Alimentación

Si se me ha caído al suelo: ¿me lo puedo comer? ¿Es cierta la regla de los 5 segundos?

Rosa Roch

Foto: BigStock

Miércoles 7 de abril de 2021

4 minutos

Seguro que te ha pasado más de una vez, se te ha caído al suelo la tostada. ¿Te la has comido?

Si se me ha caído al suelo ¿me lo puedo comer?
Rosa Roch

Foto: BigStock

Miércoles 7 de abril de 2021

4 minutos

Son muchas las veces que por prisa o por torpeza los que estamos comiendo acaba en el suelo, aquella tostada con mermelada, el helado, el caramelo, ese trozo de pan… Y cuantas veces según lo que se nos ha caído automáticamente lo hemos cogido, soplado y comido. Es justo cuando nos lo hemos vuelto aponer en la boca cuando nos entran las dudas de si hemos hecho bien o no.

Pero ¿si se ha caído al suelo se puede comer? ¿Es lo mismo que se caiga en casa que en la calle? ¿qué me puede pasar?

Está claro que el reparo que tenemos al comer un alimento que se nos ha caído al suelo no es el mismo que si se trata de un trozo de pan a si es, por ejemplo, un helado o una tostada untada. Pero lo cierto es que los microorganismos que habitan en el suelo son los mismos y el riesgo también es el mismo.

La sabiduría popular se ampara en la regla de los cinco segundos que dice que si lo que se te ha caído no ha estado en el suelo más de cinco segundo puedes comerlo sin riesgo. Esta afirmación quedó completamente desmentida por un estudio realizado por la BBC y el doctor Ronald Cutler del Queen Mary University of London. El experimento consistió en dejar en el suelo de la cocina un pedazo de pizza, una tostada en el suelo de una oficina y en la calle un trozo de manzana. En menos de cinco segundos todos estos alimentos estaban contaminados por bacterias, quedando demostrado que cualquier alimento que haya caído al suelo se contamina, independientemente de si permanece más o menos tiempo en el suelo.

 

Si se me ha caído al suelo ¿me lo puedo comer?

Bacterias que pueden contaminar el alimento

Y es que el suelo, sea de casa o de la calle, es un espacio que por limpio que parezca está lleno de bacterias, las cuales pueden llegar a ser patógenas. Además, hemos de tener en cuenta que las bacterias de la calle, baños públicos o cualquier otro espacio que pisamos se adhieren a nuestro calzado y por consiguiente las entramos en casa.

Las bacterias que habitan en los suelos pueden ser patógenas, que causan enfermedades, y no patógenas. Entre las patógenas, las más comunes son el Escherichia coli (E. coli), la Salmonela, la Listeria monocytogenesy y el Staphylococcus aureus.

Visto esto, hay que entender también que no todos los alimentos que caen al suelo se contaminan por igual. Algunos factores determinan la cantidad de microorganismos que pasan al alimento cuando este entra en contacto con el suelo:

Tipo de alimento: si se trata de alimentos proteicos y untuosos, por ejemplo, queso, jamón york o mantequilla, los microorganismos se adherirán más rápidamente.

Tiempo de exposición a la bacteria: el alimento de contamina justo en el mismo momento en el que entra en contacto con el suelo, pero hay que tener en cuenta que, además, si pasa tiempo desde que se contamina hasta que lo injerimos, las bacterias habrán proliferado, es decir, aunque un alimento haya estado el suelo solo un segundo, se contaminará, pero si, además, tras recogerlo pasa media hora, las bacterias habrán proliferado. Con lo que el daño será aún peor.

Temperatura del medio: en un medio frío es más difícil que las bacterias proliferen. En ambientes cálidos más contaminación.

La higiene del suelo: por supuesto un alimento caído en la calle es más peligroso que uno caído en el suelo de la cocina donde se supone que limpiamos a diario, aunque hay que tener en cuenta que los microorganismos solo se eliminan con lejía, además que hay que tener en cuenta los productos químicos que se echan al suelo.

Dicho todo esto, la conclusión es clara: si se te ha caído algo al suelo no te lo comas, aunque haya estado solo un segundo.