Sociedad

Polimedicación en personas mayores: un problema de salud pública con graves consecuencias

Marta Vicente

Viernes 19 de noviembre de 2021

7 minutos

Las mujeres mayores de 75 años son quienes presentan mayor riesgo del uso incorrecto de fármacos

Polimedicación en personas mayores: un problema de salud pública con graves consecuencias (Foto: Bigstock)
Marta Vicente

Viernes 19 de noviembre de 2021

7 minutos

Si tenemos que seguir un tratamiento de larga duración con medicamentos, es fácil olvidarse de alguna toma. La situación se complica aún más si debemos tomar más de un fármaco en diferentes horas, lo cual puede acabar siendo un descontrol con el consiguiente peligro para la salud. Este uso incorrecto va aumentando a medida que nos hacemos mayores, ya que, a más edad, mayor número de enfermedades crónicas y más ingesta de medicamentos, tal y como afirman desde Quirónsalud (​@quironsalud). Es por esto que el progresivo envejecimiento de la población española es una de las causas que explicaría el aumento de la polimedicación.

Nieves Fernández Letamendi, especialista en Geriatría del Hospital Quirónsalud Zaragoza, advierte que "la polimedicación es un problema de salud pública, con una prevalencia alta, del 70%, en los pacientes mayores frágiles".  Se trata de una situación muy habitual en mayores que consiste en "la toma de cinco o más fármacos de manera continuada", define. Esto no quiere decir que tomar más de un medicamento sea incorrecto, de hecho, es muy necesario para tratar ciertas enfermedades, "sin embargo, una vez que cruzamos esa barrera, y más en los pacientes frágiles y mayores, el riesgo de interacciones y de reacciones adversas a fármacos aumenta peligrosamente", avisa la doctora.

Pero, ¿qué factores aumentan el riesgo de ser un paciente polimedicado?, ¿cuáles son las consecuencias de medicarse de manera inadecuada? A continuación, Letamendi nos explica todo lo que necesitamos saber acerca de la polimedicación y sus efectos negativos en las personas mayores.

La polimedicación es un problema de salud pública con una prevalencia alta en los pacientes mayores frágiles

Factores de riesgo

Fernández Letamendi señala cuáles son los factores de riesgo de la polimedicación.

  • Edad y sexo. Las personas que presentan más riesgo son los mayores de 75 años y las mujeres, ya que, por norma general, son más longevas.
  • Insuficiencia renal crónica o trastornos digestivos. Nuestros riñones y aparato digestivo también envejecen con nosotros y esto supone una mayor dificultad a la hora de absorber y eliminar la medicación. A consecuencia de ello, es posible que se originen complicaciones negativas para la salud. Al respecto, la especialista añade que "el ejemplo típico es la toma de antiinflamatorios para el dolor, que pueden provocar crisis hipertensivas o fracaso renal en estos pacientes".
  • Consumo de otros medicamentos. La necesidad de tomar fármacos añadidos, como analgésicos, ansiolíticos, antidepresivos, antiespasmódicos, anticoagulantes o antiagregantes.
  • Más de tres enfermedades crónicas. Como ya hemos comentado previamente, la probabilidad de llevar una medicación inapropiada y excesiva es mayor si se padecen varias enfermedades crónicas: tensión arterial alta, diabetes, artrosis y patologías de tipo cardiovascular, neurológico, respiratorio y digestivo, entre otras.
  • Factores sociales. La soledad o la situación de dependencia son algunos de ellos.
  • Haber contactado con servicios sanitarios en los últimos 3 meses también puede conllevar a la polimedicación.
  • Atención de varios especialistas. Otro factor que nos puede llevar a medicarnos en exceso es el hecho de visitar a varios especialistas, así como ser atendido por diversos prescriptores.
  • "¡Atención a los cambios de farmacia!", alerta Letamendi. "Acudir a múltiples farmacias, con cambios frecuentes en la nomenclatura o presentaciones del medicamento" puede provocar confusiones y equivocaciones en las tomas. 
  • Por parte de los profesionales sanitarios, equiparar a los pacientes frágiles con la población general. "Es un factor de riesgo el hecho de adoptar, sin individualizar en cada caso, las guías clínicas de consenso basadas en evidencia, que, en su mayor parte, no han incluido en sus estudios a los pacientes mayores y frágiles que padecen estas enfermedades, con lo que no han demostrado realmente que los beneficios y la seguridad de uso sean los mismos en los ancianos", apunta la especialista.
  • La falta de precisión en las instrucciones. Finalmente, es fundamental para evitar la polimedicación que el especialista proporcione, por escrito y de manera clara, las pautas sobre cómo administrar cada uno de los medicamentos, así como revisar de manera periódica la medicación para retirar la prescripción si es preciso.
Los 10 factores de riesgo de polimedicación en mayores

Consecuencias en personas mayores

El uso incorrecto de fármacos no es algo que debamos pasar por alto. Es muy importante que tengamos presentes las graves consecuencias enumeradas por la geriatra del Hospital Quirónsalud Zaragoza que puede conllevar este descontrol:

  • Disminución de la adherencia al tratamiento médico y/o errores en la toma de los mismos. Por ejemplo, en cuanto a esto último, el paciente se olvida del medicamento o se lo toma por duplicado, lo cual puede ir acompañado de un empeoramiento de la salud.
  • Incremento de efectos adversos e interacciones: "Se sabe que un paciente que toma 10 fármacos o más, aunque estén correctamente prescritos, va a presentar reacciones adversas y/o interacciones en el 100% de los casos", destaca Letamendi.
  • Riesgo de hospitalización, de prolongación de la misma y de reingreso.
  • Disminución de la funcionalidad física, con riesgo de caídas y de lesiones provocadas por las mismas.
  • Deterioro en la percepción de calidad de vida en relación con la salud.
  • Aumento de mortalidad.

Según Fernández Letamendi, a pesar de contar con métodos como los criterios de Beers y STOPP que ayudan a evitar la polimedicación, estas técnicas "no valoran las características particulares de cada paciente, por lo que no siempre son criterios útiles".

En esta línea, recomienda que lo mejor es acudir a un geriatra para que nos realice una valoración integral de toda la medicación. Desde su experiencia, la doctora sostiene que "los geriatras ayudan a saber qué medicaciones son estrictamente necesarias en su situación, detectan cuáles pueden retirarse (por innecesarias o porque pueden ser perjudiciales para su salud) y, además, valoran las preferencias y expectativas". Por último, se realiza el seguimiento del paciente para que los cambios se efectúen paulatinamente, con seguridad, evitando el agravamiento de la principal enfermedad.

Sobre el autor:

Marta Vicente

Marta Vicente Carmona es Graduada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos y Máster de Marketing Digital y en Edición y Postproducción Digital. Es redactora especializada en temas de sociedad y salud y tiene experiencia como Community Manager.

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