Sociedad

Un jubilado gallego construye un banco para que su mujer con artrosis pueda descansar en sus paseos

María Bonillo

Foto: @MatiaFundazioa

Viernes 11 de junio de 2021

3 minutos

Solicitaron un banco al ayuntamiento, pero su petición fue denegada

Un jubilado gallego construye un banco para que su mujer con artrosis pueda descansar en sus paseos
María Bonillo

Foto: @MatiaFundazioa

Viernes 11 de junio de 2021

3 minutos

Puede que no sea el mejor banco del mundo, pero cumple su función, y se ha convertido en un símbolo de amor y respeto en muy poco tiempo. Se trata en realidad de un regalo de Manuel Souto, un jubilado de 82 años, para su esposa, María. Lo ha fabricado él mismo y lo ha situado en la calle de A Estrada (Pontevedra) para que su mujer pueda descansar durante sus paseos.

María tiene 79 años y padece artrosis, lo que le dificultad cada vez más dar sus habituales paseos por el barrio, por lo que desde hace un tiempo lo hace con un bastón y con la ayuda de su esposo. Juntos, cada mañana, dan una vuelta a la manzana en el barrio en el que viven. “Caminamos 900 metros. Pero ahora se cansa mucho y el problema es que no hay donde sentarse en dos kilómetros a la redonda”, explicaba Manuel a NIUS.

Asegura que su mujer ya solicitó un banco al ayuntamiento, "hace ya algo más de un año", pero su petición no tuvo éxito. De esta forma, ante la falta de ayuda de las autoridades, decidió construir uno él mismo. Contaba con ventaja, había sido tornero de profesión y también realizó trabajos como carpintero, por lo que no le llevó "ni una hora hacerlo". “Corté la madera con la maquinaria que tengo, le puse unos clavos y listo”, resumió.

Lo realmente dificil fue encontrar un lugar adecuado para situarlo. Por suerte, el dueño de un establecimiento del barrio le dijo que no le importaba que lo pusiese frente a su cristalería, a unos 100 metros de su portal. “A lo mejor voy a la cárcel por ponerlo ahí”, comentaba. “No es muy lujoso, pero es cómodo y seguro”, contaba Manuel.

Sin embargo, de lo que más orgulloso se sintió fue de la reacción de su esposa cuando supo que el banco era un regalo para ella. “Lo puse de noche sin que ella lo supiese. Cuando lo vio, le encantó. Me dio un abrazo y un beso”, explicaba Manuel con satisfacción.

Un mensaje de respeto

El banco de Manuel se ha hecho muy famosos en el barrio, donde ahora los vecinos se rifan un sitio en él. “No está ni una hora libre”, aseguraba su creador. Porque lo cierto es que su mujer no era la única que lo necesitaba. “Hay un señor en el barrio que lo pidió hace dos años y nada, aún sigue esperando”, explicaba. 

Además, Manuel se aseguró de incluir un mensaje de respeto que, aunque con una falta de ortografía, todos entienden a la perfección. "Para mallores", escribió en el respaldo. “Yo no fui a la escuela. Empecé de niño a trabajar y así he estado toda mi vida”, contaba, a lo que añadía: “Al igual que mi mujer. La pobre no ha parado de trabajar”.

El banco ha encantado en el barrio, donde ya le están pidiendo que construya más. “El banco era una necesidad”, reconoció, pero ha rechazado la petición de hacer más. “Me llamaron unos vecinos para hacer otro, pero ya les dije que no. Hice este única y exclusivamente para mi mujer”.

Sobre el autor:

María Bonillo

María Bonillo, periodista.

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