Pensión de viudedad, herencias, permisos... ¿Qué derechos tienen las parejas de hecho?
Existen grandes diferencias con los matrimonios
En España, muchas parejas eligen hacerse pareja de hecho en lugar de casarse, y aunque muchos piensan que esta opción otorga los mismos derechos que el matrimonio, la realidad legal es más compleja y desigual.
La pareja de hecho está contemplada en la legislación española, pero, sin embargo, los derechos que se derivan de este estatus no siempre son equivalentes a los que ofrece el matrimonio, y dependen en gran medida de cómo se hayan acreditado los requisitos de convivencia.
Pensión de viudedad: un derecho que no siempre se reconoce
Una de las principales preocupaciones para las parejas no casadas es la pensión de viudedad. Aunque esta prestación protege económicamente a quien pierde a su pareja, en el caso de las parejas de hecho no se concede automáticamente. Es necesario cumplir requisitos adicionales, como demostrar convivencia continuada durante años y que la inscripción en el registro tenga cierta antigüedad.

Eso significa que, si una pareja convivió muchos años sin formalizar su situación o lo hizo recientemente, puede que uno de los miembros no tenga acceso a esta pensión, incluso tras décadas de vida en común.
Derechos patrimoniales y fiscales
Las diferencias con el matrimonio también se perciben en otros ámbitos:
-
Herencias. En muchas situaciones, una pareja de hecho no está protegida automáticamente como heredera, lo que obliga a realizar testamentos específicos para asegurar que el patrimonio pase al otro miembro.
-
Fiscalidad. A diferencia de los matrimonios, las parejas de hecho por lo general no pueden presentar la declaración conjunta del Impuesto sobre la Renta, lo que puede tener efectos económicos directos. Solo uno de sus miembros puede formar unidad familiar con todos sus hijos menores o mayores incapacitados judicialmente. El otro miembro de la pareja debe declarar de forma individual.
-
Permisos laborales. Algunos beneficios laborales vinculados a eventos personales, como permisos específicos por motivo familiar, están más claramente regulados para cónyuges que para parejas de hecho.
Elegir entre casarse o formalizar una pareja de hecho no es solo una cuestión de etiqueta. Aunque ambos caminos permiten acreditar una relación estable, las consecuencias legales y sociales pueden ser distintas. Para quienes optan por la pareja de hecho, es recomendable informarse bien sobre los derechos que se adquieren y los que no, y valorar la opción de asesorarse con un profesional para evitar sorpresas más adelante.


