Política

Rocío Monasterio (VOX): "Daremos a los mayores la seguridad para salir sin que les ataque un MENA"

Fernando Ónega/ Marta Jurado

Foto: Europa Press/Vox

Sábado 1 de mayo de 2021

9 minutos

Entrevista la candidata de Vox a las elecciones madrileñas del 4-M

rocio monasterio
Fernando Ónega/ Marta Jurado

Foto: Europa Press/Vox

Sábado 1 de mayo de 2021

9 minutos

Rocío Monasterio en estado puro y sin filtros. La candidata de Vox (@madrid_vox) a las elecciones madrileñas muestra sin tapujos ni arrepentimientos su postura acerca del polémico cártel de los Menores Extranjeros No Acompañados (MENAS) y su enemistad manifiesta con el candidato de Unidad Podemos, Pablo Iglesias. "Donde va él, siembra el odio y la división", opina. Sobre las cartas amenazadoras y el debate de la SER, señala que considera que "la única violencia que no se condena es la ejercida contra Vox", y defiende la "seguridad" ante todo, como parte central de su campaña.

También repasa las propuestas que propone su partido para los mayores para los que insiste en garantizar que "puedan salir sin miedo a la calle" y niega que su partido frenase exactamente una propuesta de subida de la pensiones en el Congreso de los Diputados​. A escasas horas de las elecciones autonómicas recalca que la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso "es la única que no ha dejado clara su postura" sobre las posibles alianzas postelectorales y asegura que si ganan y necesitan los votos del PP para gobernar, "los aceptarán".

FERNANDO ÓNEGA y MARTA JURADO – El final de campaña se está volviendo cada vez más crispado, con amenazas de muerte a algunos partidos políticos, tensos enfrentamientos entre partidos, etc. ¿Se arrepiente de no haber condenado todas las violencias en el debate de la SER?

ROCÍO MONASTERIO – Es que eso no es cierto. Condené y condeno todas las violencias. Siempre lo he hecho. Lo que también exigí es que se condenara la violencia contra VOX en Vallecas y sigo esperando que se haga. Lo que no se puede consentir es que haya una doble vara de medir. Ni PSOE ni Podemos han condenado jamás la violencia contra VOX. Nosotros, en cambio, sí. Y hasta nos hemos personado en todas las causas para que se llegue hasta el final.

Y, hasta el momento, el único partido que ha sufrido violencia y no sólo amenazas es VOX. Aún tengo en mi mente la sangre brotando de la cabeza de un joven en Vallecas y las lágrimas de una niña de 10 años en Navalcarnero.

F.O. y M.J. – ¿Pensó usted que llegaría la política madrileña a este punto?¿Las diferencias entre su partido y Pablo Iglesias son tan irreconciliables?

R. M.– Distancia infinita con Pablo Iglesias y con todos aquellos que amenazan nuestra convivencia. En VOX no tenemos miedo. No entendemos la equidistancia de otros que no se atreven a confrontar a la izquierda. Hace solo dos años hubo unas elecciones en Madrid con los mismos partidos, y no existió este clima de enfrentamiento. La diferencia es Pablo Iglesias, que donde va, siembra el odio y la división.

F.O. y M.J. – Entre sus medidas estrella está la bajada de impuestos o la reducción del gasto político. ¿Cómo plantea su partido financiar los servicios públicos de la Comunidad en un momento tan complicado como el que ha generado la pandemia del coronavirus?

R. M.– Solo acabar con el despilfarro de los políticos, reducir el número de diputados a la mitad, reducir el número de consejerías de 13 a 7, y acabar con las subvenciones de chiringuitos, entes, fundaciones que solo se dedican a adoctrinar a nuestros hijos en los colegios supone un ahorro de más de 100 millones al año. Eso es más de un hospital. Y en VOX confiamos firmemente en la reducción de gasto político superfluo para invertir esos recursos en lo verdaderamente necesario: Sanidad, Educación, Dependencia y Emergencia social. Y, por supuesto, hay que reducir impuestos de forma inmediata. El dinero tiene que estar en el bolsillo de las familias, no de los políticos. Es la única forma de crear riqueza.

También exigimos la reapertura de toda la actividad económica, el fin del toque de queda y las decisiones arbitrarias que han arruinado a la hostelería, el turismo, el comercio, la industria… Todo trabajo es esencial. Ya sabemos cómo protegernos del virus: con mascarillas, con test, con espacios ventilados… Ahora hay que conseguir conservar empresas abiertas porque cada trabajo que se pierde es una familia que pasa a engrosar las colas del hambre.

F.O. y M.J. – ​Respecto a los mayores madrileños, ¿qué medidas concretas propone para ellos?

R. M.– Para empezar, mejoraremos la atención sociosanitaria en las residencias, los cuidados paliativos, e invertiremos más recursos en Dependencia. Proponemos compensar las cotizaciones de las contrataciones de cuidadores, para quien lo necesite, para que las familias, sobre todo, las mujeres -que son quienes suelen renunciar- puedan seguir yendo a trabajar mientras mantienen a sus mayores en casa. Hay que proteger a las familias.

Por eso les garantizaremos también la seguridad que necesitan para salir a la calle sin miedo a que les ataque un MENA con la técnica del mataleón o a que vuelvan del supermercado y se encuentren su casa okupada. VOX es el voto seguro.

F.O. y M.J. – ¿Qué hubiese hecho por ellos durante la pandemia de haber sido presidenta?

