Sociedad

Los Bancos del Tiempo, "un arma contra la soledad que favorece un envejecimiento activo"

Antonio Castillejo

Miércoles 30 de octubre de 2019

4 minutos

La Asociación Salud y Familia organiza la Jornada Formativa de Bancos del Tiempo

Los Bancos del Tiempo acaban con la soledad no deseada y favorecen un envejecimiento activo

Se ha celebrado en el madrileño espacio de Medialab Prado una Jornada Formativa sobre los Bancos del Tiempo organizada por la Asociación Salud y Familia, subvencionada por el Ministerio de la Presidencia y con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, TimeLab MediaLab Prado y el Banco del Tiempo de Las Letras.

Elvira Méndez Méndez, Directora General de la Asociación Salud y Familia, explicó que "los bancos del tiempo son un sistema de intercambio gratuito entre personas basado en la hora de tiempo como unidad de valor y de cambio. Su funcionamiento es muy simple, lo puede copiar y de hecho lo copia mucha gente, y accesible a cualquier comunidad de cualquier tipo, vecinos, barrios, residencia, escuela…". Para Méndez Méndez, los grandes valores que animan estos bancos del tiempo son "la reciprocidad y el reconocimiento de las capacidades de las personas individuales que forman parte una comunidad de proximidad. Se trata de un concepto inclusivo dirigido a personas de todos los colores, orígenes, opiniones políticas, creencias religiosas, totalmente transversal, lo que le da el valor de comunidad y lo que hace que el tipo de capacidades y servicios de oferta y demanda que circula realmente constituye un banco".

En España los bancos del tiempo surgieron por mediación de la  Asociación Salud y Familia en 1998 en un barrio de Barcelona y en estos 20 años el movimiento ha ido creciendo y muchos de ellos forman parte de la red de esta  Asociación que es una red internacional conectada con Portugal e Italia, que fueron sus primeros socios, y también tienen una estrecha relación con todo el mundo anglosajón y están muy activos en el Reino Unido y en Estados Unidos.

Bancos del Tiempo

"Estos bancos nacieron dentro del movimiento europeo de mujeres, en un pequeño pueblo de la Toscana, en Modena, el año 1991 y, evidentemente, están abiertos a todos los géneros, aunque, eso sí, tenemos un 60% de mujeres y un 40% de hombres. Además, puedo asegurar que los bancos son un arma ideal para luchar contra la soledad no deseada. Mujer que entra en un banco de tiempo, mujer a la que se le ha acabado la historia del aislamiento social, porque además se fidelizan inmediatamente", explica Elvira Méndez

Julio Gisbert es Coordinador de TimeLab Madrid, un laboratorio de innovación en bancos del tiempo. Para él los bancos "ofrecen a los mayores una forma de voluntariado diferente, una forma de ayudarse entre sí distinta de cualquier otro voluntariado porque lo importante de un banco de tiempo es la horizontalidad. Es decir, que tu ayudas al otro y le das la oportunidad de ayudar a otra persona. Además también es muy importante que los bancos del tiempo sirven para crear redes vecinales con lo que las personas no se sienten solas porque en un banco tienen la posibilidad de conocer a más gente con la que realizar intercambios o hacerse favores los unos a los otros". 

Al igual que Elvira Méndez, Gisbert hace hincapié en que gracias a estos bancos del tiempo "se rompe radicalmente con la soledad no deseada" y además "se favorece un envejecimiento activo y activar aquellos proyectos que no se pudieron llevar a cabo antes de la jubilación como aprender un idioma, a tocar un instrumento musical o cualquier otra cosa, porque el banco del tiempo es un conjunto de personas con sus recursos, conocimientos y habilidades a tu disposición de la misma forma que tus recursos, conocimientos y habilidades están a disposición de los demás. Se trata de dar y recibir".

Bancos del Tiempo.

Y es que por su parte, los mayores pueden aportar mucho al banco, sobre todo su experiencia. "Por ejemplo, nosotros, que estamos en el Barrio de las Letras de Madrid, tenemos el programa ‘Sucedió en las Letras’ en el que los mayores nos hablan de sus experiencias vitales en el barrio, cómo vivieron, cómo lo recuerdan, en fin, lo que quieran contarnos, porque pensamos que son un caudal de conocimiento muy importante para los demás. Queremos escucharles, grabarles, que nos cuenten su memoria del barrio y cómo ha cambiado. Queremos darles horas para que vengan a nuestros talleres, conozcan a otras personas que les puedan ayudar en su quehacer diario, desde ir a la compra hasta hacer compañía, leer… y que ellos a su vez también se sientan útiles, porque en el banco del tiempo se descubre que todos somos útiles", concluye Julio Gisbert.

Por su parte, Antonio Prieto, colaborador de MediaLab coordinador de actos en la Confederación Española de Aulas de la Tercera Edad (CEATE), apunta que hay que "romper el mito, el estigma, que existe entre la distancia de jóvenes y mayores. En España somos nueve millones de pensionistas de los cuales ocho tienen la posibilidad de estar en plena actividad, en posesión de sus facultades y participando en infinidad de voluntariados y movimientos asociativos. Son mayores simplemente porque tienen más edad que otros pero están perfectamente activos y pueden aportar a la sociedad toda su experiencia acumulada durante años y que no tienen los jóvenes. Ellos tienen energía, los mayores, aunque menos, también, pero además aportamos conocimientos y experiencia. Además los bancos del tiempo no están circunscritos a un rango de edad y coinciden jóvenes, maduros, mayores, incluso niños cuando se realizan actividades familiares. No marcamos ninguna diferencia de edad en ninguna actividad", concluye Prieto.

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