió constató su “eficacia en la mejora de la capacidad funcional así como en la repercusión psíquica de la enfermedad y, por tanto, en la calidad de vida del paciente.”

Calmar el dolor

Son varias las aplicaciones que la balneoterapia tiene en las afecciones neurológicas, abordando patologías muy diversas, donde la base es el dolor o en el caso de afectaciones de raíces nerviosas, músculos o síndromes. Lo que se busca en estos casos con este sistema es por ejemplo elevar el umbral de dolor, tal y como se explica en el documento Técnicas y tecnologías en hidrología médica e hidroterapia, elaborado por el Instituto de Salud Carlos III (@SaludISCIII).

Así pues, por un lado se combinan factores psicológicos para afrontar el dolor de otro modo, y al mismo tiempo se puede recurrir a actuaciones fisiorrehabilitadoras. “La combinación del ejercicio físico, la fisioterapia, y la diatermia (aplicación de dolor localizado) son muy útiles para el tratamiento del dolor agudo postraumático, del músculo esquelético y el dolor crónico no maligno.”

Aguas mineromedicinales

Ejercicio en el agua

Destacar que existen distintos informes que ha constado que el ejercicio acuático mejora el estado motor de las personas con Parkinson. No hay que olvidar que estos pacientes presentan una gran inestabilidad postural que acrecienta el riesgo de caídas, algo que puede incrementarse si realizan una actividad física convencional, a pesar de que esta pueda resultar beneficiosa para mejorar su salud en general. No obstante, el hecho de hacer gimnasia en el agua evita en estos casos que se produzcan estos episodios.

Aunque no hay una evidencia científica muy clara, algunos estudios han reflejado que el ejercicio en este medio puede ayudar a trabajar aspectos como la rigidez, la fuerza, la resistencia o el equilibrio y la estabilidad, y todo ello sin que haya riesgo de caídas. Uno de ellos demostró que realizar ejercicio físico dentro del agua de forma rutinaria y controlada por un fisioterapeuta experto frente a no hacer ejercicio, producía beneficios en aspectos motores, de equilibrio y en calidad de vida.

Al mismo tiempo dentro del campo de las aguas mineromedicinales es posible recurrir a técnicas de termoterapia. En este caso se combinan distintas opciones de calor o de frío, una decisión que evaluará el médico.

En la Guía de Enfermedad de la enfermedad de Parkinson, desarrollada por la Federación Española de Parkinson (@ParkinsonFEP) y otros organismos, destacan que cualquier tipo de terapia rehabilitadora en esta patología se ha de adaptar a las necesidades de cada persona y se tienen que centrar en que esta logre una mayor autonomía e independencia. Todo esto, siempre desde un enfoque holístico que permita afrontar las dificultades en la vida diaria y mejora en general la calidad de esta.

0

No hay comentarios ¿Te animas?