Sociedad

Cómo la pandemia reforzó la vida sexual de algunas parejas mientras dañó la de otras

65ymás

Foto: Big Stock

Sábado 1 de julio de 2023

7 minutos

Una investigación vincula la vida sexual saludable con un mecanismo de afrontamiento

Cómo la pandemia reforzó la vida sexual de algunas parejas mientras dañó la de otras
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Sábado 1 de julio de 2023

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La vida sexual de algunas personas fue muy activa durante la pandemia, mientras que la de otras se desvanecía sin una causa específica. Según una nueva investigación de la Universidad de Illinois (Estados Unidos), las personas que mantuvieron una vida sexual saludable al inicio de la pandemia, usaron el sexo como un mecanismo de afrontamiento para mejorar la relación con sus parejas, explorar nuevas actividades sexuales y en una variedad de otras formas de adaptarse a las restricciones, el estrés y los cambios en su vida diaria. 

Un año después de la pandemia, Liza Berdychevsky, profesora de recreación, deporte y turismo en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, realizó una encuesta en línea a 675 personas para explorar las diferencias entre las personas cuya vida sexual se había esfumado y aquellas cuya vida sexual había fracasado. Más del 65% eran mujeres, y una proporción similar de los participantes se encontraban en EE. UU. 

La resiliencia de la vida amorosa de las personas, incluida la frecuencia de su actividad sexual, deseo y satisfacción, se predijo significativamente por su participación en los mecanismos de afrontamiento sexual estudiados, encontró Berdychevsky: "Estos resultados enfatizan el papel crucial de la experiencia con los mecanismos de afrontamiento y muestran que, en medio de la adversidad y los desafíos relacionados con el Covid-19, muchas personas encontraron formas de adaptar su vida sexual y disfrutar de oportunidades prometedoras".

 

Pareja en casa

Mecanismos y estrategias 

Los análisis mostraron que 9 de los mecanismos tenían un impacto significativo en la vida sexual de las personas. Estos incluían estrategias para establecer objetivos, como usar el sexo para sentirse más deseable; expandir el repertorio sexual de uno a través de la experimentación y tácticas de riesgo, como probar nuevas actividades sexuales o medicamentos; fomentar la intimidad a través del sexo y otras estrategias relacionales; precaución y estrategias logísticas, que incluían ser más selectivo con las parejas o estar atento a las prácticas sexuales seguras; y estrategias de creatividad e innovación, como volverse más lúdico y espontáneo.

Los otros mecanismos incluían estrategias tecnológicas y en línea, como ver pornografía y practicar sexo telefónico; combinar sexo con sustancias como drogas y alcohol; estrategias relacionadas con el contexto, como tener sexo en lugares públicos; usar el sexo para relajarse y otras estrategias de diversión; y estrategias educativas como buscar ayuda profesional o asistir a clases. De manera consistente, en todas las estrategias y mecanismos de afrontamiento, las personas que los habían probado los calificaron significativamente más útiles que los que no, según dice Berdychevsky.

En otro artículo, publicado en el 'Journal of Sexuality Research and Social Policy', se investigó más a fondo estos mecanismos de afrontamiento, aclarando sus determinantes de uso y utilidad y examinando sus impactos en la cantidad y calidad del sexo. "Todos los mecanismos de afrontamiento se calificaron como significativamente útiles, aunque en diferentes grados", asevera. "Además, el género, la edad, la disponibilidad de una pareja sexual y la existencia de hijos sirvieron como determinantes del alcance de uso y el grado de utilidad de los diferentes mecanismos de afrontamiento", añade.

 

Confinamiento con hijos

No opinan lo mismo hombres que mujeres

Entre los participantes, el 69% aseguró utilizar el sexo como fuente de placer, mientras que el 62% indicó que era un medio para aumentar la intimidad o el vínculo con su pareja. Por otro lado, el 55% dijo que era una fuente de relajación o alivio del estrés, y alrededor del 53% señaló que trataba el sexo como una actividad de ocio, según el estudio. 

Los encuestados consideraron las estrategias educativas, la innovación y la experimentación, y las estrategias de diversión como las más útiles. Sin embargo, los participantes que usaron mecanismos relacionales de afrontamiento reportaron una mayor satisfacción con su vida sexual. Aunque las herramientas y los recursos en línea se utilizaron con bastante frecuencia, los participantes los clasificaron entre sus opciones menos útiles. 

Las mujeres eran más propensas a participar en actividades sexuales para conseguir objetivos, beneficiar sus relaciones y utilizar estrategias logísticas y de precaución en comparación con los hombres. Las mujeres calificaron las estrategias de afrontamiento -usar el sexo como fuente de creatividad, placer o diversión- y las estrategias educativas como más útiles que los hombres. El deseo sexual fue impulsado por el género y fue mayor para los hombres que para las mujeres. 

 

Deseo sexual

 

"Los resultados de este estudio pueden ayudar a académicos y profesionales a prevenir o mitigar el deterioro de la vida sexual de las personas, así como otras crisis y factores estresantes", afirma Berdychevsky. "Es fundamental capacitar a las personas sobre recursos y estrategias de afrontamiento sexual para proteger su bienestar sexual y su calidad de vida", añade.

Los efectos psicológicos de la pandemia perduran 

En otro artículo de este mismo estudio, Berdychevsky y los coautores Jacinda K. Dariotis, profesora de desarrollo humano y estudios familiares, y el estudiante de doctorado Damien Cavanaugh, examinaron cómo la vida sexual de las personas había cambiado aproximadamente un año después de la pandemia para parejas y no parejas e identificó los determinantes de estos cambios.

Los hallazgos, publicados en el 'International Journal of Sexual Health', revelaron disminuciones significativas en la frecuencia, calidad y diversidad de los comportamientos, el deseo y la satisfacción sexuales. Según el estudio, estas tendencias estaban ligadas a características sociodemográficas, factores psicológicos y los impactos logísticos de la pandemia. "Los efectos psicológicos de la pandemia durarán un tiempo, incluso con la 'nueva normalidad', y esto se sentirá en la expresión y las relaciones sexuales", asegura Berdychevsky.

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