R. M.– Desde luego, jamás habría un protocolo que impidiese el traslado de un anciano a un hospital. Nunca más un anciano a las puertas de la UCI sin un respirador. Eso no se puede consentir. Durante la pandemia ha quedado de manifiesto la desigualdad y descoordinación del sistema autonómico. ¿Por qué no se trasladaron enfermos de una comunidad con los hospitales saturados a otra en una situación mejor? Nos trasladaban para incinerarnos pero no para curarnos. Eso, con VOX, no volverá a pasar.

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F.O. y M.J. – En su famoso cartel electoral, comparan el presunto coste de un MENA con la pensión mínima de una abuela. ¿Mantiene que los datos que ofrecieron son reales y comparables?

R. M.– ¿Presunto coste? Nadie me ha desmentido todavía que cada plaza cuesta a las arcas públicas 4.700 euros. Lo sorprendente es que nadie se haya escandalizado por los 426 euros que cobran muchas abuelas españolas como la que me crucé el otro día, antes de un mitin, que se quejaba de que la pensión no le alcanzaba para pagar el alquiler, la luz, la compra y a su cuidadora. Y como ella, hay miles que no solo tienen ese dinero para ellos, sino para dar de comer a sus hijos y nietos, viéndose, en muchas ocasiones, pidiendo un menú caliente en las colas del hambre. Otra cosa es que la izquierda no quiera hablar de esta realidad porque no tiene ningún proyecto para sacarnos de esta crisis sanitaria, económica y social.

F.O. y M.J. – ¿Por qué se negaron a apoyar una subida de las pensiones en el Congreso?

R. M.– Es al revés. Es más, queremos subirlas, incluso por encima del IPC. En el Congreso solicitamos expresamente la subida, pero dijimos que hay que elegir: o autonomías o pensiones; o bienestar de los políticos o estado de bienestar. Y nos negamos a participar del engaño a los españoles que acordaron el resto de partidos.

En VOX siempre hemos mantenido que la de nuestros abuelos es la mejor generación de nuestra historia. Por eso tenemos un compromiso especial de gratitud y justicia con ellos y queremos salvar sus pensiones. Pero ese compromiso no es compatible con la mentira y no hay una solución a las pensiones sin un impulso ambicioso al empleo, sin una decidida política de natalidad y sin blindar la caja única, que está amenazada por los pactos del Gobierno de Pedro Sánchez con el comunismo, los independentistas y todos los enemigos de España.

Y, por supuesto, para poder mantener las pensiones se necesita una ambiciosa reforma de la Administración. Hay que acabar con el bienestar de los políticos para dedicar los recursos a lo verdaderamente necesario. Es hora de que quienes se aprieten el cinturón sean los políticos para que haya Sanidad, Educación, Dependencia y, también, pensiones. Lo que se proponía en el Congreso no incluía ninguna de estas medidas, era un engaño, y por eso nos abstuvimos. Para subir las pensiones, hay que hacerlo bien, destinando los recursos necesarios. Y eso haremos cuando lleguemos al Gobierno.

F.O. y M.J. – ¿No es contradictorio que su partido esté en contra de la inmigración ilegal cuando muchos de sus miembros, incluida usted, ha nacido en otro país?

R. M.– Yo nací en Madrid, aunque tengo la doble nacionalidad porque mi padre era cubano. En cualquier caso, en VOX creemos que es muy injusto que, aquellos que han hecho todos los papeles para venir a nuestro país a trabajar, sean adelantados por aquellos que entran dando una patada a la puerta.

Lo que defendemos es que, quien quiera vivir en España tiene que respetar las costumbres españolas. Y, desde luego, no es justo que un inmigrante legal que pasa por cientos de trámites para poder buscar un futuro mejor tenga que ver cómo le adelanta alguien que viene a España de forma ilegal. Entendemos que haya quien quiera prosperar o mejorar su calidad de vida. Pero lo que no se puede consentir son Gobiernos mentirosos que provocan un efecto llamada prometiéndoles un paraíso que no existe y abocándoles a ser víctimas de mafias que les quitan todo lo que tienen para traerlos en lanchas que acaban naufragando en mitad del Mediterráneo.

F.O. y M.J. – ​¿Qué opina de la hasta ahora presidenta Isabel Díaz Ayuso? ¿Existen conversaciones para pactar después del 4M?

R. M.– A mí me avergüenza ver cómo otros se reparten consejerías antes de obtener el apoyo de los madrileños. Por supuesto que no hay conversaciones de ningún tipo. Lo que sí hemos dicho es que, si ganamos y necesitamos los votos del PP para gobernar, los aceptaremos. Quien no ha dejado claro su postura es Díaz Ayuso y creo que debería hacerlo antes del 4M.

F.O. y M.J. – ¿Volvería a apoyar un Ejecutivo con Cs?

R. M.– Cs es el partido de las tres traiciones: primero abandonó a los catalanes; después permitió la entrada de Pablo Iglesias y el comunismo en el Gobierno y ahora se ha hecho una auto-moción de censura a su propio Gobierno.

F.O. y M.J. – Y por último, ¿qué siente cuando le llaman fascista?

R. M.– Absolutamente nada. Es algo que utiliza la izquierda para dividir, traer odio y enfrentamiento porque no tiene un proyecto para España y solo siembra ruido para que no escuche la voz de VOX, la voz de 4 millones de votantes, la voz de quien de verdad quiere un futuro mejor para los trabajadores, para los jóvenes, para que puedan prosperar y tener acceso a una vivienda, para los mayores, para que nadie les vuelva a abandonar. Pero en VOX no tenemos miedo. No nos callarán.

Sobre el autor:

Fernando Ónega/ Marta Jurado