Salud

La serie de ejercicios Buerguer Allen para favorecer el riego sanguíneo

65ymás

Domingo 23 de agosto de 2020

4 minutos

Piernas cansadas, hormigueo o edemas son dolores que se pueden aliviar con esta técnica

La serie de ejercicios Buerguer Allen para favorecer el riego sanguíneo

Los ejercicios de Buerguer Allen se basan en realizar una serie de movimientos muy sencillos con el fin de favorecer el correcto flujo sanguíneo en las arterias y las venas de las extremidades inferiores.

Piernas cansadas, hormigueo o edemas son algunos de los dolores ligados a la circulación periférica que, con mayor frecuencia, afecta a las personas mayores. Estos ejercicios pueden ejercer un importante alivio, aunque antes de practicarlos es necesario consultar con el médico su idoneidad, especialmente si se sufre insuficiencia venosa crónica. Pero, ¿qué más debemos conocer sobre esta técnica?

Cómo hacer la maniobra Buerguer Allen en casa

Aprovechar la fuerza de la gravedad para dirigir el torrente sanguíneo hacia una determinada dirección es lo que se pretende con estos movimientos, a los que se recurre de manera habitual en sesiones de fisioterapia para el tratamiento de varias dolencias.

El corazón, en cada latido, se encarga de bombear la sangre a través de nuestro sistema circulatorio para llevar oxígeno y nutrientes a cada una de nuestras células, pero como explica la Fundación Española del Corazón (@cuidarcorazon), esa sangre debe volver al órgano vital en lo que se conoce como retorno venoso. A veces, el retorno desde las extremidades inferiores no resulta sencillo porque la circulación periférica presenta alguna anomalía. Es aquí donde los ejercicios de Buerguer Allen pueden ayudar a que la sangre se dirija desde las piernas hacia nuestro corazón con mayor facilidad.

Ejercicios Buerger Allen

El ejercicio se desarrolla en dos fases. Primero, tumbado boca arriba, debes colocar tus piernas sobre algún elemento que permita elevarlas un mínimo de 45º respecto a la superficie. Generalmente, el fisioterapeuta utilizará un cojín en forma de cuña, pero en casa puedes recurrir a una almohada lo suficientemente dura, una pelota como las que se emplean en Pilates o simplemente al asiento de un sofá donde puedas apoyar los pies mientras permaneces tumbado sobre una alfombra.

El único requisito que debes tener en cuenta es que tus talones deben quedar al aire para que tu pie tenga total movilidad. Desde esta posición, el ejercicio consiste en mover el empeine hacia arriba, dirigiendo los dedos hacia tu cabeza todo lo que puedas y, seguidamente, hacia abajo. Más fácil imposible. Debes repetir el movimiento, de manera constante y a ritmo suave, entre uno y tres minutos, hasta que notes que el empeine presenta una tonalidad ligeramente más pálida, al estar “forzando” el retorno venoso sanguíneo.

En segundo lugar, se trata de lograr el efecto inverso. Para ello, tendrás que colocarte sentado en un lugar que permita que tus pies queden colgando. Desde esta posición, empieza a realizar el mismo movimiento de punta-talón, con el empeine hacia arriba y hacia abajo. El objetivo es conseguir una ligera hiperemia, es decir, una mayor concentración de sangre en esta parte de tu cuerpo, algo que apreciarás a simple vista porque notarás un tono más sonrosado o rojizo en la zona.

cuidado pies invierno

¿Cuándo están contraindicados estos ejercicios?

La maniobra de Buerguer Allen resulta muy eficaz a la hora de prevenir o aliviar las dolencias derivadas de la estasis venosa. La Asociación Cuida tus Venas (@CuidaTusVenas) explica que esta patología consiste en el estancamiento, más o menos severo, de la sangre en las venas, por una circulación anormalmente lenta en el sistema de retorno. Es una situación que puede producirse cuando no mueves lo suficiente las piernas durante un tiempo prolongado, permaneciendo horas sentado o de pie de manera estática.

Caminar es la mejor medida preventiva para reactivar la circulación periférica de las extremidades inferiores, pero además el movimiento forzado del empeine que implican los ejercicios de Buerguer Allen puede ser un excelente “extra” a la hora de impulsar nuestra sangre en su recorrido de vuelta hacia el corazón.

Aunque en un principio no provoque efectos secundarios, la consulta previa con el médico es importante porque, ante determinadas patologías circulatorias, pueden estar contraindicados. Debido al riesgo de trombosis o la presencia de venas varicosas y hematomas considerables, que indiquen la rotura de algún pequeño vaso sanguíneo, siempre será el médico o el fisioterapeuta quien valore la idoneidad de los ejercicios.

Otras vías para prevenir la insuficiencia venosa

Mantener tus piernas activas, evitando el sedentarismo, es fundamental para evitar complicaciones en el sistema venoso de retorno. Seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (@WHO), respecto al ejercicio que deben realizar las personas mayores para un envejecimiento activo (150 minutos semanales de ejercicio aeróbico moderado), no solo contribuirá a tu salud y bienestar general, sino también al de tu sistema circulatorio, algo esencial en la prevención de accidentes cardio y cerebrovasculares.

No tener sobrepeso, reactivar tu circulación con duchas de agua fresca en tus piernas (desde el tobillo a la rodilla), utilizar un calzado adecuado y sin un excesivo tacón, o procurar dormir con los pies ligeramente elevados son también algunas sencillas medidas para contribuir a la salud de tus venas si presentas algún grado de insuficiencia venosa.

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