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Cómo instalar placas solares en casa y sus beneficios

Teresa Rey

Jueves 28 de febrero de 2019

2 minutos

El uso de estas placas solares reduce la factura de la luz, pero requiere un inversión importante

Placas solares

El autoconsumo a través de la energía solar es una opción para disminuir el coste de la factura de la luz. Además, es favorable para el medioambiente y se contribuye a la sostenibilidad del planeta. Sin embargo, antes de decantarnos por su instalación es importante tener en cuenta si podemos ponerlas o no en nuestra casa, y todo lo que conlleva.

Primeros pasos

Las placas solares transforman la energía solar en eléctrica, de ahí la ventaja que suponen para el usuario con respecto a la electricidad convencional. No obstante, hay que ser consciente de que su instalación conlleva una inversión económica importante. En algunas localidades los ayuntamientos están ofreciendo ventajas fiscales a aquellos edificios o comunidades de vecinos que decidan instalar este sistema de energía. Generalmente son bonificaciones a través del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

Los técnicos tendrán que evaluar las características del tejado de la finca y su ubicación. Los orientados al sur reciben generalmente más cantidad de rayos solares, pero también depende del momento del día en que se consume más electricidad. Por eso a veces son mejores los que miran al oeste o este, explican en la empresa especializada SotySolar.

También será necesario comprobar el estado de la instalación eléctrica y si es posible realizar una correcta conexión a esta. Tal vez haya que realizar alguna modificación.

La gestión de los permisos para la instalación la puede realizar el propio interesado o incluso la misma empresa que vaya a llevar a cabo la gestión. Del mismo modo, actualmente en el mercado hay distintos tipos de placas solares, así que los expertos tendrán que evaluar qué es lo más adecuado en cada caso y contemplarlo en el presupuesto.

Tipos de autoconsumo

Existen dos tipos de autoconsumo cuando se instalan placas solares. Por un lado, está el aislado, es decir, cuando no hay conexión con la red eléctrica habitual. Depende única y exclusivamente de los rayos solares. Esto tiene una serie de desventajas y es que si hay momentos en que consumes más energía puede que no la llegues a cubrir del todo con las placas solares, y no habrá nadie que te la suministre. Aunque existen baterías donde se acumula la energía solar y que te permitiría recurrir a ella en los días nublados, por ejemplo, pero suponen un coste adicional, que en un principio los técnicos desaconsejan a no ser que no haya un suministro eléctrico cercano.

La otra alternativa es el autoconsumo en red. Esto supondrá que cuando la energía solar deje de cubrir tu consumo, automáticamente pasará a hacerlo de la red eléctrica. Una vez que te hayas decantado por una u otra opción, solo queda dar el paso y tras recibir el presupuesto correspondiente, si estás conforme comenzar con las obras de la instalación. 

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