¿Es mejor ducharse por la mañana o antes de acostarse? Esto dice la ciencia
El momento del día puede tener efectos distintos
Elegir si es mejor ducharse por la mañana o por la noche es una rutina cotidiana que muchas personas hacen sin pensar demasiado, pero según estudios científicos y especialistas en bienestar, el momento del día en que tomamos una ducha puede tener efectos distintos sobre la energía, la concentración y la calidad del sueño.
Duchas matutinas
Tomar una ducha por la mañana puede ser especialmente beneficioso para activar el cuerpo y la mente. El agua tibia estimula la circulación sanguínea, despierta los músculos y aumenta la sensación de energía.

Además, ayuda a eliminar el sudor y las células muertas acumuladas durante la noche, dejando la piel más fresca y lista para empezar el día. Este impulso puede mejorar el estado de ánimo y establecer una rutina estructurada, ideal para afrontar las actividades diarias.
Duchas nocturnas
Por otro lado, ducharse por la noche –preferiblemente entre una y dos horas antes de acostarse, con agua tibia– puede favorecer un sueño más profundo y reparador. Un metaanálisis publicado en 2019 en Sleep Medicine Reviews indica que un baño caliente de este tipo puede reducir el tiempo que se tarda en conciliar el sueño y mejorar tanto la eficiencia como la calidad del descanso.

Además, la ducha nocturna elimina la suciedad, las bacterias y los alérgenos acumulados durante el día, lo que puede contribuir a prevenir irritaciones de la piel o brotes de acné.
¿Cuál es mejor?
No existe un momento universalmente “mejor” para ducharse; la elección depende de las prioridades de cada persona. Si se busca energía y frescura para afrontar la jornada, la ducha matinal puede ser más adecuada. En cambio, si el objetivo es mejorar la higiene al final del día y favorecer un descanso profundo, la ducha nocturna suele ser preferible.
Algunas personas incluso combinan ambas rutinas: una ducha rápida por la mañana para despertarse y una más relajante por la noche para descansar mejor. De esta forma, se obtienen beneficios tanto para el rendimiento diurno como para la calidad del sueño nocturno.



