Preguntas

¿Cómo tratar una quemadura leve o superficial? ¿Agua sí o no?

Mariola Báez

Sábado 20 de abril de 2019

2 minutos

Ante un accidente casero que provoque una quemadura, unas sencillas medidas pueden aliviar el dolor

Quemadura leve (Bigstock)

Las quemaduras superficiales son, generalmente, el resultado de pequeños accidentes que se producen en el hogar. Salpicaduras de líquidos que hierven durante la cocción, vapor de agua generado en el el mismo proceso o utensilios que se usan en la cocina y que han alcanzado una elevada temperatura suelen provocarlos.

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social recuerda que, en muchos casos, hay personas mayores que se ven afectadas por incidentes de este tipo y que es muy importante tener en cuenta medidas preventivas como evitar que los mangos de sartenes y cazuelas sobresalgan cuando están al fuego, o tener máxima precaución a la hora de sacar cualquier plato caliente del microondas.

¿Qué primeros auxilios deben realizarse ante una quemadura leve?

Lo primero que hay que tener claro, antes de aplicar medida alguna, es conocer ante qué tipo de quemadura nos encontramos. En principio, una quemadura leve es aquella que afecta exclusivamente a la capa más externa de la piel (epidermis) y que presenta síntomas superficiales como escozor, enrojecimiento y dolor moderado.

En este punto, los expertos explican que existen quemaduras de distinto grado (de 1 a 3) y que, ante la duda, acudir a un centro médico nunca está de más. Por otra parte, el término “leve” debe tomarse con prudencia, teniendo en cuenta algunos aspectos importantes. Por ejemplo, una herida de este tipo, por leve que sea, siempre requiere cuidados específicos si la persona que la sufre es diabética. Además, también hay que tener cuidado respecto a la extensión o el lugar en que se produce la quemadura (una que dañe una zona extensa de piel, siempre necesita supervisión médica). Quemaduras en zonas sensibles como la cara, las ingles, los pies o los genitales también demandan especial atención.

Líneas básicas

Aunque toda medida preventiva es poca, ante una quemadura leve que requiera actuar con rapidez para frenar el dolor y evitar su expansión, algunas líneas básicas que señalan los médicos y que debes tener claras son:

  • Poner la superficie de piel afectada bajo el agua sí es recomendable, pero siempre en agua a temperatura ambiente, nunca se debe aplicar hielo o agua helada. Refrescar la herida bajo el grifo, unos minutos, alivia el dolor y frena la expansión de la quemadura.
  • Cuidado con los remedios “caseros”. Antes de aplicar cualquier sustancia o ungüento en la quemadura, hay que consultar con el médico o farmacéutico. Extender mantequilla o ideas similares puede acabar dañando aún más los tejidos afectados.
  • Una quemadura de este tipo tardará en curarse entre 7 y 10 días en los cuales habrá que extremar las medidas de higiene, procediendo a lavados con jabón neutro y agua a temperatura ambiente. Si la herida requiere algún tipo de apósito que la proteja de roces o golpes, debes utilizar uno que no se adhiera ni desprenda fibras textiles (gasas esterilizadas).
  • Puedes tomar algún analgésico para aliviar el dolor, pero no antibióticos sin la correspondiente prescripción médica.
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