Preguntas

¿Es bueno para las personas mayores andar descalzas por la playa?

Mariola Báez

Miércoles 27 de marzo de 2019

2 minutos

Un paseo pisando la arena es un placer pero conviene tomar precauciones para evitar percances

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Caminar por la playa descalzos es una manera de hacer algo de ejercicio saludable y de disfrutar del sol, del aire y de la brisa del mar pero los podólogos recuerdan que la arena es una superficie que puede resultar inestable y que, a la hora de andar sobre ella, debemos tener en cuenta algunas consideraciones importantes.

Pasear regularmente por la playa puede ser un magnífica opción para mantenerte en forma y llevar un envejecimiento activo pero, pese a los beneficios físicos y psíquicos que reporta, esta actividad en ocasiones puede no ser la más recomendable.

Qué tener en cuenta para andar descalzo por la playa

Si tienes dudas, la consulta médica es la que puede darte la respuesta teniendo en cuenta tu estado de salud general y tu historial clínico. A una persona mayor de 65 años, que haga deporte moderado de manera habitual y no presente ninguna enfermedad, el paseo diario puede contribuir, en gran medida, a su bienestar. Hay otros casos en los que andar descalzo por la playa o por cualquier otro sitio no es aconsejable como simple medida de precaución. Es el caso de las personas diabéticas, que deben extremar el cuidado de sus pies procurando evitar cualquier posible herida o lesión por pequeña que esta fuese, tal como recuerda la Asociación Española de Enfermería Vascular y Heridas (AEEV).

¿Cómo se adaptan los pies?

También es importante comprobar cómo se adaptan nuestros pies a la superficie arenosa. Los podólogos explican que no es recomendable andar descalzos por la arena seca porque, aunque resulte agradable y "mullida", es inestable y podríamos perder el equilibrio fácilmente. En ella, nuestros pies tienden a hundirse, tanto si apoyamos primero la zona delantera, como si es el talón lo que hundimos primero. Problemas de sobrecarga en los gemelos o de lesiones relacionadas con la fascitis plantar podrían tener su origen en esta práctica.

Es cierto que caminar por la arena seca exige a nuestra musculatura un esfuerzo extra, bueno para mantener la masa muscular, pero el riesgo de una torcedura de tobillo o cualquier otra lesión existe.

La arena de la orilla siempre es más recomendable para dar un buen paseo descalzos por la playa. Es más dura y los pies se hunden menos, aunque la propia acción de arrastre del mar hace que en muchas playas la orilla presente una inclinación considerable. Andar en “plano inclinado” tiene sus inconvenientes porque, probablemente, harás un mayor esfuerzo con una de tus extremidades inferiores que con la otra. Si al finalizar el paseo notas algún tipo de molestias en tus pies, puede que el paseo no sea tan saludable como parece. Si tienes dudas, acudir a la consulta del podólogo y hacer un estudio de la pisada es aconsejable para saber si andar descalzo por la playa está contribuyendo a tu salud.

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