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Estos son los pros y los contras de envasar comida al vacío

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Viernes 6 de marzo de 2020

3 minutos

Entre sus ventajas, este sistema de conservación mantiene el olor y el sabor de los alimentos

Estos son los pros y los contras de envasar comida al vacío

Cuando se quieren conservar algunos alimentos, una de las opciones más populares es recurrir al envasado al vacío. Un proceso que resulta muy útil si se compra demasiada comida, no hay tantos miembros en la familia y se quiere disponer de dicho alimento siempre a mano. Por ejemplo, unas lonchas de queso o de jamón que se hayan recibido a modo de regalo. Pero, ¿qué hay que tener en cuenta acerca de este proceso?

¿Cómo se hace este proceso?

Dicha técnica no reviste mucha complicación, ya que lo que hace es extraer el aire que rodea el producto que se introduce en una bolsa de plástico especial y que va a ser envasado. Si se realiza de forma correcta, apenas quedará un 1% de oxígeno residual, que evitará que prolifere la acción de los hongos o las bacterias sobre la comida.

Es decir, en cierta manera lo que se logra es alargar la vida útil del alimento. Y es que todos, en mayor o menor medida, acaban por estropearse con el tiempo, hasta el punto de que no se pueden comer sin poner en riesgo la salud del individuo.

En definitiva, un sistema que se lleva a cabo de manera frecuente en cocinas industriales para conservar mejor los alimentos, marinar carnes o pescados e incluso evitar que haya una contaminación cruzada a la hora de almacenarlos. A este hábito se une el que desde hace años triunfa en el ámbito doméstico, donde también se recurre al envasado al vacío con los mismos objetivos. Sin embargo, estos pequeños electrodomésticos tienen, como todo, su parte buena y su parte mala. ¿De qué aspectos hablamos?

Estos son los pros y los contras de envasar comida al vacío

Aspectos positivos

A la hora de destacar las ventajas del envasado al vacío, una de ellas es que se mantienen las propiedades organolépticas del alimento. Y es que su objetivo es evitar que actúen aquellas bacterias que pueden perjudicar el estado del producto o dañar sus características, sobre todo si se trata de ingredientes frescos. De la misma manera, gracias a este sistema se detiene el proceso oxidativo que normalmente se aprecia en la superficie.

La congelación es otra manera de proteger durante bastante tiempo los alimentos frescos, pero si no se quiere recurrir a este método o justo se ha estropeado el congelador, siempre se puede apostar por el envasado al vacío. Un sistema que incluso multiplica el periodo de conservación de un alimento, algo que resulta muy útil en el caso de las carnes o los pescados. Tras este sencillo paso, dicho paquete se puede meter en la nevera o en el congelador para un uso y consumo posterior. 

Al hilo de esto último, otro de los beneficios reseñables es que facilita, después, el poder guardar en el interior de la nevera platos ya cocinados que se quieran aprovechar para el día siguiente. Eso sí, si se trata de guisos es necesario contar con una máquina envasadora que haga lo propio con el líquido de la receta.

Estos son los pros y los contras de envasar comida al vacío

Desventajas cuando se trata de envasar al vacío

No obstante, no se debe pasar por alto los puntos negativos de recurrir a este sistema. El primero de ellos es que si se desea adquirir un aparato de calidad y que resulte eficaz en este menester, se debe hacer un desembolso por encima de unos 200 euros de media. También se puede decantar por un dispositivo algo más económico, pero puede que a la larga y con el uso frecuente no realice bien su función de extraer todo el aire de la bolsa. O lo que es peor, que llegue a abrirse.

Precisamente, si uno se fija en las bolsas de plástico que se usan para envasar al vacío, es donde se encuentra la siguiente pega de este tipo de métodos de conservación. Y es que si no se utilizan bolsas reutilizables, que tampoco se aconsejan en el caso de platos con aceite o pescado por la dificultad de su limpieza, lo que se estará haciendo es acumular cada vez más plástico. Con el peligro que esto supone para el entorno natural.

Antes se ha hecho mención a la necesidad de tener una máquina envasadora que permita realizar la misma operación con líquidos. De la misma manera, no todos los alimentos se pueden someter a este proceso. Es el caso de la verdura o la fruta fresca, las piezas de marisco o algunas salsas que sirven como guarnición o acompañamiento.

La carne es uno de los alimentos que no presenta problemas si se quiere optar por envasar al vacío, pero hay que tener en cuenta un pequeño contratiempo en este caso. Cuando artificialmente se quita el aire a una pieza cárnica, cambia su color y este se torna algo morado. No hay peligro alguno, pero algunas personas pueden confundirse y pensar que está en mal estado. Lo único que sucede es que al no haber oxígeno su tono cambia. Así pues, una vez sacada de la bolsa recuperará su color brillante original y se podrá comer sin problemas.

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