Preguntas

¿Cómo hacer una reanimación cardiopulmonar a alguien que sufre una parada cardiaca?

Mariola Báez

Domingo 14 de abril de 2019

2 minutos

Maniobras precisas pueden salvar vidas

Reanimación cardiopulmonar (Bigstock)

Las cifras hablan por sí solas y tal como indica la Sociedad Española de Cardiología (SEC) la parada cardiaca es la principal causa de muerte prematura en España, ya que, unas 30.000 personas fallecen cada año en nuestro país por este motivo.

Dieta equilibrada y hábitos de vida saludable son condiciones básicas para la prevención de enfermedades cardiovasculares pero aun así, una parada cardiaca puede suceder en el momento más inesperado y en cualquier lugar, ¿qué hacer entonces?

Cómo actuar ante una parada cardiorespiratoria

Pedir ayuda de inmediato es lo primero pero, además, realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en los primeros minutos en los que una persona ha sufrido un episodio de estas características, puede lograr evitar daños en órganos vitales durante el tiempo que tarda en acudir la ayuda médica. Según la Fundación Española del Corazón, estas maniobras aumentarían las posibilidades de supervivencia en un 70%.

Por precaución, todos deberíamos saber llevarlas a cabo. De hecho, la SEC defiende la importancia de incorporar el aprendizaje RCP, de reanimación cardiopulmonar, como una materia más a estudiar en las escuelas. En este sentido, mantener la calma y proteger el espacio (no agobiar) donde la persona que ha sufrido la parada permanece, es muy importante.

Un segundo punto, que recuerda la Sociedad Española de Cardiología es que hay que tener presente que hacer una reanimación de este tipo a una persona en parada cardiaca no es difícil y es algo que se puede aprender y llevar a cabo aunque no seas un profesional sanitario. La peor reanimación es aquella que no se hace.

El objetivo es conseguir que el riego sanguíneo y el oxígeno lleguen a los distintos órganos y tejidos. Aunque no seas ningún experto, si compruebas que alguien a tu lado ha sufrido un paro cardiaco (el tórax no se mueve y no se observa respiración en 10 segundos), además de llamar a urgencias, actúa:

  • Debes comenzar con el masaje cardiaco. Para hacerlo, coloca a la persona tumbándola boca arriba sobre el suelo y sitúate de rodillas junto a ella. Manteniendo tus brazos extendidos, sin doblar los codos, y tus manos entrelazadas, comienza a comprimir y “soltar” justo en el centro del pecho, a un ritmo de 100 – 120 presiones por minuto.
  • Es importante mantener un ritmo constante y lograr que el tórax descienda unos 5 cm. Hay, por tanto, que presionar con relativa fuerza e insistencia, por lo que, tal vez, sean necesarias dos personas que puedan alternarse a la hora de hacer la maniobra.
  • Este es el movimiento básico, el más importante, que puede completarse con el “boca a boca” si tienes alguna noción de hacerlo. Básicamente, consiste en insuflar aire por la boca de la persona enferma, elevando su cabeza (barbilla arriba) y a un ritmo de 2 ventilaciones por cada 30 compresiones que se realicen con el masaje cardiaco. Además, en muchos lugares públicos, hay instalados desfibriladores con instrucciones precisas que también pueden ser de gran ayuda hasta que lleguen los servicios de emergencia.
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