Tecnología

El 'boom' de las apps para mejorar la salud de los mayores

Pablo Recio

Madrid, Sábado 30 de noviembre de 2019

4 minutos

Cada día aumenta el número de apps y web relacionadas con la salud de las personas mayores

El 'boom' de las apps para mejorar la salud de los mayores

Los programas que cuentan pasos o recomiendan ejercicios físicos, las aplicaciones que recuerdan al usuario cuándo debe tomar sus pastillas o los juegos con ejercicios mentales son software comunes en muchos de los Smartphone de personas mayores de hoy en día. Ya sea por una preocupación propia o por la recomendación de algún familiar o amigo, estas apps han llegado para quedarse en las vidas de las personas de más edad que, cada vez, se preocupan más por gozar de un envejecimiento saludable. Así, son muchas las nuevas apps, webs y foros que han surgido en los últimos años, creadas para mejorar el seguimiento de los pacientes mayores, aportar información e, incluso, realizar diagnósticos vía online. Para resolver todas las dudas de nuestros lectores sobre este tipo de aplicaciones y su correcto uso, 65ymás conversa con la experta en aplicaciones tecnológicas relacionadas con la salud de los mayores y vicesecretaria de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, Rosa López.

Podría parecer que los móviles inteligentes están al alcance de todo el mundo, pero no todas las personas mayores tienen aún un teléfono inteligente. ¿Hasta cuándo durará esta brecha digital?

Cada vez es menor el número de personas no conectadas y se irá reduciendo. Las relaciones intergeneracionales influyen en que esto sea así. Según estudios de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), el 78% de las personas mayores de 65 años tienen teléfono móvil. Independientemente de que muchos tengan miedo a utilizar las funciones propias de un Smartphone, el simple hecho de poseer un dispositivo inteligente les dota de la posibilidad de poder usar apps o consultar páginas webs. Además, la utilización del teléfono (para llamar) se considera como una de las cuatro actividades principales útiles para prevenir procesos de demencia.

¿Qué tipo de aplicaciones existen para fomentar un envejecimiento saludable?

Hay muchísimas. Es increíble la variedad de oferta tanto para las personas mayores como para sus cuidadores. Las hay para aumentar la seguridad de los que viven solos y quieren saber qué hacer en caso de tener un problema: desde la tele asistencia a sistemas de conexión con familiares o servicios sociales (muchas de estas aplicaciones han sido creadas por los propios ayuntamientos). También, existen otras que sirven para garantizar que el usuario se medique correctamente, con recordatorios sonoros o mensajes en la pantalla. Asimismo hay otras tipologías como las que monitorizan constantes vitales o ayudan a luchar contra la pérdida de memoria. Le pongo un ejemplo. La SEGG ha desarrollado una aplicación para ayudar a valorar la salud de las personas mayores. El programa almacena datos útiles para médicos, enfermeros, trabajadores sociales y fisioterapeutas. Una de sus utilidades concretas es la medición de la velocidad de la marcha y, con este dato, puede realizar diagnósticos.

¿Qué características indispensables tiene que tener una aplicación para adaptarse a las personas mayores?

Tienen que estar diseñadas para ellos. Se debe poder aumentar el volumen y, a ser posible, tener la posibilidad de contar con subtítulos. Otra funcionalidad que incluyen ya casi todos los móviles es la posibilidad de aumentar la fuente para facilitar la visión. Además, es fundamental que el dispositivo sea grande para que sea más fácil de usar y también que las teclas o iconos interactivos estén bien separados.

¿Puede la tecnología ser atractiva para el público de más edad?

Si, gracias a los datos. Una empresa de Málaga lo ha conseguido. A través de una entrevista personal consiguen información sobre la vida de las personas mayores y, gracias a ello, pueden hacer más amigables los aparatos electrónicos. La empresa recurría a la técnica de colocarlos cerca de objetos de uso cotidiano que sean agradables para el usuario.  Por poner un ejemplo, sitúan televisiones inteligentes cerca de los costureros o de las plantas. Con ello, se crean entornos amigables en los que puede haber varios dispositivos conectados como puede ser una televisión que se encienda sola o distintos elementos de domótica. Se han desarrollado incluso robots que animan a hacer ejercicio con ellos o que ayudan a mejorar la movilidad de las personas.

¿Qué inconvenientes conlleva utilizar estos dispositivos y apps?

Los usuarios pueden generar cierta dependencia y pasar demasiado tiempo “enganchados”. Uno de los síndromes geriátricos más preocupantes es la inmovilidad. Pero se pueden diseñar apps que te animen a hacer cosas, como el: “Toca levantarte”, de algunos cuentapasos digitales. Aún así, es muy importante la comunicación real y que las personas salgan y utilicen las app paseando también y no sólo en el interior de los domicilios o de las residencias.

Otra de las fuentes de información y ayuda para personas mayores y sus cuidadores son las webs de información médica, ¿hasta qué punto son fiables?

Desde la SEGG aconsejamos que se busque siempre este tipo de información  en páginas seguras. Es decir, los interesados deberían acudir a las webs de las sociedades científicas para cada una de las patologías.  Es importante que a la hora de formarse, tanto el cuidador como el paciente lo hagan en lugares donde haya garantías. No se debe buscar a ciegas. Además, recomendamos consultar directamente con el médico de familia cuando la duda sea razonable, para evitar procesos de ansiedad o falta de conciliación en el sueño debidos a la incertidumbre.

¿Qué papel juegan las redes sociales en la prevención de la salud?

Las redes ayudan a que el mayor se sienta más acompañado. Gracias a éstas, se pueden poner en contacto con personas con intereses similares y pueden tener acceso a mucha más información. Hay que fomentar la motivación por aprender y, con ello, conseguir evitar el deterioro cognitivo o la demencia. Pero como en todo en la vida, hay inconvenientes. Existen casos en los que personas mayores mandan mensajes vía online y no se les responde. En algunos casos, esto les puede ocasionar tristeza y cierta decepción hacia las redes. Hay que contemplar que normalmente estas personas disponen de más tiempo y están más pendientes de una respuestas y se pueden sentir peor al no recibir respuestas.

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