Porqué

¿Por qué los combustibles gasolina 95, 98 y diésel cambian de nombre?

Victoria Herrero

Sábado 2 de marzo de 2019

2 minutos

Desde el pasado 12 de octubre se está modificando el etiquetado de los surtidores en las gasolineras

Cambio de nombre de los combustibles (bigstock)

Lo que hasta ahora denominábamos gasolina 95, gasolina 98 y diésel ya no volverá a llamarse de tal manera. Ya es una realidad desde el pasado 12 de octubre que las gasolineras deban ir cambiando el etiquetado de sus surtidores. Una media que afecta a todos los países de la Unión Europea además de Serbia, Noruega, Macedonia, Islandia, Turquía y Suiza. ¿Qué objetivo se persigue? La idea es unificar estos combustibles hasta el punto de que sean sustituidos por otras energías menos contaminantes

Combustibles para cada tipo de coche

Tras la decisión de la Unión Europea en materia de transportes, llega ahora nuestro turno de identificar el combustible que necesita nuestro coche y no cometer errores cuando repostamos en una gasolinera. Así, si hemos comprado un coche tras la fecha que marcan las autoridades, los fabricantes ya están obligados a incorporar la nueva denominación, por ejemplo en los tapones del depósito de combustible. No así en los vehículos de mayor antigüedad. En este caso, podemos aprovechar estos meses para ir familiarizándonos con el novedoso etiquetado. 

Un antiguo surtidor de combustibles (bigstock)

¿Qué nomenclatura usaremos a partir de ahora?

Pongamos el ejemplo de que nuestro coche necesita gasolina. A partir de ahora, ya no veremos esos carteles de 95 y 98 acompañados del precio por litro. Ahora lo que tendremos que hacer es tomar como referencia las pegatinas de forma circular que tienen una E en común; letra que hace referencia al etanol. Además, aparecerá un número que se refiere al porcentaje de ese compuesto químico que es capaz de soportar el motor de nuestro automóvil: hasta un 5, un 10 o un 85% de etanol en la composición de este combustible.

Por el contrario, los nuevos adhesivos identificativos del diésel son cuadrados y se rigen de una forma similar que en el anterior caso. Así, observaremos una denominación B7 para aquellos coches que aceptan gasoil con un 7% de biodiésel, B10 si ese porcentaje sube hasta un 10% y XTL en el caso de los vehículos de diésel parafínico –que no procede del petróleo–. 

Por último, los coches de gas tendrán una nueva pegatina en forma de rombo. Así, en su interior podremos ver escrito H2, que hace referencia al hidrógeno, CNG (Gas Natural Comprimido), LPG (Gas Licuado de Petróleo) y LNG para el caso del Gas Natural Licuado. Y para los que ya dispongan de un coche eléctrico, desde la Unión Europea se ha asegurado que están desarrollado también una iniciativa similar para estandarizar todo el territorio europeo. 

Por tanto, solo nos queda ir acostumbrándonos a esta nueva realidad. Por el momento, tanto los antiguos nombres como las nuevas etiquetas convivirán de la mano en las gasolineras de Europa. 

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