Presupuestos personales: el sistema que expertos proponen explorar en el nuevo modelo de cuidados
Se trata de una forma más flexible de escoger recursos asistenciales para dependientes
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La transformación del modelo de cuidados no sólo pasa por replantearse cómo se prestan los servicios –más horas, mayor formación del personal, residencias hogareñas, etc.–, sino también por cuestionar la forma en la que se escogen.
En ese sentido, a nivel europeo existen diferentes modalidades, desde la provisión directa de un servicio por parte de la administración hasta sistemas más flexibles, como el de los presupuestos personales, en los que se da una cantidad de dinero de forma periódica al dependiente para que este lo dedique a cuidados.
Este último modelo fue explicado por el director del Servicio de Información e Investigación Social (SIIS) de la Fundación Eguia Careaga, Joseba Zalakain, en el marco de la jornada 'Sostenibilidad de los Cuidados de Larga Duración'.
Al acto, organizado por Fundación Pilares (@FPilares) y Fundación Caser (@fundacioncaser), asistieron expertos del sector, tanto del ámbito nacional como internacional, que dieron a conocer proyectos pioneros, y que contó con la participación destacada de la directora general del Imserso, Mayte Sancho; del director general de Atención al Mayor y a la Dependencia de la Comunidad de Madrid, Óscar Álvarez; del director de Fundación Caser, Juan Sitges; y de la presidenta de Fundación Pilares, Pilar Rodríguez.
Presupuestos personales

Durante su ponencia, Joseba Zalakain detalló en qué consiste el sistema de presupuestos personales, una modalidad que busca dar el poder de decisión a los usuarios y personalizar la atención.
El concepto se basa en asignar una prestación económica a la persona con dependencia para que pueda contratar los servicios que necesita, en lugar de recibir un servicio "paquetizado" por la administración.
Los presupuestos permiten a los usuarios:
- Elegir proveedores.
- Combinar apoyos.
- Personalizar la atención.
En España
Por ahora, en España, no se ha optado por este sistema –sólo a nivel piloto–. Lo más similar que existiría en ese sentido sería la Prestación Económica para Cuidados en el Entorno Familiar (PECEF) o la Prestación Económica Vinculada a Servicio (PEVS), unas modalidades que están pensadas, la primera, para casos en los que no se puede tener acceso a un recurso del catálogo de forma pública o concertada y, la segunda, para facilitar la permanencia en el hogar del dependiente –con cuantías que no son muy elevadas y un enfoque refamiliarizador–.

A nivel europeo
Ahora bien, en otros países sí que se han desarrollado sistemas similares al de los presupuestos, en los que se da más espacio a la autonomía.
Durante su intervención, Zalakain destacó el ejemplo alemán, con un seguro público de dependencia –la aportación no dependería de la renta ni del patrimonio–, que permite compatibilizar la prestación familiar con la contratación de profesionales. Las cuantías que se recibirían serían de 800 a 2.200 euros al mes para servicios y de 350 a 1.000 para cuidado familiar.
Por otro lado, el experto mencionó el caso de Francia, donde se dan unas prestaciones y se puede elegir entre proveedor público o privado, con o sin ánimo de lucro, y con unas tarifas reguladas.
Finalmente, se refirió al sistema de Escocia, en el que se recurre a Apoyos Autodirigidos, se recibe un dinero por parte de la administración de manera regular y existe más libertad de elección.

¿Un sistema complementario?
Con todo, los modelos más flexibles también tendrían una cara B. En concreto, comentó, si bien los presupuestos personales han demostrado sus beneficios en personas con discapacidad o en salud mental, en el caso de los mayores, las ventajas no son siempre tan claras.
Por ello, apuntó, si se opta por esta vía, esta modalidad debería ser opcional.
Asimismo, se debería contar con cuantías suficientes, el impulso de la administración y el tercer sector –no sólo las grandes empresas– y sería importante asesorar al dependiente, para que la libertad de elección no genere ansiedad en las personas beneficiadas, sino que vaya en favor de su autonomía.

