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Por qué no deberías verter el aceite usado en el fregadero

65ymás

Martes 27 de agosto de 2019

3 minutos

Los riesgos para tus tuberías y el medioambiente son considerables

Por qué no deberías verter el aceite usado en el fregadero

Reciclar el papel, el plástico o el vidrio es una rutina incorporada en la mayor parte de las ciudades españolas, pero, ¿qué hacer con el aceite usado? ¿Tirarlo en el fregadero? Si es así es importante que sepas que es una opción errónea para deshacerte de este desperdicio habitual de las cocinas. Ya no solo porque puedes estropear tus instalaciones –las tuberías se dañan de forma importante con este aceite–, sino porque además estás perjudicando al medioambiente. Así que, la opción ideal es que te animes a reciclarlo, al igual que puedes hacer con los medicamentos o la ropa.

Es posible que consideremos que la cantidad que vertemos de por las cañerías del fregadero es demasiado escasa para producir daños. Sin embargo, un solo litro de aceite usado puede contaminar hasta 1.000 litros de agua

Los aceites vegetales y las grasas alimentarias en general terminan agregándose en bolas que terminan impactando en el medio de diferentes maneras. Tratar apropiadamente los residuos de aceite no sólo beneficia al medio ambiente, sino también a los ciudadanos. De hecho, el problema más inmediato que pueden causar estas bolas son atascos en las cañerías de casa. Este hecho provocará malos olores y gastos económicos para solventar estos problemas.

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Aceite usado en la naturaleza

La empresa de gestión de aguas, Aqualia, explica en la página web de iAgua que estas bolas de grasa son también culpables de los malos olores de una ciudad. Según la empresa, atascan los colectores del sistema de alcantarillado y, en consecuencia, la salida de gases se produce con dificultad. Pero, además, el mantenimiento del correcto estado de las cañerías de la ciudad puede encarecerse por este tipo de problemas y, por tanto, aumentar los impuestos exigidos a los ciudadanos.

También, los aceites arrojados por el fregadero pueden alcanzar la naturaleza, a través de ríos y de mares. Según la fundación Aquae, organismo sobre la gestión sostenible del agua, "si este residuo llega a los ríos, se forma una película superficial que afecta al intercambio de oxígeno y perjudica a los seres vivos del ecosistema". Es decir, verter el aceite de cocinar en el fregadero es un gesto pequeño y cotidiano, pero que puede ser dañino a varios niveles.

Dónde reciclarlo

Aunque te parezca extraño o nunca lo hayas oído, lo cierto es que el aceite que ya no vamos a usar más para cocinar, se puede reciclar. El aceite vegetal que sobra de todos nuestros guisos, fritos o alimentos en latas, puede dejarse en un punto limpio. Y en el caso de que no puedas, lo tendrías que desechar junto al resto de la basura.

Para poderlo trasladarlo lo ideal es que vayas vertiéndolo sobre un recipiente de cristal con su tapa correspondiente. Así, una vez que se ha enfriado, lo podrás llevar a tu punto limpio más cercano y depositarlo donde te indiquen. En estos lugares recogen a su vez otros tipos de aceite –los de motor o industriales–, que se han presentar en envases separados, es decir, nunca hay que mezclar los distintos tipos de aceite.

De la misma manera, existen empresas que se dedican a recoger estos desechos, sobre todo, en el caso de establecimientos de hostelería y restauración, y en ocasiones acuden a comunidades de vecinos para efectuar la retirada de forma gratuita.

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Reutilización

Desde el punto limpio estos residuos se transportan a plantas de reciclaje especializadas que se encargan de analizar el aceite, separar sus componentes para proceder a la correcta eliminación de los que no sirven, y dar una segunda vida a los que sí resultan útiles.

Sus usos posteriores son diversos. Estos aceites reciclados pueden emplearse para generar biocombustibles que luego se utilizan en los carburantes de algunos vehículos diésel, aunque también para realizar barnices, velas, jabones, lubricantes y otra gran variedad de productos.

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