Dra. Carmen Romero: "Hay evidencia científica de que podemos frenar y revertir el envejecimiento"
En su libro 'La edad no importa' ofrece claves científicas para una longevidad saludable
Longevidad saludable, esperanza de vida, edad biológica, envejecimiento, salud... Son algunos de los temas que la doctora Carmen Romero (@DraCarmenRomero), médico especialista en medicina de longevidad saludable, aborda en su libro La edad no importa (Plataforma Editorial, 2025), en el que ofrece claves científicas y accesibles para cumplir años con salud y sin limitaciones.
Y es que el aumento de la esperanza de vida nos obliga a replantearnos ciertas cosas, pues no solo importa el número de años, también la calidad de esos años. En este sentido, la autora invita con este libro a los lectores a cambiar su mentalidad y darse cuenta de que cumplir años no está necesariamente ligado al deterioro físico y cognitivo.
No solo eso, a día de hoy hay evidencia científica de que no solo es posible frenar el envejecimiento, también revertirlo. Así lo ha explicado la doctora en una entrevista a 65YMÁS, en la que ha profundizado sobre estos temas, así como en un método transformador con el que aborda tres aspectos: la ciencia, la conciencia y la conexión entre cuerpo y mente, tres pilares que marcan la nueva era de la medicina de la longevidad saludable. Al tiempo que ha agradecido a este diario "el esfuerzo de ese cambio de paradigma, por poder llegar diariamente como hacéis a un público muy extenso que pueda entender que hay otra manera de cumplir los años, que pueden frenar ese envejecimiento, que pueden tener una segunda oportunidad en cualquiera de las vertientes, ya sea laboral, personal o empresarial. Es decir, se puede mejorar nuestro futuro actuando en nuestro presente", ha destacado.

PREGUNTA.- ¿Qué van a encontrar los lectores en 'La edad no importa'?
RESPUESTA.- 'La edad no importa' es un libro que está hecho para cualquier público. Es un libro divulgativo, es decir, a pesar de que, sí, hay mucha evidencia científica y muchas referencias bibliográficas, es un libro que puede entender cualquier persona. De hecho, está dirigido de adolescentes hasta personas de cualquier edad para poder entender y cambiar los conceptos que muchas veces hemos entendido que significaba eso de cumplir años.
Es un libro con el propósito de entender que si bien es cierto que hemos aumentado la esperanza de vida, lo que los ingleses llaman lifespan, es decir, ese alargamiento en la esperanza de vida y en España son 83, 84 años, tenemos una brecha muy importante de más de una década en la cual no tenemos calidad de vida. Es decir, tenemos que conseguir healthspan, es decir, que aumentemos esa esperanza de vida pero con salud. Entonces esa brecha de más de 11 años, es decir, más de una década, supone un problema importante que se tiene que plantear a nivel social, a nivel económico y a nivel incluso personal y a nivel de la medicina convencional. ¿Por qué? Porque es insostenible. Es insostenible que debido a la realidad que hemos hecho, el cambio de la pirámide poblacional, tenemos personas cada vez más mayores y la progresión va a ser mayor, tendremos una sociedad con muchas personas de más años. Si no hacemos un cambio de mentalidad y no hacemos más medicina preventiva, tendremos más personas con patologías, con dependencia, y eso no es sostenible ni económicamente, ni socialmente ni moralmente.
¿Y por qué lo digo? Porque hoy conocemos cuáles son los procesos que hay detrás del envejecimiento. ¿Por qué envejecemos? Hoy lo conocemos, lo llamamos los hallmarks de la edad, marcas que sabemos que te pueden decir cómo de acelerado está tu envejecimiento. Conocemos esto y además conocemos que ya tenemos la evidencia científica de que podemos frenar, revertir el envejecimiento. En el 2020, gracias a los estudios del equipo del doctor Sinclair, genetista de Harvard, consiguieron revertir daño, que hasta ahora era irreversible como era la ceguera, en ratones y consiguieron volver a ver. Y ahora, desde hace pocos meses, han empezado ya las pruebas en humanos. Es decir, conocemos cómo envejecemos, cómo podemos frenar el envejecimiento y revertir el daño en cierta medida.
