Preguntas

¿Hay una edad en la que resulte conveniente dejar de utilizar zapatos de tacón?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Miércoles 4 de septiembre de 2019

2 minutos

Un calzado que cuide tus pies, evitando patologías, es básico, pero no tiene por qué ser plano

¿Hay una edad en la que resulte conveniente dejar de utilizar zapatos de tacón?

Lo sabes mejor que nadie. Un buen zapato es aquel que no molesta lo más mínimo, hasta el punto de olvidar que lo llevas puesto. En este sentido, la idoneidad de un tipo de calzado no depende exclusivamente de los centímetros de tacón, sino de otras variables entre ellas el material, más o menos flexible en el que esté fabricado, o la estrechez en la punta, detalle que puede agravar patologías tan comunes como el Hallux Valgus (juanetes) o los dedos en garra.

En general, los podólogos desaconsejan el uso excesivo de los tacones especialmente altos (a cualquier edad) porque, realmente, un taconazo de aguja de más de 8 o 10 centímetros influye en la pisada y en correcto reparto de nuestro peso al dar cada paso. Patologías que van desde una tendinitis, a una fascitis plantar, o dolencias relacionadas con las rodillas o la columna vertebral pueden tener su origen en una mala pisada a consecuencia del abuso de los tacones de vértigo.

tacones

¿Qué hacer si quieres llevar tacones de vez en cuando?

Resultan elegantes y estilizan la figura, por lo que cuesta renunciar a ellos. Ponerte un tacón, cuando la ocasión lo merece, no está reñido con la salud de tus pies, siempre y cuando no presentes una dolencia que desaconseje su uso de manera radical. En este sentido, las revisiones periódicas (anuales) en la consulta de Podología son esenciales y determinantes.

Si toda la vida has llevado tacones y llega el momento de “bajarte” de ellos, los expertos aconsejan hacerlo de forma progresiva, es decir, reduciendo la altura poco a poco. Pasar de tacón alto a zapato absolutamente plano, de un día para otro, podría traer complicaciones de salud no deseadas.

Para evitar esta situación, como norma general, lo ideal es alternar distintos tipos de calzado con más o menos tacón.

Pasados los 65 años y siempre dependiendo del estado de salud que presenten tus pies, no es solo importante fijarte, a la hora de elegir un zapato de tacón, en su altura, sino también en su grosor. Necesitas una buena base para dar cada paso con seguridad, evitando el riesgo de una lesión plantar o una caída, por lo que, en este sentido, los tacones de “aguja” no son los mejores aliados. Opta preferentemente por tacones anchos.

Por último, si no hay motivo alguno que impida que lleves unos zapatos de tacón medio de vez en cuando, recuerda que existen plantillas (incluso personalizadas) que pueden venir muy bien a la hora de conseguir una mejor distribución del peso corporal en cada pisada, proporcionando, además, una mayor comodidad y seguridad al andar. Un consejo: si una vez puestos, los tacones te molestan... no lo dudes, quítatelos allí donde estés, a los 65 y más, está "permitido".

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