Sociedad

El maltrato a las personas mayores, una realidad ignorada

Pablo Recio

Sábado 15 de junio de 2019

5 minutos

Muchos mayores no denuncian por desconocimiento y no existen estudios de prevalencia a nivel estatal

El maltrato a los mayores, una realidad ignorada

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Este sábado 15 de junio se conmemora el Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez de la ONU. "El maltrato a los mayores es todo aquello que no es buen trato". Esta afirmación corresponde a la responsable de la Comisión Contra el Abuso y Maltrato y expresidenta de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (@CEOMA_ong), Carmen García.

Así, dentro de esta amplia definición entran, además del maltrato físico, muchas actitudes y situaciones que, por estar tan interiorizadas, podría parecer que no lo son. Por ejemplo: las faltas de respeto, las humillaciones, los gritos, el edadismo o el infantilismo.

Aunque haya situaciones graves y otras menos, todas son injustificables para la experta de CEOMA. "Es sencillo, hay que tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen", explica.

Algo que también señala García es que queda mucho por hacer para erradicar el maltrato. En primer lugar porque estas violencias son, en muchos casos, invisibles, relegadas al ámbito doméstico. "A veces lo justifican, es común escuchar expresiones como 'mi hijo está cansado', 'trabaja mucho' o 'es que soy una carga'", sostiene.

Asimismo, las personas de más edad no siempre son conscientes de que estos hechos se pueden denunciar ya que no todos han podido asistir a charlas, ciclos formativos o informativos sobre qué es y qué no es maltrato. "Hay psicólogos y policías especialistas pero los mayores no saben que existen. Se necesita una mayor visibilidad de esos recursos. No existe un teléfono a nivel nacional al que llamar como en la violencia de género o en el acoso escolar", señala. 

Además, hay otro elemento que lo hace todo mucho más complejo. Y es que, aunque se lleva estudiando el maltrato desde los años 80, sobre todo en países anglosajones o parte de la OMS (el organismo afirma que uno de cada seis ancianos sufre maltrato), todavía "no se ha hecho en nuestro país un estudio de prevalencia a nivel nacional". 

Esto, sumado a que muchos mayores no suelen informar a las autoridades del maltrato que sufren por miedo o por desconocimiento, hace que sólo se pueda intuir la dimensión real del problema. "Los estudios que se han hecho son a nivel local y con métodos diferentes. Son muy difíciles de hacer. Hay diferentes ámbitos: familiar, hospitalario, residencias, centros de día, etc.", asegura.

El papel de los ayuntamientos en la detección de estos casos

Aunque la lucha contra el maltrato a los mayores "es competencia de todos", una de las administraciones que juega un papel más importante a la hora de detectarlo son los municipios. "En el Ayuntamiento de Madrid (@MADRID) comenzamos a trabajar sobre este tema, de una manera reglada, en 2008 y, hace cuatro años, decidimos dar el salto y abordar todo tipo de maltratos: físico, sexual, económico, psicológico...", recuerda la Jefa del Departamento de Programación, Evaluación y Desarrollo de la Dirección General de Personas Mayores y Servicios Sociales, Pilar Serrano. 

La empleada del Ayuntamiento explica a 65Ymás que trabajan tanto "en el buen trato, con las Ciudades Amigables con las Personas Mayores", como en la prevención y detección del maltrato. "Lo que hacemos es recabar información del Samur Social, de la Policía, de nuestros distritos y de la asistencia a domicilio. Después, mandamos estos casos a la Mesa de Vulnerabilidad, compuesta por expertos", sostiene. Así, una vez que han pasado por este organismo, se derivan los casos a equipos mixtos compuestos por enfermeros, trabajadores sociales y psicólogos que trabajan con la víctima.

"Hay casos para todos los gustos: enfermedad mental, alcohol, demencia, dependencia física, pobreza, pero también riqueza. No se pueden poner etiquetas"

"Hemos distinguido entre distintos tipos de causas: graves, intermedios y menos graves. Los graves son personas que están en un estado de negligencia alto: no han comido suficientemente, están deshidratados, tienen escaras... y, los menos graves, son situaciones de infantilización o de encaramiento verbal poco apropiado, por ejemplo", explica. Y añade: "Hay que trabajar con mucha mano izquierda y empoderar a los mayores".  

Según la experta, no existe un perfil del maltratador ni del maltratado. "Hay casos para todos los gustos: enfermedad mental, alcohol, demencia, dependencia física, pobreza, pero también riqueza. No se pueden poner etiquetas", asegura. 

En cuanto a las cifras que manejan desde el consistorio, se suelen detectar unos 100 casos de maltrato al año (de entre los 650.000 mayores de la ciudad). Eso sí, sólo trabajan en domicilios y no con los que puedan ocurrir en otras instituciones como las residencias de la Comunidad.

En las residencias

Tal y como comenta a este diario la experta de CEOMA, Carmen García: "Es mucho más complicado que denuncien el maltrato cuando sucede en instituciones como un hospital o una residencia ya que en muchos casos son personas con algún tipo de demencia". 

Sin embargo, el Defensor del Pueblo (@DefensorPuebloE), Francisco Fernández Marugán, asegura a 65Ymás que cree que las "noticias alarmantes", como el de Los Nogales, son "casos aislados". "Las quejas que llegan muestran una pérdida de calidad, percibida así por los propios usuarios, familiares y por las personas que trabajan en los centros. Recibimos alrededor de 100 quejas al año. En ellas, se hace un especial énfasis en la escasez de personal y de medios para ofrecer una atención adecuada a los mayores", apunta. 

Así, en el marco de una actuación de oficio abierta el año pasado, este organismo pidió información a las residencias de las distintas comunidades sobre "si existen planes de inspección y su contenido, la periodicidad de las visitas al centro, así como la existencia de protocolos para la realización de las visitas y la identificación de indicadores de maltrato y buena prácticas", siendo el objetivo de esta acción, conseguir que "las administraciones pongan todos los medios a su alcance para que los servicios a los mayores sean suficientes". 

Por ello, de la información recabada por el Defensor, se ha concluido que para que se preste un buen servicio en las residencias y no se produzcan situaciones de maltrato se deben "revisar al alza las ratios mínimas", "garantizar que el personal responde a la cualificación necesaria", velar por que se reduzca el uso de sujeciones, hacer más y mejores inspecciones y legislar sobre los supuestos de internamiento no voluntario en residencias. 

Maltrato a personas mayores

Por otra parte, la presidenta del Defensor del Paciente (@AsociacionElDe2), Carmen Flores, entiende que "hay residencias que tienen más ancianos que su capacidad". "Hemos tenido casos muy sangrantes", recuerda.

Además, Flores explica que la transparencia en estos centros brilla, en muchos casos, por su ausencia. Y es que no dejan entrar a los familiares a algunos lugares o sólo a determinadas horas. "¿Dónde está la Ley que permite eso?", se pregunta. 

De igual modo, la presidenta del Defensor del Paciente coincide con Fernández Marugán en que son importantes las inspecciones. "Tiene que haber personal que, sin previo aviso, vaya a visitar estas residencias y pregunte a los familiares y ancianos", señala. Por último, Flores entiende que es esencial que los familiares pierdan el miedo a denunciar. "Si comenzamos por aquí, conseguiremos cosas. Si estamos callados, es imposible", concluye. 

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