PREGUNTA.- El libro no solo nace de tus años de estudio y experiencia clínica como especialista en antienvejecimiento, sino también de un "viaje personal" que cambió tu manera de entender la salud. ¿Qué experiencia te marcó?
RESPUESTA.- Yo creo que una cosa es lo que estudias, lo que aprendes y otra cosa es la experiencia vital, que eso creo que es lo que más se integra dentro de tu ADN, dentro de ti mismo. Yo desde siempre, desde niña, nunca entendí lo que los demás entendían como edad. De hecho, no me acordaba ni la edad de mi madre, ni la edad de muchas personas de mi alrededor. No era algo importante que me permitiera a mí recordar, hasta que me di cuenta, muchos años después, que para mí realmente la edad no importaba, porque yo no tenía nunca conciencia de la edad de las personas. Entonces, yo estudié muchas cosas y en un momento dado de mi vida tuve una crisis, que son tan importantes y tan necesarias si las sabes utilizar, que me hizo dejarlo todo durante un tiempo y viajar a un paraíso. Elegí Bali, le llaman la "Isla de los Dioses". Es un lugar dicotómico porque es una zona muy espiritual, muy bonita y, por otro lado, hay también mucha locura. Es como estos lugares mágicos pero un poco especiales. Entonces allí hice una inmersión en mi autoconocimiento, en el conocimiento de medicinas milenarias, otra manera de entender la vida, hice retiros de silencio, estar siete días sin hablar, sin leer, sin el móvil, por supuesto, incluso sin contacto físico, solo con la contemplación de la naturaleza de medición. Hice muchas cosas que me permitieron entender qué podía aportar y qué era necesario aportar a la medicina occidental y traérmelo del mundo oriental. A mí personalmente me cambió muchas cosas en mi vida, pero también lo he incorporado en mi práctica clínica.
PREGUNTA.- Hablas de que cumplir años es inevitable, pero envejecer, cada vez más, es una elección, ¿de qué forma lo es?
RESPUESTA.- Tenemos en el subconsciente colectivo, uno piensa que a partir de 65 años, ya empezamos, sobre todo hasta hace poco, pues era la edad de jubilación o a partir de ahí muchos ya entienden que bueno, pues ya emprender es menos habitual o volver a la universidad es menos habitual o incluso rehacer muchas cosas en tu vida es menos habitual. Entonces, ¿por qué creo que es necesario entender este cambio de concepto, de que una cosa es cumplir años, cosa que, diríamos, es muy agradable y además es necesario porque si no significa que la opción es que estás muerto, pero eso no tiene por qué acompañarse del deterioro que hemos establecido como lógico? Es decir, cuando pensamos en medicina de longevidad saludable, nuestro objetivo es desacoplar cumplir años con envejecer en el sentido del deterioro, de las enfermedades. De hecho, tenemos ya evidencia, como María Branyas, que la entrevisté meses antes de que nos dejara, que tenía 117 años y fue un ejemplo de que se puede conseguir llegar a esa edad sin enfermedades. Hoy tenemos evidencia de que es posible, lógicamente en una serie de condiciones, y una parte importante es tu estilo de vida. Es decir, una cosa es cumplir años y otra cosa es que sean acompañados con un deterioro físico, cognitivo y con enfermedades. Eso lo podemos frenar o revertir.
PREGUNTA.- ¿Cuáles son los primeros pasos para plantarle cara al envejecimiento, aceptarlo y cambiar nuestra forma de verlo?
RESPUESTA.- Primero, creer que es posible. Si tú tienes la creencia limitante de que porque tienes X edad, pues eso ya te condiciona tus capacidades, tus posibilidades, tu futuro, entonces tu día a día va a ser coherente con esa creencia. Tu no vas a hacer según qué, porque pensarás pues ya está, ya no me corresponde. Pero si tú no tienes esa limitación de que tu edad te está condicionando, tienes un mundo abierto hacia adelante. Para mí eso es muy importante. Creer que se puede, creer que la edad no te condiciona tu vida, sino que solo te define en el carné de identidad.
