Sociedad

La lentitud al caminar puede predecir el riesgo de incapacidad funcional en las personas mayores

Laura Moro

Foto: Europa Press

Jueves 6 de enero de 2022

5 minutos

El estudio evidenció diferencias entre hombres y mujeres

Caminar más despacio puede predecir la incapacidad funcional en las personas mayores
Laura Moro

Foto: Europa Press

Jueves 6 de enero de 2022

5 minutos

Un estudio llevado a cabo por la Universidad Federal de São Carlos (UFSCar), en Brasil y el University College London ha descubierto como un simple gesto puede ayudar a predecir el riesgo de incapacidad funcional en las personas mayores

Los investigadores analizaron una base de datos con información de más de 3.000 mayores británicos, y se dieron cuenta de que empezar a caminar más despacio es un indicador más que fiable de que la persona puede empezar a tener dificultades para realizar las actividades diarias.

En concreto, los datos aportaban información sobre las condiciones físicas y de velocidad al andar de personas mayores de 60 años. Los participantes formaban parte del English Longitudinal Study of Aging (ELSA), un estudio que sigue de cerca la salud de los mayores ingleses. 

La velocidad al andar es un predictor eficiente

"Nuestro estudio demostró que la sola medición de la velocidad al caminar ya es suficiente como para tener un predictor eficiente de la pérdida de la capacidad funcional en ancianos. Los datos de nuestra investigación muestran que la lentitud al caminar antecede en algunos años a esa pérdida. Y se trata una constatación importante, pues facilita el monitoreo de este problema. Asimismo, este descubrimiento permite que puedan detectar este riesgo no solamente fisioterapeutas, médicos y gerontólogos, sino también cualquier profesional de la salud", explicó el supervisor de la investigación, Tiago da Silva Alexandre, profesor del Departamento de Gerontología de la universidad brasileña.

El hallazgo que ha sido publicado en el Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle, explica que las funciones básicas que se verían afectadas serían tareas diarias como levantarse de la cama, bañarse o vestirse. Así como, ir a hacer la compra, acudir al banco o usar el transporte público. 

Este gesto podría preceder al síndrome de fragilidad, que a su vez, aumenta el riesgo de sufrir caídas y hospitalizaciones, según explica el estudio. Para poder diagnosticar este problema, los médicos solo tienen que fijarse en la velocidad al caminar, la fuerza manual, el nivel de actividad física, el agotamiento y la pérdida de peso durante los últimos seis meses.

Caminar rápido fortalece el músculo cardíaco

“La fragilidad constituye un factor de riesgo de incapacidad, pero no es un sinónimo de esta. Utilizamos cinco elementos para medir este síndrome. Si la persona reúne uno o dos de estos elementos, se dice que es prefrágil. Si reúne tres o más, es frágil. El problema de esta evaluación reside en que es más compleja, pues requiere de un cierto equipamiento y de la aplicación de cuestionarios. No en todos los lugares se aplica”, explica  Tiago da Silva Alexandre.

Diferencias entre hombres y mujeres

Durante el estudio, los investigadores compararon los cinco parámetros para ver cuál de ellos se anticipaba antes a este problema, y concluyeron que fue la lentitud al caminar: “Es un indicador precoz. Cabe remarcar que con este descubrimiento es posible detectar el problema con mayor facilidad. El profesional de la salud puede investigar con mayor antelación qué está causando esa lentitud”, asegura Dayane Capra de Oliveira, autora del estudio.

Da Silva Alexandre aclaró que cuanto más rápido se identifique este problema mejor podrá ser tratado: “Se hace muy difícil actuar cuando la persona ya padece dificultades para hacer varias actividades diarias. Existen alternativas, pero el resultado no es el mismo que cuando se lo detecta tempranamente. Por eso es tan importante contar con una manera más sencilla, más segura y más barata de prever los riesgos de pérdidas funcionales”.

Por otro lado, las mujeres mostraron más problemas para realizar las tareas para realizar las tareas diarias que los hombres. Sin embargo, ambos sexos que desarrollan esta fragilidad, se volvieron más dependientes con el paso del tiempo.

En el caso de los varones, los factores que pudieron influir según los investigadores son los accidentes cerebrovasculares, cáncer y enfermedad pulmonar, unidas a hábitos poco saludables como fumar, tomar alcohol y el trabajo pesado.

Las mujeres por su parte, sufren más  artrosis, depresión e hipertensión. No es el primer estudio que muestra diferencia entre ambos sexos al superar los 60 años de edad: "Desde esta perspectiva, el estudio también sugiere que los varones pasan por un proceso muy corto de incapacidad debido a la carga de enfermedades más graves que pueden evolucionar más rápido hacia la muerte. En cambio, las mujeres pasan por un proceso más largo de fragilidad e incapacidad", explica Da Silva Alexandre.

Capra de Olivera concluye asegurando que "de este modo, es posible implementar intervenciones rápidas antes de que se instale la incapacidad”.

Sobre el autor:

Laura Moro

Laura Moro, periodista.

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