Sociedad

VÍDEO: El emotivo reencuentro entre un abuelo y su nieto tras 76 días ingresado por Covid

María Bonillo

Foto: @HUReinaSofia

Miércoles 26 de mayo de 2021

3 minutos

"Pensé que no volvería a verlo"

El emotivo reencuentro entre un abuelo y su nieto tras 76 días ingresado por covid
María Bonillo

Foto: @HUReinaSofia

Miércoles 26 de mayo de 2021

3 minutos

Después de pasar 76 días ingresdo en el hospital (60 de ellos en UCI), de haber perdido más de 30 kilos y volver a tener que aprender a respirar y caminar, José Antonio ha podido volver a abrazar a su único nieto, lo que más echaba en falta, un momento que se ha hecho viral. "Pensé que no volvería a verlo", declaraba.

José Antonio, con 56 años, se contagió de covid en las pasadas navidades. El 6 de enero empezó a encontrarse mal. Dos días después, ingresaba muy grave en el Hospital Reina Sofía de Córdoba (@HUReinaSofia), con neumonía bilateral. “Me dijeron que era muy agresivo, que estaba atacando a todos los órganos”, explicaba a NIUS Diario

Todavía con el pijama del centro y en silla de ruedas, José Antonio ha podido reencontrarse con su nieto, Adrían, de 6 años, en el jardín del hospital. Para la ocasión, Adrián se puso una capa roja en homenaje a su gran héroe, su abuelo, después de haber conseguido superar la enfermedad que tanto hizo peligrar su vida. "Él no me quería soltar la mano", recordaba José, emocionado.

Mercedes, su fisioterapeuta, es quien grava la escena, también emocionada, y a la que José se refería diciendo: “Ella es la que me ha dado fuerzas para seguir adelante. Me había prometido que me iba a sacar a dar un paseo, pero que ellos vinieran era sorpresa”. En los minutos que dura el encuentro no deja de abrazar, besar y admirar a un nieto. 

A pesar de todo, él se siente afortunado

Aunque a pasado más de un mes de estas imágenes, José Antonio aún sigue luchando contra las secuelas de esta enfermedad. “Mi sufrimiento viene ahora”, comentaba. Con 56 años, ha tenido que volver a aprender a vivir. “A andar, a respirar,… yo no tenía fuerzas ni para abrir los ojos”, aseguraba. Ha perdido más de 30 kilos, sufre dolores constantes y sabe que nunca volverá a ser el de antes. “Esto es muy grave. Ya nunca vuelves a ser el mismo”.

Sin embargo, se siente afortunado. “Me he salvado. He visto a muchos otros que no han salido”. Él ha tenido la suerte de poder contarlo y de recuperar parte de su normalidad. Su trabajo como apicultor, su familia, su nieto. “Parece mentira. Pensé que nunca iba a llegar este momento”, reflexionaba.

Sobre el autor:

María Bonillo

María Bonillo, periodista.

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