Después, saber amarte, que eso que parece tan sencillo, amarse a uno mismo, es de las cosas más difíciles para mí, incluso para poder ayudar realmente a mis pacientes, para que entren en ese cambio de estilo de vida, en ese cambio de empezar a priorizarse, me encuentro que muchas veces hay muchas personas que no tienen suficiente autoestima, autoconfianza o incluso tienen conductas de autosabotaje. Es decir, creer que se puede y dejar de sabotearnos. Y después empezar poco a poco, es decir, no podemos hacerlo todo de golpe, sino poco a poco, con pequeños hábitos diarios que te van a condicionar tu biología celular. Hoy sabemos que lo que tú haces cada día y cómo tú piensas cada día, te va a modificar la biología celular.
Por eso yo tengo un método, que le llamo el método de las tres C. La C de ciencia, que es decir, yo me baso en la evidencia científica, importantísimo, yo hago medicina de precisión teniendo los avances tecnológicos a mi lado para poder ayudar mejor a mis pacientes. Pero después tengo la C de conciencia, poniendo el foco en que tus pensamientos y tus hábitos diarios te van a modificar la biología celular, de ahora y de las próximas décadas. Y por último, no menos importante, la C de conexión cuerpo-mente, es decir, no puedo tener una salud física si no tengo una salud mental y viceversa. Todo ello nos va a ayudar a poder conseguir ese paso de los años con una salud óptima, que de eso se trata.
PREGUNTA.- Desde la evidencia científica, ¿cómo es posible dar marcha atrás a nuestro reloj biológico?
RESPUESTA.- Esto empezó en el 2006 con el doctor Yamanaka que descubrió los factores que le llamaron Yamanaka. Tuvimos que esperar seis años para que le dieran el Premio Nobel a los factores Yamanaka. ¿Qué descubrió? Pues se dio cuenta de que las células podían recordar cómo funcionaban cuando eran jóvenes. Es decir, ¿podemos hacer que la misma célula vuelva a funcionar óptimamente?. Y vimos que sí. Entonces, en la otra parte del mundo, porque esto era en Japón, paralelamente en Harvard, el equipo del genetista, el doctor David Sinclair, lo que hizo es utilizar estos factores. Y de cuatro cogieron tres, porque uno de ellos no era favorable para esto. Y entonces se dieron cuenta que podían. Durante tiempo estuvieron investigando y consiguieron que esos murinos que eran ciegos recuperara la visión porque reconectan de nuevo, había nuevas conexiones neuronales. Y lo bueno de esto es que no era con manipulación genética, que nos suena a todos bastante inadecuado, sino que era con eso que llamamos reprogramación epigenética. Es decir, podemos utilizar factores que actúan sobre la célula, todo natural, pero que les dicen recuerda cómo funcionabas cuando funcionabas bien, cuando eras joven. Y con ello consiguieron revertir esa edad. Pasaron cinco años. En el 2025 la FDA les da el pistoletazo, les permite empezar a hacer las pruebas en humanos y ahora, hace nada en el 2026, han iniciado. Empezarán de nuevo con uno de los órganos más complejos, que es el ojo, pero con humanos. Es decir, estamos hablando que en breve saltará una noticia mundial, que ya ha salido hace poco también cuando iniciaron esto, qué podemos decir: Hemos conseguido que una enfermedad que era de un daño irreversible, podamos decir que podemos frenarlo.
