Salud

El síndrome del cuidador: qué es y cómo prevenirlo

Manuela Martín

Sábado 26 de diciembre de 2020

1 minuto

Los cuidadores de los enfermos de Alzheimer presentan problemas físicos y psicológicos

El síndrome del cuidador: qué es y cómo prevenirlo
Manuela Martín

Sábado 26 de diciembre de 2020

1 minuto

El Alzheimer es una enfermedad muy dura tanto para el que la sufre como para aquellas personas que están al cuidado del enfermo. Las personas que se quedan al frente de los enfermos de Alzheimer padecen en muchos casos problemas físicos y mentales derivados del exigente trabajo que supone atender correctamente a estas personas, sin embargo, pocas veces se habla de ellos ni se les presta la atención que también necesitan.

Las personas con Alzheimer suelen estar atendidas en un 94% de los casos por familiares los cuales, ocho de cada 10, suelen ser mujeres. Estas personas suelen sufrir lo que se conoce como el síndrome del cuidador, fruto de la tensión que sufren y la exigencia física y psicológica que supone el cuidado de estas personas.

Es tal la magnitud de atención, responsabilidad y carga que conlleva el cuidado de este tipo de enfermos que hay cuidadores que llegan a dejar su propia vida en un segundo plano, lo que supone graves problemas psicológicos en muchos casos.

Se trata de una enfermedad que requiere de mucho tiempo ya que estos enfermos precisan de asistencia para comer, bañarse o salir a dar un paseo, entre una infinidad de situaciones más.

Síndrome del cuidador quemado

 

La OMS señala que los cuidadores de las personas con Alzheimer sufren estrés primarios y secundarios. En el primer grupo se incluye el tiempo dedicado al cuidado del enfermo, el alcance de la necesidad de atención y el abanico de síntomas que va desarrollando el enfermo y a los que debe hacer frente el cuidador; y en el segundo, las exigencias laborales del propio cuidador, sus tareas personales y la atención a la demencia en sí.

A esta situación se añade la repercusión económica que supone un enfermo de Alzheimer, los conflictos familiares, el aislamiento social o problemas laborales, entre otros.

Desde el punto de vista físico, un cuidador puede llegar a presentar problemas de fatiga, malestar general, trastornos del sueño, dolores de cabeza, anemia, úlceras gastroduodenales, dolores articulares, diabetes, obesidad, riesgo metabólico, altos niveles de hormonas del estrés, un sistema inmunológico más débil e, incluso, deterioro cognitivo. A pesar de ello, suelen acudir menos al médico debido a la falta de tiempo por dedicarse en exclusiva al cuidado del enfermo de Alzheimer.

En el ámbito psicológico pueden experimentar tristeza, desesperación, desesperanza, indefensión, enfado, irritabilidad, preocupación, culpa, ansiedad, e incluso, depresión, entre otras.

Los expertos aconsejan a los cuidadores principales de enfermos de Alzheimer que se cuiden también ellos física y emocionalmente, tratando de dormir bien, descansando, disfrutando de ratos libres con amigos, dedicando un tiempo a sus aficiones y pidiendo ayuda si la necesitan, entre otras acciones.

Lo destacable de los cuidadores es que a pesar de la dificultad de su día a día y de las consecuencias físicas y psicológicas que ello pueda suponer, siempre tratan de aportar el mayor cariño, afecto y comprensión posible, ya que la mayoría de ellos cuidan a estas personas por vínculos emocionales, lo que les hace estar más unidos y comprometidos.

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