Sociedad

No todo vale para llevar a tu perro en coche: hay multas incluso cuando crees que lo haces bien

Beatriz Torija

Lunes 21 de junio de 2021

6 minutos

LA DGT cuenta con una guía con la eficacia de cada sistema de retención

No todo vale para llevar a tu perro en coche: hay multas incluso cuando crees que lo haces bien
Beatriz Torija

Lunes 21 de junio de 2021

6 minutos

Es un miembro más de la familia, y como tal, cada vez son más personas las que deciden llevar consigo a su perro en vacaciones. Viajar con nuestro can sube enteros frente a las alternativas tradicionales de dejar a nuestro perro con un familiar, o en una residencia canina especializada, o frente al detestable abandono que, pese a ser un delito, aún es, tristemente, una realidad en España.

El hecho de cada vez haya más espacios petfriendly, hoteles que admiten mascotas, playas caninas, campings y restaurantes, anima a muchas personas a compartir su tiempo libre en vacaciones con su perro y a llevarlo consigo. Ahora bien, seguro que muchas personas saben cómo no deben llevar a su perro, por ejemplo, suelto o a los pies del copiloto. Sin embargo, la forma correcta de hacerlo, genera muchas más dudas. ¿Sabes que te puede caer una multa aunque lleves a tu perro anclado con un cinturón homologado a la base del cinturón de seguridad del asiento trasero?

Lo que dice la normativa

No existe una normativa específica que regule el transporte de mascotas, y por eso hay cierta ambigüedad. El Artículo 18.1 del reglamento General de circulación, eso sí, alude a las obligaciones de conductor:

“El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos”.

Sin embargo, al no existir una normativa específica que establezca expresamente qué medios para asegurar el viaje del perro en el coche, hay cierta ambigüedad. Se han dado casos de multas en viajeros que lleva a su perro atando su collar o su arnés con un cinturón específico y homologado que se ancla en la sujeción del cinturón de seguridad del asiento trasero. El problema es que, si ese cinturón se lleva con bastante holgura, es decir, bastante largo, un agente de la seguridad puede interpretar que el animal tiene suficiente capacidad de movimiento como para interferir en el espacio del conductor, o que, en caso de accidente, su desplazamiento podría alcanzar a los ocupantes de los asientos delanteros. Y con base en esa interpretación, puede poner la correspondiente multa.

No todo vale para llevar a tu perro en coche: hay multas incluso cuando crees que lo haces bien

Multas de hasta 500 euros

La Guardia Civil insiste en que no es por la multa, sino por seguridad, la del conductor y resto de ocupantes en el coche, y la del propio perro. Pero lo cierto es que las multas no son nada desdeñables.

No llevar a tu perro correctamente en el coche puede acarrear multas de hasta 500 para los casos más graves. Las sanciones oscilan entre los 80 euros, si el animal no va correctamente sujeto, y los 200 y los 500 euros en el caso de que el perro haya invadido el espacio del conductor o viaje en su regazo, suelto. En este último caso, además, se considera una infracción muy grave, lo que implica la retirada de seis puntos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que en caso de accidente, si el perro va suelto la compañía aseguradora podría desentenderse de sus obligaciones, por no haber cumplido con la normativa.

Los perros guías constituyen una excepción, puesto que pueden viajar tanto echados a los pies de sus amos, en el suelo del espacio delantero, como sujetos por su propio amo con una correa.

 

 

La eficacia de los sistemas de retención, según la DGT

Tal y como recuerda RACE, un perro de 20 kilos multiplica su peso por 35 circulando a 50 kilómetros por hora y pasaría a pesar 700 kilos en caso de colisión o accidente. Por eso, La Dirección General de Tráfico (DGT) insiste en que hay que utilizar siempre un sistema de sujeción adecuado, y no permitir que el perro vaya en brazos. Además, la DGT ha analizado la eficacia de los diferentes sistemas de sujeción que se comercializan:

  • Animal suelto: El peor escenario posible es el perro tumbado sobre la bandeja trasera, detrás del conductor. El animal saldrá lanzado contra el reposacabezas del conductor si hubiera un accidente. Los dos sufrirían lesiones muy graves, incluso mortales.
  • Arnés de un solo enganche: El arnés se engancha al cinturón de seguridad del vehículo. En caso de colisión, la hebilla del arnés se rompe. El perro choca contra el respaldo del asiento, provocando graves lesiones al conductor en la columna. El animal sufriría lesiones graves o mortales. 
  • Arnés con dos enganches: El arnés evita el desplazamiento hacia delante, por lo tanto, no se transmite ninguna carga al conductor. Para evitar que la mascota choque contra los asientos -con consecuencias que serían muy graves-, deberán tener un sistema de unión corto.
  • Transportín sujeto con el cinturón de seguridad: El transportín destroza los puntos de sujeción del cinturón. Además, se rompe su parte superior. El animal sufre lesiones muy graves y los ocupantes del vehículo soportan cargas importantes.
  • Transportín colocado en el suelo del vehículo: Los transportines pequeños encajan bien en el suelo. Como tienen poco espacio la energía del impacto es absorbida pronto y apenas se deforma el habitáculo del animal que solo sufre lesiones leves. 
  • Transportín en el maletero: Cuando el animal es más grande y el transportín también, se puede colocar en el maletero en posición transversal a la dirección de la marcha. No se puede excluir la posibilidad de que los ocupantes de las plazas traseras sufran lesiones. 
  • Rejilla divisoria: Una rejilla colocada entre los pilares de la estructura del coche, separando la cabina del maletero, permite a la mascota moverse libremente sin molestar al conductor, pero en caso de colisión y según la posición del animal en ese momento, puede sufrir lesiones muy graves. Lo mejor es combinar el transportín con la rejilla divisoria.

Sobre el autor:

Beatriz Torija

Beatriz Torija es periodista y documentalista, especializada en información económica. Lleva 20 años contando la actualidad de la economía y los mercados financieros a través de la radio, la televisión y la prensa escrita. Además, cocina y fotografía.

… saber más sobre el autor