Asociaciones de mayores

Adela Cabezas (Conjupes), sobre el edadismo: "Es lo peor que se le puede hacer a un mayor"

Javier Anula / Pablo Recio

Domingo 3 de julio de 2022

7 minutos

Entrevista con la recién elegida nueva presidenta de Conjupes

Adela Cabezas (Conjupes), sobre el edadismo: "Es lo peor que se le puede hacer a un mayor"
Javier Anula / Pablo Recio

Domingo 3 de julio de 2022

7 minutos

El 8 de junio, en una Asamblea General celebrada en Madrid, Adela Cabezas fue elegida nueva presidenta de la Confederación Nacional de Jubilados y Pensionistas de España (Conjupes). Cabezas entra en sustitución del ya expresidente de la Confederación, Vicente Sanz. La Confederación es miembro del Comité Asesor de 65YMÁS.

Cabe recordar que Conjupes es una organización de ámbito nacional, creada en el año 2000, de carácter social e independiente, que tiene como objetivo integrar y aglutinar el movimiento asociativo de Jubilados, Pensionistas y Personas Mayores, promoviendo la participación, la información y el desarrollo de programas de todo tipo, dirigidos y orientados a la consecución de una mayor calidad de vida y bienestar social, y a la resolución satisfactoria de sus problemas.

Tiene su sede central en Madrid y actualmente está integrada por las Asociaciones, Federaciones y Confederaciones de Jubilados y Pensionistas de las comunidades autónomas de Asturias, Cantabria, Castilla-León, Galicia y Andalucía, aglutinando más de 1.500 asociaciones y superando los 550.000 socios.

En una entrevista con 65YMÁS, la nueva presidenta de Conjupes ha explicado que su labor se basa en "velar por nuestros mayores, qué es lo más importante para nuestras asociaciones. Somos organizaciones sin ánimo de lucro, totalmente apolíticas, y nuestro reto es hacer todo lo posible para que nuestros mayores, sobre todo en el medio rural, que es donde más trabajamos, puedan tener una vida feliz y activa. Esa es nuestra misión primordial".

PREGUNTA (P): ¿Qué actividades realiza Conjupes para fomentar el envejecimiento activo?

RESPUESTA (R): Sobre todo realizamos actividades de gimnasia de mantenimiento, que es lo que más demandado está. También tenemos talleres de envejecimiento activo y pensamiento positivo, y además se hacen de risoterapia, de pilates… eso depende ya de cada de cada federación, no todas tenemos los mismos. También tenemos charlas informativas sobre la soledad de los mayores o el maltrato de los mayores, por ejemplo. Tenemos unas charlas con una profesional psicóloga sobre la soledad en las personas mayores. Creemos que esto es muy importante porque vemos que hay muchísima gente que está sufriendo esta soledad.

P.: ¿De qué manera llegan a todas estas personas?

R.: Nosotros contratamos monitores y son estos los que se desplazan a los pueblos. Desde las federaciones organizamos los grupos y luego el profesional se desplaza a la asociación o al pueblo que lo ha solicitado, y allí es donde se imparten esos talleres tanto de gimnasia de mantenimiento como de envejecimiento activo. Es decir, el taller que se haya solicitado desde las asociaciones. Luego, las charlas formativas se dan a través de profesionales en las distintas materias.

P.: ¿Cree que hemos avanzado en términos de envejecimiento activo?

R.: Yo creo que sí se ha avanzado porque las personas mayores cuando se jubilan ya es un perfil distinto al de hace 10 años. Hace 10 años las personas mayores tenían otra visión y tenían otra forma de ver su vejez. En cambio, las generaciones que vienen ahora jubilándose tienen una visión de futuro mucho más activa y mucho más a largo plazo.

P.: ¿Piensa que las administraciones hacen lo suficiente para fomentar este envejecimiento activo?

R.: No digo que no hagan, porque sí que hacen, pero sobre todo en el medio rural y en los pueblos rurales todavía falta mucho. Sí que es más difícil porque son por ejemplo pueblos muy pequeños, con 150 o 200 habitantes, y allí no se llega o no se puede llegar con la misma facilidad que a pueblos grandes. Me parece a mí que las ayudas tendrían que llegar un poquito más personalizadas, más ajustadas a las necesidades de cada núcleo urbano, sobre todo en los pueblos.

P.: ¿Qué facilidades tiene una persona que vive en un municipio de pocos habitantes para apuntarse a los talleres?

R.: Desde Conjupes intentamos hacérselo lo más fácil posible: llevamos los monitores los a pueblos. No se tienen que desplazar. Excepto en las comarcales, que la hacemos en un pueblo de una comarca que son 10 o 12 pueblos, ahí sí que se desplazan. Pero, por ejemplo, este año hemos contado con una subvención que nos ha concedido la diputación de Valladolid para el transporte. Un autobús recoge a cada uno en su pueblo, le lleva el pueblo donde se hace la comarcal y luego vuelven. Además, nosotros no negamos hacer el taller en pueblos con pocos habitantes porque solo asistan 5 personas. Aún así los realizamos.

ADELA CABEZAS CONJUPES

 

P.: ¿Cree que la administración y las empresas hacen los esfuerzos suficientes para paliar la brecha digital?

R.: Lo de la asistencia bancaria es un desastre total. Están los pueblos totalmente desprotegidos. Las sucursales bancarias que había prácticamente en todos los pueblos se han cerrado y ahora tienen que ir a los pueblos más grandes que es en el único sitio donde ha quedado una sucursal. La gente mayor no tiene medios para ir porque no conduce o no tienen vehículo, los hijos viven fuera del pueblo, entonces tienen que depender de un vecino que les lleve al pueblo más cercano. Tienen que sacar dinero y tampoco se atreven a sacar demasiado por el miedo a tener mucho dinero en casa. Todo esto no me parece justo. Creo que podían poner oficinas móviles como ha habido siempre, que iban por los pueblos. Por otra parte, las comisiones que cobran, me parecen abusivas. Es una vergüenza que una entidad bancaria cobre esos intereses por tener una cuenta. 

Otra cosa que está cada vez peor son los servicios médicos. Los consultorios cada vez tienen menos consultas médicas y menos personal, incluso hay pueblos que solo tienen cada 15 días una consulta, así que tienen que llamar a urgencias. Esto no es bueno porque la gente mayor para ir al médico necesita tenerles a mano y si tienen que irse de un sitio a otro y no tienen medios de transporte, pues todo se vuelve bastante complicado.

P.: ¿Cómo ve la relación de las empresas con el cliente o consumidor senior?

R.: Yo creo las empresas tratan a las personas mayores más o menos como al resto de las personas. Donde veo que hay bastante discriminación y sobre todo por edad es en los bancos, que además quieren que lo hagamos todo digital, quieren que lo hagamos todo por internet y eso es algo que no dominamos y no controlamos. Es una barrera. Ahí sí que pienso que deberían tener las oficinas abiertas al público y atender personalmente.

P.: Por último, ¿qué opina del edadismo? 

R.: Ese tema del edadismo me parece tan degradante para una persona mayor que creo que es la cumbre de la degradación. Es decir, tratar a una persona mayor como si fuera un niño, eso es lo peor que se puede hacer. Las personas que tratan mal a los mayores por su edad, me parece que es lo más bajo que se puede hacer con una persona.

Sobre el autor:

Javier Anula / Pablo Recio