Si nosotros sabemos cómo funciona el proceso del envejecimiento, conocemos los factores que tenemos, aquellas cosas que tenemos que hacer. Utilizamos cambios de estilo de vida, que eso lo puede hacer todo el mundo. Utilizamos la epigenética, que es con cosas como el ejercicio, con cosas como las vitaminas, con muchos pequeños detalles que podemos modular la expresión de los genes. Y cuidamos la microbiota intestinal, estamos creando un entorno que frena el envejecimiento. Y cuando tengamos una enfermedad de esas que antes decíamos no podemos hacer nada con este órgano, pues tendremos la posibilidad de utilizar estos grandes avances del equipo del doctor Sinclair que nos puedan permitir que ese órgano que había fallado pueda volver a funcionar. Es impresionante el escenario que tenemos. No estoy hablando de dentro de muchos años, estoy hablando de ahora. Ahora ya podemos frenar y pronto podremos revertir daños en humanos. Es muy importante pensar que sí se puede y empezar a poner pequeñas cositas en nuestra vida diaria, que hagamos como el ejemplo de una hucha, pues consciente de lo que como, dejo el bollo y me tomo una tortilla, dejo el ascensor y subo caminando, esa persona que es un poco tóxica para mí la mantengo un poquito más alejada. Todo eso te va a ayudar.
PREGUNTA.- ¿Está cada vez más sensibilizada la sociedad sobre la importancia de, no solo vivir más, sino vivir mejor?
RESPUESTA.- Creo que sí. Y creo que incluso, a veces, puede ser incluso excesivo. Pero muy bien, bienvenido esté. Porque a veces ves cremas faciales que también te hablan de longevidad, no está mal, pero cuidado, es un filón publicitario muy bueno porque es una realidad, no es ciencia ficción. Podemos trabajar en ello y además cada vez tenemos esa curva, esa pirámide invertida, por lo tanto, no nos queda otra. Cada vez seremos más mayores, ¿y por qué tenemos que esperar a no hacer cambios en nuestro estilo de vida o no poner suplementos necesarios o no hacer una serie de cosas activas para que puedas asegurarte que los próximos años puedas tener más posibilidades de tener un estado óptimo físico y cognitivo? Porque podemos hacerlo y yo diría que debemos hacerlo, porque la otra opción, que es la que tenemos ahora, es esperar el deterioro, entender que estamos colapsando el sistema sanitario. Hay un montón de personas con dependencia y no todas tienen la atención necesaria. Hay mucha gente sola y tú estás solo porque tampoco a lo mejor te encuentras bien como para poder intercambiar y no tienes ganas de intercambiar y no eres una persona agradable para otros, por lo tanto, al final más solo te encuentras, y eso te va a repercutir en tu sistema inmunitario, vas a tener más enfermedades. Es decir, esto es algo que debemos hacer sí o sí, al menos bajo mi punto de vista.
PREGUNTA.- En el libro se menciona que la longevidad ha pasado a ser un "reto global". Desde tu perspectiva como experta, ¿cómo debemos prepararnos como sociedad?
RESPUESTA.- Pues como sociedad debemos prepararnos con ilusión, con esperanza y con pequeñas acciones diarias, es decir, abriéndonos. Yo siempre digo que hay que tener mente abierta, porque para poder realmente hacer el cambio, primero tienes que tomar conciencia de la necesidad de ello. ¿Es necesario pensar que yo puedo cumplir años con salud y sin limitaciones? Pues no sé si muchos pensarán que no es necesaria, pero para mí es muy recomendable, porque la otra opción es esperar el deterioro.
¿Es posible? Es posible. ¿Es más sostenible? Completamente. ¿Va a ser muy costoso? Pues no, porque ya sabemos que cada vez, a medida que se popularizan y se democratizan los tratamientos, cada vez son más económicos y tenemos nuestro histórico. Las primeras veces que había según qué tratamientos eran carísimos y ahora ya muchos están en la Seguridad Social. Es decir, la sociedad lo que tiene que hacer es decir: ¿Qué es esto de la longevidad saludable? Informarse, ir a especialistas de medicina de longevidad saludable y pensar que da igual la edad que tengas, tengas 20, tengas 40, tengas 60, tengas 80, siempre puedes, con el conocimiento y la información, a lo mejor añadir algún tipo de cambio diario que pueda permitir que algo que a lo mejor te iba a empeorar lo puedas frenar. Para mí es algo muy ilusionante, muy prometedor y que va a ser la medicina del siglo, que debe ser la medicina actual, porque es la medicina preventiva, es la más económica.

