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Tratamientos y cuidados para rejuvenecer las manos

Teresa Rey

Miércoles 17 de abril de 2019

2 minutos

Delatoras del paso del tiempo, pueden presentar un aspecto renovado con rellenos o vitaminas

Tratamientos y cuidados para rejuvenecer las manos (Bigstock)

Las manos y el cuello son los dos grandes olvidados a la hora de incluirlos en nuestras rutinas de belleza. Y eso a pesar de que ambos son los que primero delatan el paso del tiempo, dado que la piel que recubre estas zonas tiene una serie de características que así lo propician. En el caso de las manos hay que destacar las diferencias entre el dorso y la palma, y que las empleamos para todo además de estar más expuestas al exterior y a las agresiones externas que otras partes del cuerpo.

El dorso y las palmas

Si te has fijado habrás podido comprobar que el dorso de las manos es más suave que su parte contraria. Esto se debe a que la piel que lo recubre es muy fina y apenas tiene vello, por ello los productos cosméticos se absorben con más facilidad en este lado. Su tejido adiposo es escaso, de modo que todas estas singularidades provocan que su epidermis sea más frágil y que envejezca con más facilidad.

La palma, sin embargo, está formada por una capa córnea más gruesa, y aunque posee tejido adiposo no contiene glándulas sebáceas, pero sí una cantidad importante de glándulas sudoríporas, lo que provoca que a veces sudemos con frecuencia en esta zona.

Cada uno de estos elementos, favorecen que las manos tienden a resecarse con más facilidad y a deshidratarse antes. Además, hay que tener en cuenta a qué tipos de trabajos las hemos sometido y con qué sustancias han estado en contacto a lo largo de su vida. Lo que también puede contribuir a un mayor deterioro.

Tratamientos

Aparte del cuidado diario que debemos efectuar en nuestras manos con cremas hidratantes específicas para el día y para la noche, podemos recurrir a tratamientos para rejuvenecerlas. La mayoría busca mejorar su apariencia, aportando extras de hidratación, así como un tacto más suave y terso.

Por un lado, se puede aplicar ácido hialurónico en el dorso, aportando hidratación y aumentando el grosor del tejido subdérmico. A veces se combina con la introducción de vitaminas, minerales o aminoácidos.

Otras opciones abarcan inyecciones con grasa autóloga, es decir, del propio cuerpo, que también se puede utilizar junto al plasma rico en plaquetas, obtenido de la sangre del paciente. Este método se suele utilizar junto a los complejos vitamínicos o el material de relleno escogido.

Asimismo, las manchas se abordan con peelings químicos o con Luz Pulsada Intensa (IPL).

La ventaja de estos procedimientos es que consiguen mejorar el aspecto de la piel de nuestras manos y además hay una gran variedad donde elegir. Los inconvenientes principales son que probablemente debas recurrir a varios de ellos y repetirlos cada cierto tiempo, porque sus materiales son reabsorbibles por lo que la duración de sus efectos es limitada en la mayoría de ellos.

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