Sociedad

Pobreza energética I Mohamed: "Tengo 74 años, vivo sin agua, luz ni calefacción"

Marta Jurado

Foto: Pablo Recio

Lunes 17 de febrero de 2020

4 minutos

Si tuviese papeles podría tener una pensión no contributiva y no sufrir pobreza energética

El caso de Mohamed: 74 años, vive sin luz, ni calefacción

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"Me llamo Mohamed, soy de Marruecos, tengo 74 años y llevo en España desde 2008. Vine como turista y me quedé porque aquí vivía mi hijo mayor. Encontré trabajo, pero desde hace más de cuatro años no tengo nada. Ahora vivo en una casa que no es mía, sin agua, sin calefacción y con luz que viene y va. En invierno hace mucho frío", explica a 65ymás este inmigrante magrebí que nos abre las puertas de su hogar para saber cómo es el día a día de una persona que sufre pobreza energética. La historia de Mohamed es una de las múltiples caras de la situación que sufren cerca de 6 millones personas en nuestro país y que se traduce en vivir a una temperatura inadecuada ante la imposibilidad de hacerse cargo de suministros tan básicos como la luz o el gas.

En su caso se suma además que pertenece a un grupo especialmente vulnerable, los inmigrantes sin papeles, por lo que carece de pensión, ni ingresos suficientes para pagar otros gastos como la comida o el alquiler. "Voy cada día a un comedor social. Me gusta porque conozco a gente allí y hace menos frío. También reparten comida y ropa para que me lleve a casa y bidones de agua de 5 litros para que me pueda asear, lavar los platos y beber agua potable ", nos cuenta Mohamed, agradecido por la ayuda que recibe de vecinos y colectivos sociales que le apoyan desde hace años.

Tal como nos cuenta Vicky, su asistente social, Mohamed es una persona muy amable y educada, siempre sonriente, pero en una situación de vulnerabilidad extrema por lo que nos cuenta que en ocasiones su organización se tiene que hacer cargo de los medicamentos que toma para la diabetes. "También me ayudan con la tarjeta de transporte público, que ahora es más barata para los mayores de 65 años", nos cuenta. "Pero me gusta vivir aquí, hago muchas cosas en el barrio, y me gusta ayudar a otras personas que están en una situación similar a la mía", explica en español, con algunas limitaciones. 

mohamed echando el té
 

De herrero a inmigrante sin papeles

Mohamed, que nació en Safí (Marruecos) en 1946, herrero de profesión, recuerda que pese a que él, su hijo mayor y su nieto viven en España –en Guadalajara concretamente–, el resto de su familia, su mujer y sus otros dos hijos siguen en Marruecos. "Les echo de menos, querría poder ir a visitarles, hace más de 10 años que no les veo", dice mientras nos muestra fotos de sus familiares. "Por eso quiero conseguir los papeles para poder visitarles y poder volver a España sin problemas", asegura. "Ya estoy mayor y también necesito que me cuiden un poco", reivindica. 

"El caso de Mohamed es paradigmático ya que reúne muchos problemas juntos, que empiezan por no tener papeles y desembocan en una situación de vida que no es digna. Si consiguiese los papeles, podría pedir pensión no contributiva, alquiler social, ayudas al Estado y la Comunidad e incluso el bono social, de en torno a 60-70 euros mensuales", explica Jose Luis de la Flor, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca Valllecas (@pahvallekas​). Fueron precisamente ellos, los que hace más de cuatro años le consiguieron alojamiento tras perder su trabajo. "Antes tenía dinero. Como repartidor de publicidad ganaba 100 euros a la semana y alquilaba una habitación con otra gente. Podía comprar cosas", recuerda.

velas 4
 

Como vivir en una cueva

Pero el trabajo temporal se acabó y su situación empeoró, por lo que pasó a pedir ayuda para comer y alojarse, lo hizo en un piso de la SAREB, sin suministros básicos. "Era como vivir en una cueva, con velas y muchas mantas en invierno. Tengo 74 años, no puedo dormir con más de cuatro mantas. Me puse muy enfermo. Tosía mucho, tenía gripe, resfriado y problemas en los pulmones", explica Mohamed, que además es diabético. "Ahora está mejor. Entre los vecinos pagan el agua y además me han dejado un radiador eléctrico para que me caliente. Estos últimos días ha hecho mucho frío, necesitaba más mantas", comenta mientras se ajusta las tres capas de abrigo que viste dentro de la casa.

"El año pasado estuvo ingresado en el hospital por problemas de circulación, pero ahora está mejor", cuenta Miguel Ángel, vecino de Mohamed y miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (@LA_PAH). "En invierno yo he conocido a personas que ha estado sin luz meses y meses, y eso es terrible. Es una regresión a otros años, de hace mucho tiempo. Eso repercute en todo, en la salud, dolor de huesos, neumonía, gripes, catarros, es un horror. El estar pasando frío continuamente va mermando la salud, claro", cuenta Miguel Ángel, mientras Mohamed aclara que ahora está mejor, pero que sigue necesitando medicamentos para la tos, el dolor de garganta y Sintrón para la diabetes. 

pastillas mohamed

 

Caso representativo de vulnerabilidad

“Hay un problema bastante extendido de vecinos y vecinas, a las que además de los problemas de alquiler y vivienda, se suma también el problema de la pobreza energética, que convierte el pago de suministros, sobre todo de luz, un añadido económico impensable para muchas familias vulnerables”, cuenta Jose Luis, portavoz de la Plataforma de Afectador por la Hipoteca en Vallecas. "Cuando nos llega gente a la PAH con pobreza energética, lo primero que se hace es darles información, estudiar cuáles son los ingresos que tiene la persona para saber hasta dónde puede llegar a pagar e intentar gestionar el bono social, pero éste es bastante complicado en cuanto a trámites, y por ejemplo alguien sin papeles como Mohamed no tiene derecho a él", aclara Jose Luis. 

“El caso de Mohamed además es muy representativo de un colectivo con mucha vulnerabilidad social, como son los mayores y además migrante, con unas necesidades evidentes. Debido al arraigo que tiene dentro del barrio, todos los vecinos y vecinas conocen a Mohamed, pensamos que sería posible conseguirle los papeles, también porque su hijo puede pedir reagrupación familiar, pero está siendo complicado. Los jueces no lo están viendo”, explica José Luis. “A partir de ahí, si tuviese papeles y vivienda no sólo accedería a eso sino a una serie de condiciones de vida dignas, en muchos términos, incluído el bono social, así como otros servicios y derechos. Entre ellos, el poder salir a Marruecos a ver a su familia y poder volver sin problemas, así como poder mantenerse aquí en condiciones más dignas”. "Quiero papeles", inisiste Mohamed mientras nos enseña la petición de residencia, por el momento, denegada.

mohamed calle sol

 

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Ramón Hace 7 meses
Alucinante el publireportaje. ¿Por qué Mohamed no vuelve a Marruecos con su familia? ¿No estará Mohamed mejor en su país que en España viviendo sin papeles a los 74 años? Atención a la declaración de la PAH: "Si consiguiese los papeles, podría pedir pensión no contributiva, alquiler social, ayudas al Estado y la Comunidad e incluso el bono social, de en torno a 60-70 euros mensuales". Claro y si me tocase la lotería no me tendría que levantar a las 6 de la mañana para ir a trabajar
Juan Arancibia Hace 7 meses
Aquí no cabemos todos. Para eso quitamos las fronteras, que venga toda Africa y que nos echen de la UE. En 10 años todos como en Africa. Bonita solución.